Carme Sabaté, nos hace entrar en un mundo de poesía con esos colores difuminados, que nos abre al real mundo de la fantasía, donde el lenguaje del color, le permite crear un mundo distinto, pero maravilloso, donde la fuerza, la fragilidad, el rigor, vigor, sobriedad, silencio y murmullo sutil, destaca un sentimiento de amor y matizar con un grito íntimo del alma.
Su Obra está perfectamente ejecutada, pues pone el encanto de la luz y el movimiento, juntándolos, a un claro amor a la naturaleza. Es la captación inédita de aspectos y contornos, donde se desarrolla su existencia. Una incitación, con motivo de sentimiento inquieto, que sensibiliza aspectos, dentro de un orden, donde la conceptualización, es la gran invitada.
Considero plenamente que su producción plástica, merece un sobresaliente, porque está viva, es cándida y con sentimiento de fondo humano. En definitiva, Carme, nos ofrece una obra original, curiosa y muy importante, resuelta con sumo criterio expresionista.
Josep Lluís Ponce
Crítico de Arte