Mª Dolores echando las cartas de sus clientes al buzón.|FRAN H.
Pocos deben ser los mortales que no hayan tenido que sufrir durante una mañana la interminable cola de un banco, o hayan tenido que peregrinar de un sitio a otro para cumplimentar cualquier trámite burocrático o, simplemente, hayan tenido que renovar algún documento caducado desde hace semanas. Cuestiones sencillas de resolver, pero que en estos tiempos en los que vivimos, en los que impera la máxima de 'el tiempo es oro', se convierten en auténticos suplicios por los minutos e, incluso, horas que se emplean en ellos.
Precisamente con esa visión de simplificar gestiones de todo tipo, es como ha surgido en Villanueva de la Serena 'Recaderos La Serena', una innovadora empresa unipersonal cuyo cometido no es otro que el de llevar a cabo diversas gestiones que planteen los propios clientes. Al frente de esta curiosa iniciativa empresarial se encuentra María Dolores Nepomuceno, de 33 años y natural de Sevilla, pero que desde hace un par de años reside en la localidad villanovense a donde llegó tras ser destinado su marido.
Como recuerda, el hecho de ser la más pequeña de la familia, la llevó a ser considerada como la 'niña de los recados' de la casa y aunque empezó haciendo las gestiones a su madre, luego las peticiones se extendieron a su círculo de amigos y prácticamente ya se convirtió en casi habitual el cargar todos los recados a María Dolores.
No obstante, cuando realmente ésta proyectó estas labores en un negocio, fue a raíz de un trámite algo más complicado que se propuso acometer y que resolvió con éxito. En concreto se trataba de buscar a su abuelo, que había sido fusilado en la Guerra Civil. Lo buscó y lo encontró y a raíz de ello también tramitó una pensión de orfandad para su madre. «Aquellas experiencias me dieron la suficiente autoestima y es cuando me empecé a plantear el ser la chica de los recados, pero a nivel profesional. Lo comenté y pronto me llamaron del Sexpe para asistir a unas sesiones para el autoempleo y la búsqueda de trabajo por cuenta ajena, que me terminaron de convencer para poner en marcha esta empresa», afirma.
Un negocio con un objetivo claro: satisfacer la necesidad de sus clientes en la resolución de pequeñas diligencias o gestiones, que van desde el papeleo o tramitación de documentación, como la renovación del carné de conducir o sacar pasaporte, gestiones en bancos, pagos de recibos, reservas de entradas para acontecimientos culturales de todo tipo (conciertos, cine, teatro .), entrega de presupuestos, llevar la correspondencia a Correos, acompañar a personas mayores al especialista, coger cita en el ambulatorio . Una larga lista tan amplia como la imaginación de sus clientes.
No obstante, hay cuestiones, como puede ser la de sacar a pasear las mascotas, que se está planteando hacer, ya que para ello debe suscribir un seguro de responsabilidad civil.
En definitiva, se trata de «las gestiones más fastidiosas siempre para cualquier persona o empresa, en las que a veces se pierde mucho tiempo y que no toda la gente puede realizar, ya que en su trabajo no tiene la suficiente movilidad para ello y tiene que andar pidiendo favores a familiares o conocidos». Situación, como admite, «en las que nos hemos visto todos muchas veces y que son difíciles de realizar si no tenemos a gente cerca que nos pueda echar una mano».
Paciencia
Un servicio, el que ofrece 'Recaderos La Serena', que como explica su promotora viene muy bien, por ejemplo, a las parejas jóvenes, ya que en la mayoría de los casos trabajan ambos y además tienen turnos partidos. Ante ello, María Dolores tiene claro que la mejor receta es «armarse de paciencia, ya que aunque las gestiones no son difíciles, muchas veces se hacen bastante pesadas por el tiempo de espera».
Ahora está en la fase de dar a conocer su negocio, en plena campaña publicitaria. Como reconoce, al día recibe bastantes llamadas de curiosos que, al ver su anuncio, le preguntan para saber si su petición encuadra dentro de los recados que ella cubre y para conocer exactamente en qué consiste el servicio. Y es que, como apunta, «la gente al principio se queda un poco sorprendida y les tengo que explicar bien en qué consiste esto».
