P. FEDERICO VILA BARTROLÍ
Biografía
FUENTES
Necrología del S.de D. P. Federico Vila Bartrolí, por P. Antonio Arranz en Ann.Congr.1955, p.333
Necrología del P. Federico Vila , por el P. Berengueras en Bol. Int. Prov. Cat. 1950 pag 130 y 191
Anales de la Congregación, revista oficial interna.
Epistolario
Colección de Documentos del Archivo General Claretiano
· Recuerdos del P. F. Vila, por el P. Juan Gorgues.
· Relación de lo acontecido en 1936 en Selva del Camp , por Fernando M0. Carrera
El que haya de hacer la Necrología del P.Federico Vila, mejor su Biografía, que bien se la merece, no debe ser un cualquiera, sino un Maestro en Ciencias y Letras.@
Esta sentencia escribió el P. Juan Gorgues, eminente Claretiano, que durante varios años fue compañero de Comunidad, y dejó sus recuerdos en una libreta, escritos con detención y cariño.
Yo no soy Maestro ni en Cencias ni en Letras. Conocí la sentencia del P. Gorgues cuando ya había acabado mi trabajo. Ahora me sirve de satisfacción pues me confirma en la idea que ya me había formado de estar tratando la Biografía de una persona eminente: me ha hecho crecer un poco más en la condición de discípulo y aprendiz. Pero sobre todo la Biografía del P. Federico me ha dado una gran satisfacción: he admirado al Claretiano modélico, que aprovecha avaramente todas sus facultades, todo su tiempo en desarrollar, perfeccionar la formación Aordinaria@ que da la Congregación claretiana, para rendir frutos abundates y excelentes: el peón convertido en capataz, .
En la vertiente oriental del macizo del Montseny, en la montaña que arrancando de Collformic se dirige a Tagamanent se halla la parroquia y lugar de La Castaña. Actualmente se llega a ella siguiendo la carretera que va de Seva hacia Santa María de Palautordera y en Collformic se elige una carretera que sale por el lado derecho, va descendiendo entre bosques hasta llegar a la parroquia. Esta hoy día está solitaria: la forman la iglesia, el cementerio, la casa rectoral. Por el término hay esparcidas unas cuantas casas que cultivan campos y bosques.
La iglesia fue consagrada en junio del año 1082, conserva sólo detalles de su antigüedad, es de modestas proporciones; le da compañía el campanario edificado el siglo XII. El patrono es San Cristóbal cuya fiesta celebran el primer domingo de julio.
En 1861 vivían en la parroquia de La Castaña 26 familias; la gente se dedicaba intensamente a la explotación del bosque con la fabricación de carbón, y al pastoreo de rebaños. Antiguamente había constituido un Ayuntamiento propio, pero hacia 1840 se fusionó con el Ayuntamiento de El Brull.
En esta parroquia de La Castaña, Ayuntamiento de El Brull se hallaba el mas Boscás, cuyos habitantes llevaban el apellido Vila
En 1849 vivía Antonio Vila Presseger, quien además de cuidar de sus tierras y rabaño ejercía de secretario de La Castaña y después del Brull, y era el cabeza de familia del mas Boscás.
Este Antonio Vila-Boscás y Presseguer, hijo de Ramón Vila Font y de Antonia Preseguer, en 24 de Diciembre de 1862 por razón del Amatrimonio proyectado y celebrado@ pactó capítulos matrimoniales con la doncella Dolores Bartrolí y Coll, de 20 años,natural y vecina de Vidrá. A esta sus padres Ramon Bartrolí Llapart y su madre Buenaventura Coll la dotaron con la cantidad de 600 libras Barcelonesas, equivalentes a 6.400 reales vellón, que prometieron pagar en tres plazos.
Este matrimonio fue el origen de una familia numerosa: En 1864 tuvieron a su Ahereu@ Ramón y a continuación con intervalos aproximados de dos años fueron llegando otros diez vástagos: cuatro niños y cinco niñas. El último de la fila fue nuestro Federico nacido en 1884.
Adelantemos que de estos hijos, Mercè casó con Pere Masó-Cruells en Tagamanet; Ramón, el heredero, casó con Dolores Guardia; Encarnación, Concepción, Florentina y Angela escogieron la consagración a Dios en el instituto de Hermanas Dominicas de la Anunciata, fundadas por San Francisco Coll y Guitart; Modesto y Federico siguieron las huellas de San Antonio M. Claret; finalmente otros tres hermanitos no pasaron de la infancia.
Conocemos poco la personalidad del padre Antonio Vila Pressegué: unía a su condición de campesino amo de un gran Mas con extensión de campos y bosques, el oficio de secretario del pueblo que aunque fuera de tan poca importancia, debía darle cierto relieve cultural.
Muy interesante se nos hace Dolores, la madre: su obra de educación de los hijos, que dio los frutos religiosos de cuatro hijas Religiosas y de dos hijos Religiosos, es un indicio cierto de una personalidad cristiana de orden superior. Había heredado la religiosidad de una familia extraordinaria: en 1841 Mn. Antón Claret predicó una misión en Vidrá y en una carta posterior en que agradecía las atenciones de la familia del Cavaller que le había hospedado, se acordaba de saludar nominalmente al párroco, a los miemros de la familia Alibés y a los de la familia Bartrolí. En las libretas parroquiales conservadas aparece con mucha frecuencia Hilario Bartrolí, a quien se recurre para servicios de apadrinar bautismos, o ejercer de testigo, etc. De esta familia del Mas Bartrolí salieron sacerdotes como Mn. Joaquim Bartrolí Llapart (1828 – 1903) que desde 1879 fue párroco de San Feliu de Terraçola. El P. Federico le llegaron bendiciones de San Antonio Maria Claret a través de su madre, que estaba ya presente en la familia en aquel venturoso verano de 1841.
En resumen la familia Vila-Bartrolí, habitante en el mas Boscàs fue familia profundamente cristiana, semillero de vocaciones religiosas. Cuando el P. Federico en 1932 tuvo ocasión de visitar su pueblo natal se llevó la pena de conocer que los habitantes del Boscàs ya no eran de la categoría moral y religiosa de sus predecesores.
El recuerdo de la familia Vila-Bartrolí no perduró en el Brull: en 1941 el Superior de los Misioneros de Vic escribió al párroco Mn. Carles Creus, que había sido Ecónomo de La Mora y La Castaña de 1935 a 1939, en que comenzó a serlo de El Brull, pidiendo noticias y éste contestó: que habiendo preguntado sobre la familia del P. Federico, Anadie sabe nada;, la que más sabe es la señora viuda de Castañera.@ La Castanyera es una casa que se halla en el camino que va del Brull a Collformic.
Alguien creyó que la M. Margarita Fargas, Superiora del Hospital de Cervera, tenía algún parentesco con el P.Federico. Pero en carta al P. Arranz de 30 Abril de 1955, contestó confesando que no tenía ningún parentesco; decir esto es una verdadera equivocación. Sin embargo el P. Vila tuvo una prima que entró y profesó en el Instituto, que murió en 1934; por este motivo el P. Vila visitó algunas veces aquel Hospital. Y aún antes de la entrada de su prima , iba algunas veces a visitar las Hermanas del Hospital,; de él recordaban algunos consejos que les daba.
INFANCIA
Federico Vila y Bartrolí nació en La Castaña-Brull en 3 de Marzo de 1884.
Conocemos el Acta de Nacimiento, redactada en El Brull ante el juez Andrés Bigas para recoger la declación de Antonio Vila-Buscás de que en su casa de La Castanya nació un niño a las tres de la tarde del dia tres de Marzo de 1884, a quien han puesto los nombres de Federico, Clodoveo, José.
Más importante es Un testimonio más importante es la Partida de bautimo. que da fe de que Federico vino al mundo para fomar parte de la Iglesia. La copiamos íntegra:
Año 1884
En el Pueblo de S. Cristobal de la Castaña, Provincia de Barcelona, Obispado de Vich, a los tres días del mes de marzo del año mil ochocientos ochenta y cuatro, yo Ramón Puigoriol Pbro. y Ecónomo de la misma bautizé solemnemente a un niño, nacido a las tres de la tarde del Día tres del mismo mes, hijo legítimo y natural de Anonio Vila propietario, natural de ésta y Dolores Bartrolí natural de Vidrá, cónyugues. Abuelos paternos: Ramón Vila,natural de ésta y Antonia Preseguer natural de San Martín de Centellas. Maternos: Ramón Bartrolí, natural de Vidrá y Buenavenura Coll natural de S. Esteban de Vallespirans. Se le pusieron por nombres Federico Clodomiro Luis. Padrinos: Ramon Blanch,soltero natural de S. Julián de Vilatorta y la padrina Florentina Vila, doncella hermana del bautizado y natural de ésta.
Doy Fe Ramón Puigdoriol, Pbro. Ecónomo.
Observemos la prontitud con que Federico recibe el bautismo: Nacido a las tres de la tarde del dia tres de Marzo (Acta de Nacimiento), es bautizado solemnemente el mismo día tres de Marzo (Partida de bautismo). Como no hay indicios de que fuera un bautismo de urgencia por peligro de muerte, tanta presteza se puede explicar porque que llegando Federico como útimo de una fila de 10 hermanos, la familia estaba ya muy entrenada en nacimientos y bautizos, y le era fácil organizar los acontecimientos.
Es curiosa la divergencia de los dos documentos al darnos los nombres del niño. Según el Párroco los nombres son: Federico, Clodomiro, Luis; pero según el Acta civil el padre ha declarado que “le han impuesto” los nombre de Federico, Clodoveo, José. Parece que debe darse preferencia al testimonio del párroco. Por otra parte la custión tiene un valor muy secundario, pues ordinariamente solo cuenta el primero de los tres nombres, que por costumbre se imponen en Cataluña. No consta que el P. Federico tuviese en cuenta su segundo y tercer nombre.
No conocemos el día en que recibió el Sacramento de la Confirmación. Pero no hay duda de que recibió ambos sacramentos de iniciación cristiana.
La primera infancia vivida en el seno de la familia Boscàs debió ser feliz: en el corro de la una familia numerosa, de intensa vida religioso, concentrada en los quehaceres de un hogar separado y solitario entre campos y bosques, a Federico no le faltó ni el cuidado de los padres ni la compañía y ayudas de sus hermanos y hermanas. Sin duda su hermana Florentina, que a sus once años asumió el cargo de madrina de bautismo de Federico, debió tratarlo siempre con cariño maternal.
La posición de la familia dentro de las condiciones locales de situación en pleno paraje montañoso y selvático, muy aislado de centros de cultura, industrias y comercio, era de un mediano buen pasar. El inventario hecho en 1887 nos da a conocer las posibilidades económicas. La heredad Mas Boscàs estaba formada por dos casas de campo y de una extensión de terreno de cabida unas “setecientas doce cuarteras equivalentes 25.8204 àreas, de las que 18 cuarteras son de cultivo, 20 de bosque, 50 de yermo y 120 de rocales. En ganadería poseian 30 cabezas de cabrío; y 25 de lanar, con un par de bueyes para la labranza, un asno , algún ganado de cerda. En la casa había un zaguáan que contenía algunos aperos de labranza, una sala con su mesa y dos bancos y servicio para doce personas; cuatro cuartos con camas y muebles; finalmente un granero con existencias de trigo, castañas, maíz y judías.
En la Casa Boscàs vivió Federico en familia con padres y hermanos hasta 1887, Una hoja del Padrón de El Brull hecho en 1887, dos dice que en el Boscás vivían Antoni Vila Presseguer de 48 años; Dolors Bartrolí Coll de 41, Ramon Vila Bartrolí de 23, Concepción de 15, Florentina de 13 , Angela de 8, Modest de 6; y Federico de tres años.
Fallece en este año de 1887 Antonio Vila, el padre; y en esa ocasión su primogénito y hederdro determina un cambio radical en la situación de la familia: dejar el mas Boscàs para trasladar el domiciio a Tona. Esta noticia que daba el párroco de La Castaña en 1898 en el Certificado de buena conducta de Federico, está oficializada por los Padrones de Tona.
TONA
Población situada sobre las rutas de Vic hacia a Barcelona, a la distancia de unos diez km.,
Ramón, como primogénito y heredero, debió decidir el cambio de la vida rural entre campos y bosques, en las soledades de las vertientes orientales del Montseny, y la integracion en una población de la Plana, donde él encontraría una ocupación en la administración local como Secretario del Ayuntamiento, su madre Dolores ahora viuda quedaría liberada de las pesadas labores del campo y los numerosos hermanos podrían encontrar posibilidades de formación cultural.
Tona era una localidad de La Plana, que ofrecía un claro contraste con La Castanya: asentada en llano espacioso y campos feraces y bien cultivados, cruzada por vias de comunicación fáciles con Vich, Granollers, Barcelona, Manresa,.....; con industrias florecientes; en un tiempo que se iban descubriendo manantiales de aguas medicinales y se construian balnearios, hoteles, casas de veraneo. Religiosamente bien asistida por la iglesia parroquial, por la iglesia de la Vrgen de Lourdes, por varias ermitas esparcidas por sus campos; con Colegios dirigidos por Comunidades religiosas .... La familia Vila-Bartrolí la hallamos en 1889 instalada en la calle de Barcelona, nro. 24: lleva ya dos años residiendo en la población y está compuesta por Ramón que ha contraido matrimonio con Dolores Guardia Serra; por Dolores Batrolí Coll, viuda y sus hijos Angela y Modesto.
Hallamos a faltar a nuestro Federico. Su hermano Modesto nos asegura que al partir de La Castanya su madre lo confió al cuidado de una tía; el propio Federico siendo ya sacerdote y predicador nos dice que se emocionó cuando desde las alturas de La Calma del Montseny contempló en la lejanía el pueblo de Tona y el mas Vall-llobera. Esta gran casa de campo, no muy alejada del pueblo estaba habitada por una familia encabezada por Carme Bartrolí Coll, viuda, que contaba con 27 años de residencia, con cuatro hijos Ramón, Miquel, Maria y Josefa Vall-llobera Bartrolí.
Carme era hermana de Dolores Bartrolí, dos años mayor que ella: lazos familiares tan íntimos eran una garantía de que Federico estaba bien acogido en hogar seguro y bien acomodado. Además con la familia siempe había algun familiar sacerdote, que celebraba misa en el oratorio de la Casa. En particular conocemos a Mn. Juan Vall-llobera, nacido en 1822, que después de haber servido como Vicario en diversas parroquias fue Regente de La Castaña y luego párroco en La Mora desde 1878, hasta que en 1888 por motivo de salud “se retira a su casa”, donde fallece en 1896. El P. Federico cuando en 1932 leyó en los libros sacramentales de La Castanya partidas firmadas por Mn. Vall-llobera se emocionó recordando cómo en su infancia, en Mas Vall-llobera, le había ayudado la misa.
Todavía Federico pasó temporadas de su infancia en casa del párroco del St. Feliu de Terraçola, una parroquia rural situada en la altiplanicie de Oló. Era su párroco Mn. Joaquim Bartrolí Llapart, nacido en Vidrá en 1828, y por tanto tío de Dolores Bartrolí. Sacerdote en 1855, después de haber sido Vicario en diversas localidades, entre ellas Sallent, luego desde 1879 fue cura párroco de Terraçola hasta su muerte en 1903.
Federico pudo recibir la instrucción primaria acudiendo a alguna escuela de la población, que no quedaba lejos para acudir a ella desde Mas Vall-llobera, o pudo tal vez recibirla de estos sacerdotes con quienes convivió, y a quienes sirvió como acólito. En todo caso no hay duda que su educación moral y cristiana fue bien atendida.
Y no es de extrañar que en tal ambiente naciera y se desarrollara la vocación a la vida sacerdotal
CAMINO AL SANTUARIO
EN EL SEMINARIO, o Colegio de San José. (1894 - 1896)
“Manifestó deseos de estudiar y su madre le colocó en el Colegio de San José en el Seminario.” Nos da esta noticia su hermano Modesto. No tenemos otros testimonios.
En la familia habian ya florecido las vocaciones religiosas: Maria Concepción y Florentina, la madrina de bautismo de Federico, habían entrado ya en la Congregación de las Terciarias Dominicas de la Anunciata; Modesto estaba haciendo el Noviciado, para consagrarse a Dios en la Congregación Claretiana.
Federico debió recibir la preparación para ingresar en el Seminario de algunos de los sacerdotes familiares. Su madre le buscó lugar en el Colegio de San José, de Vic, el seminario internado para acoger a los seminaristas de familias modestas residentes en las poblaciones de la diócesis. La obra iniciada por el famoso P. Pere Bach en 1861, habia crecido y consolidado: los alumnos en 1882 llegaron a a ser 203 y en 1887 subieron a 350. El Obispo José Morgades construyó un edificio capaz: las obras se realizaron entre 1894 y 1896. Los Padres del Oratorio de San Felipe eran los Directores; pero en el Colegio vivia como encargado inmediato el sacerdote Mn. Joaquin Soler. En el Colegio seminario regía un orden estricto: el reglamento señalaba una secuencia de ocupaciones realizadas corporativamente: Oraciones y Misa matinal, estudio en la sala común, clases en seminario conciliar, comidas durante las cuales se hacía una lectura pública formativa, rosario seguido de una plática del capellán director. Los seminaristas tenían dirección espiritual con los Padres del Oratorio; cada año practicaban ejercicios espirituales que con frecuencia dirigían los Padres Misioneros del Corazón de María. En esta tarea se distinguió el fervoroso P. José Font Molas.
Del niño Federico Vila Bartrolí en su vida en el colegio seminario de San José en Vic,
sabemos que cursó y ganó los dos primeros años de Humanidades, porque así le fueron reconocidos al ingesar en el seminario postulantado de Alagón en que cusaría el tercero.
Tenemos una vaga noticia de cuál era el carácter de Federico en esta época de Seminario. En 1915 entró en correspondencia con la dirección de l‘Institut d’Estudis Catalans de Barcelona, y se encontró con Pere Barnils y Giol que estaba encargado de una Seccion: .....
“No sé si Vd. se acordará del compañero de infancia quien le escribe estas lineas: yo no he dejado perderse su recuerdo y saludado con alegría y hasta con aplausos las noticias de sus triunfos literarios y filológicos que me ha traído con frecuencia la prensa.” ....
A esta referencia contestó Barnils con unas palabras que nos interesan para conocer un rasgo del carácter de Federico en la adolescencia:
“No hay que decir que recuerdo perfectamente mi compañero de infancia, el Federico Vila y Bartrolí de Tona, para mí tan juguetón y simpático.”
Juguetón y simpático son buenas manifestaciones de un carácter sano.
Creemos que esta noticia debe colocarse en los años de seminarista en San José, pues allí es donde se pudieron conocer y convivir los muchachos Federico y Pedro. Pues este Pere Barnils i Giol nacido en Centelles en 1882, a los diez años entró seminarista (1892) y conviviría con Federico, siendo del mismo curso o casi.
En resumen: Federico en el Colegio seminario de San José de Vic llevó ua vida de estudio y piedad, que fue normal y que dio el fruto espléndido de una vocación misionera.
VOCACIÓN CLARETIANA.
Modesto, cuatro años mayor que Federico en abril de 1895 ingresó en el Noviciado claretiano de Cervera, marcando al hermanito una ruta a seguir. Para que se decidiese a entrar por ella fue determinante la acción de un Misionero Claretiano de grandes méritos, el P. José Font Molas (Tona 1853 - Solsona 1918). Celosísimo Misionero popular, entusiasta devoto del Corazón de Maria, escritor, con sus entusiasmos llevó al Obispo Morgades a consagrar su diócesis y la de Solsona al Inmaculado Corazón María; el mismo escribió la Pastoral preparatoria al acto. Con frecuencia acudía al Colegio de San José predicando ejercicios y dando conferencias formativas, en que fomentaba las vocaciones misioneras. Nos dicen que pasaron de 200 los colegiales de San José que en unos años ingresaron en la Congregación Claretiana. Según el testimonio de Modesto a la dirección del P. José Font Molas se debió que Federico concibiera el deseo de ingresar en la Congregación Claretiana.
INGRESA EN ALAGÓN
La Congregación fundada por San A. M. Claret, tenía varios centros, (Colegios-seminarios) para acoger a los niños que pidieran ingresar como Postulantes para cursar los estudios de la carrera eclesiástica: los más cercanos eran Barbastro y Alagón. Este último fue el designado para que Federico llamara a sus puertas. Fue el día 16 de julio de 1896 y fue el propio P. José Font Molas quien le acompañó en el viaje y le presentó. La crónica de Alagón apunta el día 18, como día de ingreso de Federico. Tal vez haya que suponer que el viaje dura tres días.
Como dato curioso consignemos que en el Libro de Administración de la Casa de Vich ha quedado consignado que el día 16 de Julio de 1896 se entregan al P. José Font cien pesetas para el viaje a Alagón..
Parece probable que en este viaje hicieran una detención al pasar por Cervera para saludar y entrevistarse con Modesto, que en Mayo había hecho la Profesión religiosa.
En Alagón, un pueblo situado a orillas del Ebro, cosa de 25 Km. más allá de Zaragoza, tenía la Congregación Claretiana una Comunidad, numerosa e importante pues entonces, era la residencia del Gobierno de la Provincia Claretiana de Cataluña, recién estrenada; allí desde 1875 funcionaba un Colegio seminario donde se cursaban las Humanidades. Quien tenía a su cargo inmediato la dirección del Seminario era el P. Mariano Fernández Cubero, ayudado por dos Auxiliares y varios profesores. Eran numerosas las vocaciones que afluían al Colegio... “No pocas veces hay necesidad de diferir el ingreso de niños admitidos, por andar lleno el número prefijado de 110.” (AC, 1896, p. 547)
Federico tuvo ocasión, estando en Alagón, de conocer Misioneros distinguidos, que merecen un recuerdo especial. Tales son los PP. Alejandro Cepeda, chileno, primer Provincial de Cataluña, los PP. Llambés, Santiago Mas Gamisans; profesores como el P. Miguel Orra y el latinista José María Fernández autor de una Gramática.
Federico en los dos años que pasa en Alagón cursa tercer y cuarto año de Humanidades, dedicado en gran parte al aprendizaje del Latín y estudio de la Retórica.
Los acaba en el verano de 1898. Tiene entonces 14 años.
Dice el P. Arranz sobre los estudios en Alagón: Aunque registró notas de ciencia poco halagadoras, dejó en cambio fama de “bueno a carta cabal” y de jovencito dócil a los Superiores y hecho a la piedad y disciplina. Su condiscípulo el P. Cuartero decía que en el curso de Sintaxis, (el primero que cursa en Alagón) fue de los “Acoleros” y tuvo que sufrir las humillaciones que le impuso el P. José Beltrán Aznar. Colero quiere decir el que estaba a la cola; porque en aquel tiempo era práctica común poner los alumnos ordenados en fila y el lugar de ella se merecía con las respuestas acertadas a las preguntas que hacía el profesor: las dirigía a un alumno y si no respondía bien la pasaba al siguiente, o siguientes hasta que uno acertaba con la respuesta y como premio se colocaba en el lugar anterior al primer preguntado. En caso de mala respuesta “le mandaba a la cola”, o sea que ocupase el último lugar. Así el lugar ocupado en la fila indicaba la calificación científica: Federico habría ingresado con una preprarción que no estaba a la altura de sus compañeros formados en el Colegio de Alagón.
CERVERA - noviciado. (1898 - 1900)
En el grandioso edificio que fuera antiguamente Universidad, los Claretianos residían desde 1887 y habían concentrado allí los colegios de formación de sus individuos profesos, comenzando con el Noviciado y siguiendo con el Filosofado y los cursos de Teología.
La numerosísima Comunidad, que algunos años pasaba de los 450 individuos estaba organizada en secciones bien estructuradas con sus superiores y reglamentos propios, y con sus locales bien determinados, de modo que podían cohabitar y funcionar de modo autónomo y sin mutuos estorbos: Dos eran los locales en que todos coincidían: la Capilla Real en las grandes funciones y el amplísimo comedor. Coincidían pero no se mezclaban.
La sección del Noviciado ocupaba los locales adyacentes a la torre del ángulo Nor-oriental.
Era Maestro de Novicios el acreditado P. Antonio Sánchez del Val: su auxiliar era el P. Mauricio Villa. Los alumnos del curso que en 1896 habían acabado Retórica en Alagón, del cual formaba parte Federico, durante el verano, a 27 de Agosto de 1898 se trasladaron al Noviciado de Cervera; a ellos se juntaron los postulantes que habían cursado en Barbastro: en conjunto todos eran 31. Todavía en 31 de Agosto llegaron otros 36 Postulantes venidos de Segovia y Balmaseda, pues el Noviciado de Cervera era único y servía para toda la Congregación. Fueron 69 los Novicios de aquel curso de 1898 a 1899.
Cervera era la residencia del Gobierno General del Instituto. A su frente estaba el venerabilísimo anciano P. José Xifré Mussach, asistido por su fidelisimo Secretario el P. Martín Alsina Sevarroja. Ejercía de superior de toda la Casa el famoso P. Francisco Naval Ayerbe. En las demás secciones de la Comunidad donde estaban reunidos 330 individuos se movía toda una pléyade de Claretianos distinguidos ya por los méritos acumulados en el pasado o por las dotes relevantes que auguraban un futuro esplendoroso. Un cuadro viviente de la Congregación pujante y vigorosa: en ella fijó Federico su vista y su corazón y fue un recuerdo que le acompañó toda la vida; de ahí arrancó su afán de ser investigador del Fundador y del Instituto.
¿Encontró Federico a su hermano Modesto? Es cierto que no pudo encontrarlo en Cervera, pues sabemos que el día 1 de Agosto de 1898 embarcó en La Coruña con rumbo a Chile. Pero tal vez en sus movimientos para acercarse al puerto de embarque, tuvo ocasión de pasar y detenerse en Alagón, para ver y despedirse de su hermano. Hay una fotografía en que se ve un Claretiano vestido con sotana y manteo sentado, y a su lado un muchacho vistiendo el traje propio de los Postulantes: parece que son el Hno. Modesto y el Postulante pre-Novicio Federico. De ser así el aspecto de Federico es muy agradable: bien desarrollado, con aspecto saludable.
El año de Noviciado comenzaba formalmente con el acto de imposición o vestición de la sotana a los aspirantes: aquel año se realizó el acto en Cervera el día 26 de Agosto. Pero en el número de los novicios “oficiales” no pudo hallarse nuestro Federico. Se lo impedía la falta de edad “canónica”. Las leyes de la Iglesia exigían que quien comenzaba el noviciado tuviera 15 años cumplidos. En nuestro caso debía haber nacido antes de agosto-Septiembre de 1883. Nuestro Federico por haber nacido en 3 de Marzo de el 84, no tenía la edad requerida para comenzar el noviciado en Agosto del 98, como hacían sus demás condiscípulos, tenía que esperar a comenzarlo hasta el marzo siguiente.
Se solucionó el problema haciendo que permaneciese y conviviese en la sección del Noviciado, como Postulante; y a la vez para no perder cursos de carrera acudiese a las clases del primer curso de Filosofía que se tenían en la sección correspondiente. Todo lo dicho nos explica que Federico terminase su Noviciado con el acto de la Profesión religiosa hecha en 19 de Marzo de 1900; un noviciado que comenzó “oficialmente” el 4 de Marzo del 99.
Le recibió los votos religiosos en M. R. P. Francisco Naval, Consultor General y Superior de la Comunidad de Cervera
Todas estas noticias las conocemos extrayéndolas de las generales que aparecen en Anales de la Congregación. De momento poseemos una sola noticia personal y directa. En un informe firmado por el superior P. Francisco Naval fechado en Cervera a 5 de Febrero de 1900, encabezado por el título:
“Sres. Estudiantes que han terminado el año y se disponen a la Profesión religiosa para cuando tengan la edad y sean apbados por los Superiores”
figura nuestro Federico del modo siguiente:
nombre cualidades fecha en que cumple la edad
buen talento; excelente espíritu
formal
(AG. CMF, FA, 12 / 22 / 58 – fotocopia en Arxiu Pairal –Vic)
En este año de Noviciado Federico pudo vivir momentos de intensa emoción, que le marcaron en su amor a la Congregación. En Cervera y a 2 de Noviembre de 1899 murió el Rmo. P. José Xifré, Confundador y durante 41 años Superior General, figura excelsa e irrepetible de Misionero claretiano. A continuación fue elegido por nuevo Superior General el Rmo. P. Clemente Serrat Barnolas.
La Profesión Religiosa Perpetua la hizo Federico en Cervera a 19 de Marzo de 1900. Del acto daba conocimiento Anales de la Congregación (1900, pag. 438):
El día 19, fiesta del glorioso Patriarca San José, después de unos días de ejercicios espirituales hiceron su profesión religiosa en manos del M. R. P. [Francisco] Naval, Superior del Colegio de Cervera, delegado al efecto por nuestro Rmo. P. General los 12 individuos que estaban dispuestos para ella, a saber: Sres. Estudiantes: Concordio Del-Cura, José Galbete, Emilio López, .... , José Soler Pol, Federico Vila ... ... El acto revistió la solemnidad posible, .....
CERVERA. ESTUDIANTE DE FILOSOFÍA. (1898 - 1902)
Los estudios del primer curso de Filosofía, el llamado Curso de Lógica, que Federico había comenzado en 1898 lo debió completar en verano de 1899. Con la profesión religiosa, hecha en Marzo del 1900, cambió de sección, pasando del Noviciado a la sección del Escolasticado, que comprendía los alumnos de los cursos de Filosofia y Teologia. Ambas secciones ocupaban locales contiguos: bastaba atravesar una gran mampara que estaba interpuesta en el claustro.
Fue su Prefecto (es decir su superior y el responsable de su educación) el P. Julián Munárriz Azcona.
Pero en el verano de 1901 hubo cambios: se dividió en dos la sección de Escolasticado: una para acoger los Estudiantes de Teologia y otra para los de Filosofia. En esta sección de Filosofia en que Federico iba a cursar el tercer curso se colocó como Prefecto al P. Pedro Larrucea.
El estudio de la Filosofía con la inclusión del Noviciado ocupó la actividad de Federico los años 1898 -1902.
Por suerte conocemos un AEstado de los Estudiantes del Escolasticado de Cervera@, hecho en junio de 1901, redactado y firmado por su P. Prefecto, que de esta forma informaba al Gobierno General de la situación y cualidades de sus encomendados.. En las lineas correspondientes a Federico Vila, escribe textualmente:
“Vila Bartrolí, Federico: 17 años de edad; un año de Congregación - Cualidades Físicas: Muy buenas. - Cualidades intelectuales: Bastante buenas. Imaginación demasiado viva. - Cualidades morales: De buen espíritu, pero algo ligero. Piadoso, franco. Algo alborotado.”
(AG.CMF, FA, 12/ 23/ 10 – fotocopia en AP-Vic).
Un nuevo informe tenemos de Federico durante el tercer año de Filosofia. Dice:
Vila Federico – 18 años, 2 de Congregacón. –Nota de Conducta: Mn. – Cualidades físicas: Es simpático, de voz algo apagada, más alto que bajo. – Cualidades intelectuales: Claro y delicado en sus ideas, no compone mal -Cualidades morales: Es adicto y dócil; le gusta cumplir con todos.
(AG. CMF, FA , 12 / 24 /05 fotocopia en AP-Vic)
Las cualidades físicas se relacionan con la salud corporal: en plena juventud la salud de Federico era excelente. En cosas de carácter y conducta merecía buena nota dentro de una juventud en ebullición. “Mn” significa: Meritisimus minor, que era el nombre de la segunda nota en calidad entre las seis que se daban a los Aprobados.
CERVERA. TEOLOGIA DOGMATICA (1902 – 1905)
En la Universidad de Cervera existía la sección de Estudiantes de Teología Dogmática, que se cursaba en tres años. Ejercía el cargo de Prefecto el P. Julián Munárriz. Entre los profesores destacaba el benemérito P. Lorenzo Font Freixer.
Existe también una referencia a Federico en el documento “Califiaciones de los Estudiates de Cervera, año 1903”. Lo firma el P. Julián Munárriz, Prefecto. Dice:
Vila Federico, 19 años de vida, 3 de Congregación.
Cualidades: Físicas: Muy buenas todas ellas
Intelectuales: Bastante regulares. Juicioso, sensato,y muy docil
Morales: Muy piadoso, fervoroso, obediente, adicto y atento con los demás.
De carácter impresionable
(AG.CMF, FA, 12 / 24 / 33. – fotocopia en AP-Vic)
Notemos el detalle: “impresionable”. Por otros testimonios a lo largo de su vida sabremos que esta impresionabilidad connatural se manifestaba en terror en horas de tempestad, que le impelia a esconderse en los rincones, o refugiarse en una compañía amiga.
LA MUERTE DE LA MADRE
Acabado el primer curso de Teología en el verano de 1903 falleció Dolores Bartrolí Coll, la madre.
Conocemos el hecho y sus efectos por carta con que Federico la comunicó a su hermano Modesto, residente en las misiones de Chile. Le comunicaba “el fallecimiento de nuestra estimada madre, ocurrida el 7 del presente (Julio 1903) a las dos de la madrugada, con la muerte tranquila de los justos. Noticia amarga y sensible; a la vez dulce y consoladora.”
Experimentó “cuán profundo vacío abre en nuestras almas la muerte de nuestros padres... sintió de lleno sobre su pecho todo el peso de la aflicción,” No comprimió las lágrimas, pero el paño que enjugó sus ojos fueran las creencias de nuestra santa religión.... “La vida ejemplar que nuestra madre llevó y que con sus esfuerzos trató de estampar en sus hijos, acreedora la hacían de la santa muerte que ha coronado sus días, preludio certísimo de la eterna recompensa con que el Señor habrá galardonado sus merecimientos.”
Las costumbres de la Congregación entonces vigentes no le permitieron asistir personalmente a su muerte y entierro; pero “sus condiscípulos y demás compañeros conocedores de mi estado, con religiosa caridad y deferencia, se espontanearon entre palabras de consuelo a ofrecer por mi madre oraciones.”...
A Modesto le explicaba también algunas noticias más concretas: en junio había experimentado los primeros síntomas de la enfermedad que parecía ser un principio de parálisis general. Pero se rehizo hasta que el día 2 la asaltó un cólico violento que el médico no supo atajar y acabó en pocos días con aquella preciosa vida. Recibió todos los auxilios espirituales y cuando Federico pidió a su hermano Ramón más detalles sobre sus espirituales disposiciones, éste le mandó dirigirse con toda franqueza al párroco, que le enteraría muy bien.
No se permitió al Estudiante Federico pasar a la familia, en cambio al P. Ramón Fluviá se le encargó que la visitase en la enfermedad y en representación del Instituto asistiese al funeral..
SERVICIO MILITAR.
La Congregación de Misioneros Claretianos había obtenido para sus miembros la exención del servicio militar activo, de vida en el cuartel con las armas en las manos. Todo a cambio del servicio patrio en la evangelización y colonización de las colonias españolas en el Golfo de Guinea; un servicio que costó a la Congregación más de 300 víctimas....
Pero la legislación exigía determinadas formalidades. Y así encontramos que el Superior General debió comunicar en 28 de Noviembre de 1898 a la Comisión de Reclutamiento que Federico Vila se había incorporado por la Profesión que le había dado la exención del servicio militar. A tal comunicación correspondió la Comisión de Reclutamiento pidiendo se le comunicase a qué reemplazo pertenecía y en qué pueblo concuriría. El Superior contestó que a Federico le correspondia el reemplazo de 1903, que debería concurrir a Tona.
La misma Oficina de reclutamiento con oficio de 2 de Mayo de 1904 reclamaba un Certificado de que el “mozo Federico” continuaba perteneciendo a la Congregación. Con el cumplimiento de esta exigencia Federico Vila pudo seguir su vocación religiosa y sus estudios seminarísticos.
CERVERA. COMIENZA EL ESTUDIO DE LA TEOLOGIA MORAL. - 1905
Acabados los cursos de Teología del Dogma comenzó en Cervera el estudio de la Teologia Moral. Tuvo de catedrático al famoso P. Mariano Aguilar Bravo Conocemos las Calificaciones de final de curso. Para comprenderlas recordemos que eran seis las Notas que daban el paso al curso siguiente: sus nombres latinos eran: Meritíssimus, Benémeritus. Méritus. Cada una se dividía en dos grados Mayor y Menor; de manera que formaban una graduación de seis peldaños que subían del simple Aprobado hasta el Sobresaliente. En este primer curso Federico Vila obtiene:
en Conducta = Beneméritus mayor. -En Talento; en la asignatura de Moral y en la asignatura de Derecho Canónico, respectivamente, la misma nota de Meritíssimus minor
Estas calificaciones se pueden considerar como muy buenas Entre los 39 condiscipulos, son siete los que le superan, que son Juan Agustí, Antonio Berenguer, José M. Coll, Salvador Esteban, Máximo Lasheras, Joaquín Roman. Otros discípulos que le igualan son: Julián Uriarte, Leocadio Lorenzo Ventosa, Eusebio Goñi, Nicolás Alduán. En aquel curso no existieron Suspensos ni menos Reprobados.
ORDENACIÓN DE SUBDIACONADO Y DIACONADO.
Se subía al sacerdocio por unos grados en que se iba participando y preparando. Eran la Tonsura, Ordenes Menores, Subdiaconado, Diaconado. En el verano de 1906 le tocó ascender al grado de Subdiácono. Con anterioridad había pues recibido la Tonsura y las Ordenes Menores. Posiblemente sucedió esta ordenación en la visita que el Rmo. P. Armengol Coll, Vicario Apostólico de Fernando Poo, recientemente consagrado en Roma Obispo de Tignica, dio en el Teologado de Cervera en los días 3 y 10 de Julio de 1904 (AC, 104 pag.562)
En 6 de Enero de 1906 falleció en Segovia el Rmo. Clemente Serrat Barnolas, superior general. Hubo que convocar Capítulo General para elegirle sucesor. Con esta ocasión vino a España el P. Armengol Coll, Vicario Apostólico. Fue una ocasión apreciada para conferir Ordenaciones en nuestros Seminarios. En los días 15 y 22 de julio de 1906 dio órdenes sagrados en el Colegio de Cervera a 31 Estudiantes claretianos, cursantes de Teologia Moral. El día 15 dio el Subdiaconado, y el día 22 el Diaconado. Entre ellos estaba Federico Vila (AC 1906, p.737). Desde este día el Sr. Federico comenzó a unirse al rezo litúrgico de la Iglesia, usando el Breviario; además podía ejercer su oficio sagrado actuando de Ministro en la misa solemne y con permiso especial también predicar en la iglesia.
ALAGÓN. 2º CURSO de MORALISTADO - FIN DE CARRERA. (1906-1907)
En el verano de 1906 se procedió a una nueva reorganización de Colegios-Seminarios de la Provincia de Cataluña. Cosa que no es extrañar atendiendo a que en aquellos años se estaban organizando las Provincias, traspasando a su régimen los Colegios que antes dependían directamente y en exclusiva del Gobierno General. Alagón dejó de ser Postulantado para pasar a ser la sede de los Estudiantes profesos que cursaban los dos años de la Teologia Moral, los dos últimos dos años de carrera; en Cervera quedaban el Noviciado, los cursos de Filosofía y los de Teología Dogmática; los Postulantes eran recibidos en Barbastro y Vic.
Fue nombrado Prefecto de Estudiantes Moralistas el P. Ignacio Moreno, quien el día 10 de Agosto se trasladó a Alagón acompañando un grupo de Estudiantes; y el día 13 salía de Cervera nueva expedición guiada por el P. José Blanch Ferrer designado para profesor de Derecho Canónico. Viajaron de noche, sin detenerse en Zaragoza; y a pesar de circular en pleno verano canicular por el desierto de los Monegros, permanecieron en ayuno total de manera que al llegar a Alagón a las 7 de la mañana después de los correspondientes saludos, pasaron a la capilla donde el P. Prefecto celebró la Misa y los Estudiantes comulgaron. (Crón. de Alagón).
El día 15 de agosto se inauguró oficial y solemnemente el Colegio Moralistado en Alagón. Con 60 Estudiantes de dos cursos; el P. Ignacio Moreno como Prefecto y los PP. José Blanch Ferrer profesor de Derecho canónico, y el P. Juan Oteo profesor de Teologia Moral.
Un gran alivio debió representar el cambio de comarca y de habitación para el Estudiante Federico y sus compañeros. Ahora tenían más campo, más luz, más horizontes, como no los habían gozado tanto en los años anteriores, encerrados en los muros cervarienses. También encontraron campo para ensayarse en los ministerios sacerdotales a que se preparaban.
La Crónica de la Casa de Alagón nos va informando día a día de las actividades del Colegio: desde los primeros días cautiva la atención y causa revuelo popular la actuación del Orfeón solemnizando las funciones religiosas de nuestra iglesia de San Juan y también en la parroquial. Muy pronto el P. Oteo toma la dirección del Catecismo de niños, ayudado por 12 Moralistas: de inmediato aumenta el número y el entusiasmo de los niños, de modo que en las fiestas de Navidad tienen ya una asistencia nunca vista anteriormente.
Hay un detalle que nos puede sugerir que Federico Vila no era de los que descollaban en los actos externos: En Febrero, en el triduo de Carnaval se escogieron seis Estudiantes Diáconos para que predicaran sendos triduos en dos iglesias del pueblo, con permiso del Obispo: “supieron salir muy bien del compromiso y casi con lucimiento”. Entre estos seis escogidos no estaba el diácono Federico Vila. Cosa que tampoco es signo peyorativo, pues había mucho para escoger y muy variados motivos de elección.
Terminó felizmente el curso con los exámenes de Moral y de Derecho los días 17 y 18 de Junio; el 21 se presentó inesperadamente el Rmo. P. Martín Alsina, nuevo Superior General del Instituto, quien se ofreció a oficiar la misa solemne de fin de curso. Y por la tarde el mismo Padre “después del ejercicio del mes de Junio, dedicado al Sdo. Corazón, entona solemne Te-Deum de acción de gracias por los alumnos que terminaron la carrera especialmente.”
En la lista de Calificaciones del curso aparece Federico con la Nota de Meritissimus minor en las dos asignaturas, de Teología Moral y de Derecho. Para los que están interesados en la Historia de la Congregación podemos apuntar los nombres de algunos condiscípulos de Federico que han dejado huella más honda. Tales como Juan Agustí, Nicolás Alduán, Pablo Arregui, Antonio Berenguer, Jesús M. Companys, Agustín Lasheras, Leocadio Lorenzo, Pedro Redín, Ramón Subirana, Quintín Zamora. Todos ellos han merecido Nota de sobresaliente.
Anteriormente el mes de Abril había traído un gran acontecimiento. Los Estudiantes de segundo curso habían llegado ya a la cumbre a la que habían ido ascendiendo paso a paso a lo largo de trece suspirados y penosos años: el sacerdocio!! Y así el día 11 se piden informes sobre la idoneidad para recibir Ordenes; el 16 son examinados los Ordenandos; el 18 comienzan los ejercicios espirituales preparatorios: el 27 se recibe al Obispo ordenante, que será nuevamente el P. Armengol Coll. Por fin: dia 28: son 25 los que reciben la Orden del Presbietrado; día 29 celebran las Primeras misas los neo-presbíteros con gran fervor interior personal, pero sin apenas relevancia exterior.
En todos estos actos Federico Vila está ausente, a pesar de ser cursante de último año de carrera... ¿Motivo? Le falta edad canónica; según la ley eclesiástica para recibir el Presbiterado debería tener 24 años cumplidos. ¡Tiene que esperar!
MIRADA DE CONJUNTO
Sobre el currículo de los estudios del Estudiante Federico el P. Arranz nos ofrece una mirada de conjunto, que ha recogido del testimonio de sus condiscípulos. Dicen que estando dotado de talento,que solo era regular, distinguióse en cambio por su feliz memoria, pero sobre todo por su notable y hasta extraordinaria aplicación; que fue afable y condescendiente por temperamento; que se hizo amar de todos: de los Superiores por la sumisión y la fidelidad que les guardaba; de los iguales por su sencillez y afable servicialidad que acompañaban su fino trato; y de los inferiores, porque, jovial y alegre, y hasta bromista era el compañero simpático y bienquisto a quien todos preferían. No falta quien pondere su aplicación especial a los libros, presentándolo afanado en reducir a esquemas las explicaciones que oía en clase y las pláticas que se pronunciaban en la Capilla Real. Esquemas que tanto habían de contribuir a sus posteriores trabajos de investigación y de archivo. Sabemos que a sus solas cultivó el gusto literario, y que se impuso en el estudio del Hebreo y del Griego. En los años de estudios fue su trabajo el de la hormiguita humilde e incansable. El P. Vila, luego de ordenado sacerdote fue una revelación para cuantos le habían tratado en la carrera. Sin llamar la atención, se encontraba preparado para actuar en los ministerios, principalmente en la enseñanza. El sentido de la responsabilidad, en él muy desarrollado, hizo lo demás.
ARANDA DE DUERO. AÑO DE PREPARACION AL MINISTERIO (1907 - 1908)
En aquellos años de principio de siglo el Gobierno General de la Congregación, al ceder a las Provincias los colegios seminarios en que se formaban los candidatos, creó un Colegio Central donde reunir a todos los que acababan la carrera: un centro único para darles una preparación especializada para el ejercicio de los ministerios. Al acabar el curso el Gobierno General distribuía los alumnos por las diversas Provincias Claretianas, en España, América o en las Misiones, dejándose guiar por las necesidades o conveniencias generales al Instituto.. Este Colegio colocado bajo el gobierno y dirección inmediata del Superior General tenía también su sede en la casa del Gobierno General, que entonces residía en Aranda de Duero.
El 26 de Julio de 1906, los Estudiantes, sacerdotes o diáconos que habían acabado el estudio de Teología Moral en Alagón se trasladaron a Aranda de Duero (Burgos).
En Aranda el Sr. Federico Vila pudo conocer y convivir con grandes personalidades claretianas que ocupaban los cargos supremos de la Congregación: El Rmo. P. Martín Alsina; los dos hermanos PP. Antonio y Francisco Naval, los PP. Domingo Solá, Lorenzo Font, Pantaleón Casanueva, Antonio Pueyo, José Mata, etc. etc. Era superior de la Casa el P. José Busquet. En el grupo de predicadores estaba el popular y ferviente P. Damián Janáriz.
Durante el año recibió clases de Liturgia, Pastoral, Oratoria,...
ORDENACIÓN PRESBITERAL. 1907
El año 1907 acababa ofreciendo una fecha centenaria de gran relieve para los Claretianos. El primer Centenario del nacimiento del Fundador, el Venerable Antonio M. Claret, nacido en Sallent el 23 de Diciembre de 1807. En todas partes el Centenario se celebró con grandes festejos y solemnidades. Una de estas consistió en una ordenación sacerdotal de todos los diáconos posibles aspirantes. En aquel curso del Colegio de Aranda que se componía de 46 alumnos, eran 33 los ya sacerdotes; pero todavía quedaban 13 que aún no lo eran. Entre estos se contaba Federico Vila, detenido por el impedimento canónico de la falta de edad legal. El deseo de que pudiera ordenarse en la fiesta centenaria movió a los Superiores a recurrir a la Santa Sede suplicando la dispensa del impedimento de falta de edad.
Nos queda fotocopia del Rescripto de la Sda. Congregación del Concilio en que “accediendo a las preces de Federico Vila Bartrolí, nuestro Santísimo Señor, atendiendo a la necesidad de la Iglesia, comisionaba al Procurador General de los Hijos del Corazón de María, para que según su juicio y conciencia, concediera al peticionario la dispensa de tres meses de edad, para que pudiera ser promovido al orden del Presbiterado. Dado en Roma a 2 de Diciembre de 1907.”
Con esta dispensa del requisito de la edad, los Superiores promovieron la ordenación de Federico, como parte de las fiestas del Centenario. En 23 de Diciembre once diáconos del Colegio de Aranda recibieron en Valladolid el Presbiterado. De forma semejante otros 23 Estudiantes de Santo Domingo de la Calzada fueron aquel 23 de Diciembre a Vitoria para ser consagrados sacerdotes. De los compañeros de ordenación del P. Federico podemos retener los nombres de Nicolás Alduán, Juan Castany, Jesús M. Companys, Pablo Costa, Emilio López...
Nada más sabemos de la ordenación sacerdotal del P. Federico; en aquella época en la Congregación era un suceso de fuerte impacto espiritual, pero estaba desprovisto de muchas solemnidades externas que a otros acompañan. Al día siguiente celebraron su primera misa con tanto fervor, como sencillez, y como contribución al homenaje al santo Fundador en el Centenario. Pero no hay duda que esta llegada al sacerdocio como elemento de las fiestas claretianas infundió un mayor amor y veneración al P.Claret, que veremos florecer a lo largo de su vida.
Acabado el curso de Preparación, el P. Federico Vila fue destinado a formar parte de la Provincia Claretiana de Cataluña. Y así durante el mes de Junio salió de Aranda con destino a la Casa de Cervera.
EN CERVERA
1908 - 1917
Ya conocemos la Casa Claretiana de Cervera, establecida en el venerable edificio que fuera universidad borbónica, pero Pontificia y Real. Por aquellos días era la Comunidad más numerosa y compleja: se componía de una sección de Padres, otra de Hermanos; había Noviciado, Filosofado y Teologado. Todavía cediendo a las insistentes peticiones de la población, funcionaba un Colegio de primera enseñanza y otro de Segunda, aunque tenían sus locales en edificios lindantes a la casa.
En Junio de 1908, al llegar de Aranda el P. Federico se encontró que en Cervera residía el Gobierno Provincial, presidido por el P. Juan Melé Canal; entre los Consultores que rodeaban al Superior se encontraba el P. José Font Molas, que había despertado y acompañado su vocación religiosa; y el P. Miguel Orra, natural de Vilalleons, como Secretario.
Era superior de la Comunidad el vicense P. Manuel Vila Serra. Los PP. Mariano Fernández, Julián Munárriz y Ezequiel Villanueva eran respectivamente los encargados de las secciones de Noviciado, Filosofado, Teologado. Entre los profesores cabe mencionar los PP. Esteban Llach, Fausto Serres, Juan Díaz Nosti, Salvador Esteban, Nicolás Alduán.
No podemos olvidar que en aquel año 1908 comenzó la “maravillosa” afluencia de vocaciones alemanas: jóvenes que se sintieron llamados a abandonar su patria para buscar su ideal en una Congregación misionera de España: con su integración al Noviciado y demás secciones de Estudiantes abrieron a la Congregación horizontes de universalidad
OCUPACIONES
¿Cuál fue la situación y la ocupación del P. Federico al llegar a Cervera? Su destino a Cervera era, de modo general, dedicarse a la enseñanza: tenía vocación de profesor, de catedrático. Y entre las asignaturas se le asignaron las de Historia Natural. Podríamos caracterizarlas como las que estaban fuera del núcleo de las ciencias especializadas en la formación clerical, como eran la Filosofía, y la Teología, etc..
En el primer año de enseñanza fue profesor de Historia Natural en el Colegio de Segunda Enseñanza.
Y por ser profesor de Ciencias se le encomendó la guarda y conservación del Museo de Ciencias y etnología, que en la Universidad había fundado tiempo atrás el P. Francisco Naval. Gracias a una normativa que prescribía que el Superior enviara anualmete al Gobierno General un “Estado de padres y Hnos. de la Comunidad” que hacía una brevísima presentación de cada individuo, podemos concretar la situación y tarea del P. Vila:
· En un Estado datado en Diciembre de 1908, se dice:
“Vila Federico.– 24 años.– Profesor de externos.– Enseña Geografía y Francés de 2º año.”
Este breve Apunte nos dice que el P. Vila enseña en el Colegio de Segunda Enseñanza o Bachillerato, frecuentado por los jóvenes de la población. Cursaban el Bachillerato en régimen de Enseñaza Libre, por lo que a fin de curso debían trasladarse al Instituto de Lérida para ser examinados. Al parecer no enseñaba a nuestro alumnos religiosos, que cursaban Ciencias en el Filosofado. Era el P. Rafael Sellés el que figura como catedrático de Ciencias Naturales.
En el curso siguiente, 1909 – 1910, el nombre del P. Vila aparece en dos Estados: que nos lo presentan ya en sus dos cargos principales en los primeros años de su profesorado: Ciencias Naturales – Museo de Ciencias y Antigüedades
· En el de Diciembre de 1909 se nos presenta como:
“Vila, Federico. – 24 años. – profesor - Salud muy buena – Talento bueno. Aplicado, piadoso, sumiso y amable con todos.- Enseña en el Colegio de 2ª Enseñanza (AG.CMF, FA, 12 / 23 / 30)
· En otro Estado fechado en 15 de Enero de 1910:
Vila Federico, nacido 1884 – Profesor de Historia Natural. – Predicará bien. - Es formal, sumiso, discreto. – Está encargado del Museo. Enseña Francés
(AG. CMF, FA, 12 / 23 / 30)
Al describir la vida del P. Federico en Cervera nos hemos de limitar a trazar unas lineas generales aproximativas, que nos marcarán los espacios donde ir colocando los hechos particulares que irán apareciendo. Confieso que son muy escasas y difusas las noticias que he obtenido y tengo que trabajar con la esperanza de que irán apareciendo y encontrarán su lugar apropiado para figurar en su biografía.
LA SEMANA TRAGICA.
Al acabar el curso 1908 a 1909, a finales de Julio, el P. Federico tuvo que participar en los temores y angustias que traían las noticias que llegaban de Barcelona que padecía la “Semana Trágica”, con revoluciones, quema de conventos, amenazas de muerte. La gran Comunidad se sintió amenazada con que las hordas se desbordaran y la marea llegara hasta la Segarra; se debatía entre la huida o la defensa: un joven Misionero que para serlo haía antes renunciado a sus estrellas de capitán de ingenieros, se ofrecía a ser instructor y capitán de los defensores.. Días de angustias y temores.
LA MUERTE DE RAMÓN VILA.
En carta de 10 de Julio de 1910 el P. Federico comunicaba a su hermano Modesto, (Chile), la desgracia familiar de la muerte del hermano mayor, Ramón, continuador de la familia, establecido en Rubí, donde ejercía de secretario municipal.
El P. Federico recibió una primera carta en que se le comunicaba que había tenido un fuerte ataque de corazón, que le dejó vida para poco rato; al día siguiente nueva misiva anunciado la muerte de Ramón. Acababa diciendo: “Por encargo de la familia de su hermano Ramón y en mi nombre por la amistad que con su hermano me unía, le suplico haga un esfuerzo por venir; lo creo de imprescindible necesidad en estos apurados instantes”. Atendido que la visita a la familia del hermano sacerdote, que quedaba como el mayor de la familia podía servir de ayuda y de consuelo, el P. Superior de Cervera pidió al Superior General, permiso para que Federico pudiera ir a Rubí por dos o tres días. Ramón hasta 1898 lo encontramos en Tona; pero luego cambió su destino de Secretario, pasando a ejercerlo en Rubí.
Así Federico pudo conocer, descartando la pena por su fallecimiento, datos tranquilizadores, que trasmitía a Modesto. El día 8 Ramón pudo despachar en Secretaría durante todo el día sin dar señales de malestar. Acabado el trabajo salió con su esposa Dolores e hijos a dar un paseo, retirándose al anochecer y entonces se sintió mal, quiso ir a descansar; y en la cama se sintió peor, tanto que se creyó morir. Ante la gravedad de la situación su esposa Dolores corrió a socorrerle, vinieron toda clase de personas amigas, le propinaron toda clase de remedios, que resultaron inútiles muriendo en la mañana del día 9 de Julio. Se habían llamado, y acudieron, los Sacerdotes desde el primer momento de gravedad; le dieron la absolución repetidas veces; luego le administraron el sacramento de los enfermos...
Ramón estaba preparado para este paso: “Sabido era de los curas y demás personas de Rubí que Ramón era una de las contados católicos prácticos de aquella población, ejemplar cumplidor de la ley de Dios y de la Iglesia, de tanto mayor mérito, cuanto se encontraba más solo y más aislado en la práctica de su deber. Y de más de una persona pude oír que Ramón había muerto mártir de su deber, ya que tiempo hacía que los concejales lerrouxistas de aquel ayuntamiento no cesaban de atormentarle y de ocasionarle disgustos, disgustos que se cree han sido la verdadera causa del ataque que le ha llevado al sepulcro. Por otra parte Ramón andaba algo preocupado los últimos días por los temores de próxima revolución, pues él estaba seguro que de estallar aquella, sería nuestra casa asaltada como un convento de religiosos, dato muy favorable a su religiosidad.”
El cumplimiento de “sus deberes individuales, familiares y sociales le valieron el glorioso apodo desecretario jesuita, de que él harto se envanecía”... Sin embargo después de muerto, todos a una, amigos y enemigos, han reconocido su inocencia, sus méritos y su valía.... “El mismo alcalde, furibundo lerrouxista, y el maestro protestante , el inspirador del alcalde y de cuanto malo se hace en aquella villa fabril, y enemigo franco del jesuita no faltaron para asistir a nuestro hermano moribundo. Su entierro fue una manifestación general de duelo y quizás no se haya visto otro igual en Rubí, pasando de 300 los hombre solamente los que asistieron, con representaciones de todas las asociaciones, centros y hermandades.”
La familia quedaba desolada: dejaba viuda con cuatro hijos: al parecer se trasladaron a vivir en Barcelona.
Al final de la carta el P. Federico daba a su hermano Modesto una impresión muy pesimista de la situación social: “Cierto que todos los días estamos oyendo que el volcán está para reventar, y ni de casa me querían dejarme volver temiendo que por el camino la ola revolucionaria me ahogase; ... quizás no alcance a ver el inminente peligro que nos amenaza, pero, francamente, todavía no ha llegado al corazón palpitación alguna resentida por el miedo. La confianza en Dios y la conciencia tranquila, que venga lo que viniere; si acabaren con nuestro peso, la esperanza del más allá unirá nuestras almas a través del tiempo y de las distancias.”
Este último párrafo de la carta a Modesto habrá que tenerla muy en la memoria cuando lleguemos al fin de la vida del P. Federico: el mártir no se improvisa; se va educando y tomando conciencia de lo que el martirio cristiano significa; una conciencia que acompaña y dirige toda la vida.
LECTURA DE LIBROS PROHIBIDOS.
Cuatro años de estudio y de ejercicio pastoral han proporcionado al P.Federico ocasiones en que sentir la necesidad de documentarse en libros sobre los que la Iglesia ha impuesto el veto a ser leídos por los fieles. Atendiendo a su necesidad y a su conciencia, acude a la Santa Sede para obtener licencia para tales lecturas, por medio del Procurador General que la Congregación tenía en Roma, con carta de 8 de Octubre de 1912. Esta petición va avalada por el Superior Provincial P. Juan Melé que al pie de la carta ha puesto su aprobación.
Suponemos que fue atendida su petición.
EDICIÓN DE ELEMENTOS DE HISTORIA NATURAL E HIGIENE.
Una vez destinado el P. Vila a profesor de Ciencias Naturales se dedicó con intensidad a ampliar sus conocimientos para poder desempeñar con competencia su cargo. Y sus progresos fueron evidentes: los Superiores reconocieron sus conocimientos y le encomendaron la revisión de un texto escolar de Historia Natural.
Lo había compuesto el P. Ignacio Bota Agulló, antiguo profesor de Ciencias en Cervera y salió publicado en 1903 en una imprenta de Sto. Domingo de la Calzada.
Conocemos el trabajo del P. Federico por una carta que escribió al Rmo. Superior
General Martín Alsina, en 27 de Junio de 1913:
“Por el M. R. P. Francisco Naval le supongo enterado de que está a punto de reimprimirse la obra de texto de Historia Natural, para cuya mejora he estado trabajando casi sin parar durante los meses de Mayo y Junio, a fin de acomodarla a las más modernas.
A estas reformas formales, tengo entendido que se añaden otras materiales, de las que está encargado el Director de la Editorial del Corazón de María; mas, sobre las mejoras de papel, grabados y letra, está la acertada distribución de los mismos grabados, la atinada combinación de caracteres dada la mayor o menor importancia del asunto, y sobre todo la explicación y anotación de las figuras, que es un punto muy importante en obras de la índole de que vamos a reimprimir.” .....
Continuaba la carta observando que por muy inteligente que sea el personal puesto sobre la dirección de esta parte material, difícilmente estará capacitado para apreciar en su debido valor cada una de las cosas dichas ni de otras menudencias que en cambio el autor de la parte formal ve con claridad. Por otra parte “tiene ya experiencia por otros puntos consultados de la dificultad de entenderse por carta: la explicación de los grabados y las correspondientes llamadas al texto, no puedo hacerlas sin tenerlos delante.”
Por todas estas razones acababa pidiendo licencia para trasladarse a Madrid los días necesarios para los fines indicados.
Suponemos que los Superiores no le negaron el permiso pedido y la reimpresión de la obra pudo hacerse de manera que resultó una verdadera reelaboración de la obra del P. Bota. Ahora tenía 558 páginas de dimensiones algo mayores que las 442 de la primera edición; el texto es de fácil lectura y abundan los cuadros sinópticos. La obra salió al público en Octubre de 1913.
Diez años más tarde, cuando parecería que el P Vila había perdido contacto con las Ciencias Naturales por haberse dedicado a otras disciplinas, le encomendaron una nueva impresión en 1924.
DIRECTOR DEL MUSEO DE CIENCIAS
Fueron un complemento de la enseñanza teórica que daban los libros de texto, los gabinetes de instrumentos de Física, de Química; las colecciones de objetos de las Ciencias Naturales, o de arte. Desde un principio de la fundación del Colegio de Cervera se destinó el local que antiguamente había sido biblioteca de Universidad, para disponer en él un elemental Museo, que fue continuamente ampliándose y enriqueciéndose por las aportaciones de generosos protectores. Llegó a ser una exposición de los avances logrados en Ciencias y en Técnicas, para arendizaje y admiración de estdiantes y de curiosos. Eran muchos los visitantes de la Universidad que mostraban especial interés en la visita al Museo. Su director debía adquirir más elementos, conservarlos, ordenarlos, catalogarlos y ser acompañante de los visitantes. El P. Federico Vila fue director, que cumplió bien su oficio, empleando talento y tiempo: ordenó y catalogó científicamente todas las colecciones, así fueran de minerales, de piezas anatómicas, o de objetos de etnografía. Precisamente estos estudios le abrieron las puertas para lanzarse a investigar sobre historia y sobre temas literarios.
Tenemos dos testimonios sobre estos trabajos de cuidador del Museo:
En 1914 el P.Lluis Riba Morató, condiscípulo en la carrera, destinado en la misión de Cabo San Juan en la Guinea española, le enviaba algunas observaciones sobre noticias poco exactas que aparecían en los Elementos de Historia Natural, sobre particularidades africanas, que el tenía constantemente ante los ojos: le proponía corrigiese el nombre dado a dos enormes huesos que figuraban como “costillas” de ballena, cuando en verdad eran las mandíbulas. Igualmente daba los caracteres que distinguían el pez martillo del tiburón, etc.
Sobre el mismo asunto mereció que le escribiera el P. Armengol Coll, el Vicario Apostólico, quien se ofrecía a enviar al Museo las demás piezas del esqueleto de ballena.
Del afán del P. Federico para aumentar las piezas de sus colecciones nos habla una carta dirigida al Superior General en 21 de Octubre de 1915, en ocasión de la exposición que cada año se acostumbraba a montar en la casa de Vic, para presentar los objetos donados por los devotos a favor de las necesidades de las misiones de Fernando Poo, como reclamo para atraer nuevos donativos.
“En nuestro Colegio de Vich hay reunidos actualmente con motivo de la exposición de donativos para el Golfo de Guinea, algunos objetos de Etnología y de Historia Natural. Tuve ocasión de verlos y ciertamente dado el pésimo estado de conservación no me cautivaron la afición. Díjome el P. Superior de Vich que escribiese a V. Rma. solicitando permiso para que pudiesen pasar a nuestro Museo, una vez se hubiese realizado la Exposición. Y no habrá llegado seguramente a S. Rma. una demanda que le dirigí por medio del Rdo. P. Francisco Naval, ya que hasta ahora no he tenido respuesta alguna sobre el particular.
Me ha escrito de nuevo el P. Superior de Vich preguntándome si se hacía el traslado a nuestro Museo de los referidos objetos.
Por tanto ruego a S. