Se denomina impurezas a todos los elementos indeseables en la composición de los aceros. Se encuentran en los aceros y también en las fundiciones como consecuencia de que están presentes en los
minerales o los
combustibles. Se procura eliminarlas o reducir su contenido debido a que son perjudiciales para las propiedades de la
aleación. En los casos en los que eliminarlas resulte imposible o sea demasiado costoso, se admite su presencia en cantidades mínimas.