Hasta la fecha ya ha realizado varios encargos. Desde la renovación de varios carné de conducir, para los que trata de acumular varias peticiones para hacerlo todo un día a la semana, hasta pago de recibos en los bancos o tramitación de solicitudes de oposiciones. No obstante, la petición más curiosa la realizó hace unos días, cuando le llevó a una persona el regalo de cumpleaños de un amigo. «Se dio una buena sorpresa y, claro, le tuve que explicar de paso de qué iba mi empresa», apunta María Dolores. Además, en la actualidad está gestionando el hacer el reparto de documentación a una asesoría.
En cuanto a las tarifas que tiene establecidas 'Recaderos de La Serena', éstas se adaptan al tipo de gestión que se tenga que llevar a cabo, el tiempo que se tarde en hacerla o si hay que realizar un desplazamiento fuera de Don Benito o Villanueva. Así, se manejan unos precios mínimos y unos máximos de 30 euros. Luego, si estos recados son más periódicos, se establecen una serie de descuentos. En definitiva, unas tarifas, como apunta, «que creo que son bastante accesibles para cómo está hoy en día la vida».
'Recaderos La Serena' ya está en marcha, aunque a María Dolores no se le escapa que buena parte del esfuerzo por apostar por un negocio tan innovador se lo debe al apoyo recibido por Fomento de Emprendedores de la Junta de Extremadura y su programa Proface, que facilitan y posibilitan la creación de nuevas empresas, así como la prestación de asesoramiento y medios técnicos.
En concreto, la empresa tiene a su disposición en la sede de Proface en Villanueva, que se sitúa en la plaza de España, todo el mobiliario de oficina necesario, un ordenador conectado a internet, fax, teléfono e, incluso, una sala de reuniones. Una delegación física de su negocio que le está ahorrando costes.
Además, Proface la ha ayudado a hacer su plan de empresa, la han asesorado jurídica y económicamente, la ayudaron con la solicitud de subvenciones, la han orientado en la campaña publicitaria y, además, la ponen a su disposición distintos cursos formativos. Un valor añadido más para su empresa. «Si no hubiese sido por Proface y por el programa de Igualdad del Ayuntamiento, que también se ha portado muy bien conmigo, hubiera sido más difícil llevar a cabo mi idea empresarial», afirma María Dolores.
En definitiva, el caso es que esta sevillana y villanovense de adopción, de profesión 'chica de los recados', ha sido capaz de crear un negocio novedoso para el que, de momento, se vale por sí misma y que le aporta muchas satisfacciones: «Soy una persona activa y siempre quise hacer un trabajo que me gustara. Aunque tengo la desventaja de no tener horarios, por lo menos hago lo que me gusta y conozco a mucha gente».
Precisamente con esa visión de simplificar gestiones de todo tipo, es como ha surgido en Villanueva de la Serena 'Recaderos La Serena', una innovadora empresa unipersonal cuyo cometido no es otro que el de llevar a cabo diversas gestiones que planteen los propios clientes. Al frente de esta curiosa iniciativa empresarial se encuentra María Dolores Nepomuceno, de 33 años y natural de Sevilla, pero que desde hace un par de años reside en la localidad villanovense a donde llegó tras ser destinado su marido.
Como recuerda, el hecho de ser la más pequeña de la familia, la llevó a ser considerada como la 'niña de los recados' de la casa y aunque empezó haciendo las gestiones a su madre, luego las peticiones se extendieron a su círculo de amigos y prácticamente ya se convirtió en casi habitual el cargar todos los recados a María Dolores.
No obstante, cuando realmente ésta proyectó estas labores en un negocio, fue a raíz de un trámite algo más complicado que se propuso acometer y que resolvió con éxito. En concreto se trataba de buscar a su abuelo, que había sido fusilado en la Guerra Civil. Lo buscó y lo encontró y a raíz de ello también tramitó una pensión de orfandad para su madre. «Aquellas experiencias me dieron la suficiente autoestima y es cuando me empecé a plantear el ser la chica de los recados, pero a nivel profesional. Lo comenté y pronto me llamaron del Sexpe para asistir a unas sesiones para el autoempleo y la búsqueda de trabajo por cuenta ajena, que me terminaron de convencer para poner en marcha esta empresa», afirma.
Un negocio con un objetivo claro: satisfacer la necesidad de sus clientes en la resolución de pequeñas diligencias o gestiones, que van desde el papeleo o tramitación de documentación, como la renovación del carné de conducir o sacar pasaporte, gestiones en bancos, pagos de recibos, reservas de entradas para acontecimientos culturales de todo tipo (conciertos, cine, teatro .), entrega de presupuestos, llevar la correspondencia a Correos, acompañar a personas mayores al especialista, coger cita en el ambulatorio . Una larga lista tan amplia como la imaginación de sus clientes.
