Es el único museo de Catalunya dedicado al Vidrio. Se creó en reconocimiento a la importancia que el Vidrio Soplado tuvo durante la primera mitad del siglo XX en el municipio de Vimbodí, todo y que en la Edad Media ya hubo un horno cerca del Monasterio de Poblet y que sirvió en su construcción (lámparas, luces,...). El plástico contribuyó a su cierre alrededor de los años 50.