LA técnica de punción seca es una técnica ahora ya más extendida entre los fisios y osteópatas ( hasta el punto que el colegia de fisioterapeutas ya la ha incluido en el seguro de responsabilidad civil), en la que utilizamos agujas de acupuntura para pinchar en profundidad determinadas estructuras que se encuentran en disfunción, sobretodo bandas tensas musculares (lo que la gente denomina contracturas), y en concreto sobre los llamados puntos gatillos miofasciales (que serían como un garbancito dentro de esta banda que es el punto más doloroso).


A través de los estudios del Dr. Jay Sha ( con el que tuve la suerte de compartir un seminario de fin de semana), se ha visto que con esta maniobra parecemos actuar en la "sopa bioquímica" que mantiene esa zona contracturada, generando mejoras en muchos casos inmediatas; y en otros a los pocos días, mejores que las conseguidas con otros trabajos corporales de masoterapia que acaban siendo más irritantes y contraproducentes.
En algunos casos, cuando la estructura sobre la que queremos incidir es neurológica, aplicamos las agujas en puntos cercanos a la salida de las raices o trayectos nerviosos y simultaneamos la aguja con corrientes tipo analgésico (TENS), utilizando las agujas como electrodos; y donde parece que mejoramos la excitabilidad de vías analgésicas e inhibimos (dormimos) las dolorosas. Esta técnica tambien la aplicamos con aparatos de electropuntura, en casos por ejemplo de aversión a las agujas, o de difícil acceso.


Aunque a priori parece ser agresiva, dada que la herramienta de trabajo son las finas agujas de acupuntura en la mayoría de los casos notamos leves pinchazos, trabajando siempre dentro de la total tolerancia del paciente. Decir que en algunos casos podrá haber un dolor residual que duran uno o dos días y que denominamos dolor postpunción; y que consideramos completamente normal.