No obstante, hay cuestiones, como puede ser la de sacar a pasear las mascotas, que se está planteando hacer, ya que para ello debe suscribir un seguro de responsabilidad civil.
En definitiva, se trata de «las gestiones más fastidiosas siempre para cualquier persona o empresa, en las que a veces se pierde mucho tiempo y que no toda la gente puede realizar, ya que en su trabajo no tiene la suficiente movilidad para ello y tiene que andar pidiendo favores a familiares o conocidos». Situación, como admite, «en las que nos hemos visto todos muchas veces y que son difíciles de realizar si no tenemos a gente cerca que nos pueda echar una mano».
Paciencia
Un servicio, el que ofrece 'Recaderos La Serena', que como explica su promotora viene muy bien, por ejemplo, a las parejas jóvenes, ya que en la mayoría de los casos trabajan ambos y además tienen turnos partidos. Ante ello, María Dolores tiene claro que la mejor receta es «armarse de paciencia, ya que aunque las gestiones no son difíciles, muchas veces se hacen bastante pesadas por el tiempo de espera».
Ahora está en la fase de dar a conocer su negocio, en plena campaña publicitaria. Como reconoce, al día recibe bastantes llamadas de curiosos que, al ver su anuncio, le preguntan para saber si su petición encuadra dentro de los recados que ella cubre y para conocer exactamente en qué consiste el servicio. Y es que, como apunta, «la gente al principio se queda un poco sorprendida y les tengo que explicar bien en qué consiste esto».
Hasta la fecha ya ha realizado varios encargos. Desde la renovación de varios carné de conducir, para los que trata de acumular varias peticiones para hacerlo todo un día a la semana, hasta pago de recibos en los bancos o tramitación de solicitudes de oposiciones. No obstante, la petición más curiosa la realizó hace unos días, cuando le llevó a una persona el regalo de cumpleaños de un amigo. «Se dio una buena sorpresa y, claro, le tuve que explicar de paso de qué iba mi empresa», apunta María Dolores. Además, en la actualidad está gestionando el hacer el reparto de documentación a una asesoría.
En cuanto a las tarifas que tiene establecidas 'Recaderos de La Serena', éstas se adaptan al tipo de gestión que se tenga que llevar a cabo, el tiempo que se tarde en hacerla o si hay que realizar un desplazamiento fuera de Don Benito o Villanueva. Así, se manejan unos precios mínimos y unos máximos de 30 euros. Luego, si estos recados son más periódicos, se establecen una serie de descuentos. En definitiva, unas tarifas, como apunta, «que creo que son bastante accesibles para cómo está hoy en día la vida».
'Recaderos La Serena' ya está en marcha, aunque a María Dolores no se le escapa que buena parte del esfuerzo por apostar por un negocio tan innovador se lo debe al apoyo recibido por Fomento de Emprendedores de la Junta de Extremadura y su programa Proface, que facilitan y posibilitan la creación de nuevas empresas, así como la prestación de asesoramiento y medios técnicos.
En concreto, la empresa tiene a su disposición en la sede de Proface en Villanueva, que se sitúa en la plaza de España, todo el mobiliario de oficina necesario, un ordenador conectado a internet, fax, teléfono e, incluso, una sala de reuniones. Una delegación física de su negocio que le está ahorrando costes.
Además, Proface la ha ayudado a hacer su plan de empresa, la han asesorado jurídica y económicamente, la ayudaron con la solicitud de subvenciones, la han orientado en la campaña publicitaria y, además, la ponen a su disposición distintos cursos formativos. Un valor añadido más para su empresa. «Si no hubiese sido por Proface y por el programa de Igualdad del Ayuntamiento, que también se ha portado muy bien conmigo, hubiera sido más difícil llevar a cabo mi idea empresarial», afirma María Dolores.
En definitiva, el caso es que esta sevillana y villanovense de adopción, de profesión 'chica de los recados', ha sido capaz de crear un negocio novedoso para el que, de momento, se vale por sí misma y que le aporta muchas satisfacciones: «Soy una persona activa y siempre quise hacer un trabajo que me gustara. Aunque tengo la desventaja de no tener horarios, por lo menos hago lo que me gusta y conozco a mucha gente».
