Lágrimas



LÁGRIMAS


Un hombre aparentemente igual a los demas
camina despacio..., camina cansado..., camina en silencio...,
su mente cargada de recuerdos,
momentos de felicidad, momentos de tristeza...,
aquel dolor punzante en lo mas hondo del corazón.

Ya anda sin rumbo en su largo camino;
se sienta y cruza sus manos;
piensa y piensa, no puede dejar de pensar:
¿por qué le ha pasado esto a el?

Siente como si alguien desde lejos le está observando; 
sus ojos buscan, desesperados, anhelantes, suplicantes,
deseosos de que alguien le salve,
le comprenda y le de calor...

Y de pronto emprende su paseo,
bajo el cielo claro y raso;
camina por un paramo desierto; 
no ve un árbol bajo el cual descansar,
ni un arroyo en el que apagar su sed...

Pero de pronto descubre una corola de rojos pétalos
que asoma entre el polvo y las piedras.

Esta amapola de quebrantizo tallo
también se siente sola;
se arrodilla ante ella para acariciarla
y de sus ojos brotan, por primera vez en mucho tiempo,
lágrimas especiales, lágrimas, sin duda, de felicidad.