LA RESPIRACIÓN Y LA MUCOSIDAD
Conocer y mejorar el patrón respiratorio
Hay algún modo de mejorar la forma de respirar para eliminar mejor mucosidades. ¿Se puede mejorar el sistema inmunitario? E.L.
Antes de nada decir que ciertamente la respiración es fundamental para la vida, pero para ello debemos respirar bien, cosa que no siempre conseguimos hacer.
Como hemos visto en el artículo anterior del diafragma, la respiración está implicada en muchas funciiones del cuerpo a traves de sus diferentes relaciones anatómicas, neurológicas, y emocionales.

Lo primero que debemos hacer es valorar si conocemos cómo respiramos. Para ello basta un test sencillo de escucha, intentando notar cuales son nuestras zonas del cuerpo que más se mueven cuando inspiramos, valorando así si tenemos un patrón más torácico o más abdominal; si es superficial o profunda, si es fluida o costosa.
A partir de aquí, podemos iniciar ejercicios intentando dirigir la respiración hacia aquellas zonas hipoventiladas, las que utilizamos menos para poco a poco ir expandiendo espacios que normalmente no utilizamos; tendiendo a un patrón cada vez más profundo para intentar recambiar el máximo de aire e ir mejorando la capacidad. Ni que decir tiene que inspiraremos por la nariz y espiraremos por la boca, hecho que tiene su importancia ya que la nariz actúa como un filtro de polución, y además como un radiador para calentar el aire.
Si nos damos cuenta que el problema es de flexibilidad porque tenemos unas costillas rígidas podemos incluir un sencillo trabajo colocando una toalla alrrededor de las costillas, de forma que al inspirar nos ayudamos de las manos para abrir las costillas cogiéndolas por el borde costal inferior justo donde empieza el abdomen, y al espirar apretamos la toalla para ayudar a expulsar todo el aire (la toalla la colocamos alrrededor de las costillas y cogemos cada extremo con la mano del lado contrario).
Todo lo que sea mantener libres las vías respiratorias facilitará la expulsión de mucosidades. Esto además lo podemos facilitar con una buena hidratación y bahos que ayudarán a fluidicar las mucosidades. También será importante evitar en lo posible ambientes muy contaminados, tabaco,.. porque eliminan parte de la mucosa y uno pequeños cilios (pelitos) que contienen que ayudan a "barrer" las mucosidades y polución de las vías respiratorias hacia las vías altas para facilitar su expulsión.

En relación a la mejora del sistema inmu nitario, el tema es más complejo. El tópico de cuidar la dieta, mantener un mínimo de actividad física y cuidar la salud emocional es lo mejor para que nuestro sistema inmunitario funcione bien. Aportes desequilibrados de dieta, falta de ejercicio y el stress son enemigos directos del sistema inmunitario. (un ejemplo muy claro es el de la biblioteca en época de exámenes con muchos de los estudiantes con clínex, constipados,...)
Paralelamente desde el punto de vista osteopático existen técnicas para regular el sistema autónomo y facilitar el buen funcionamiento inmunitario, pero siempre serán un complemento a la mejora de malos háitos que ponen en dificultades al sistema inmunitario.
Un trabajo de conjunto para mejorar la capacidad respiratoria y a la vez trabajar la emotividad es utilizar el olfato para oler cosas que nos resulten muy agradables, pero teniendo puesta la atención solo en el ejercicio, y sintiendo los olores; tomándose el tiempo necesario. Con ello asociamos estímulos agradables al hecho de la mejora de la capacidad respiratoria, siendo un feedbach positivo muy interesante.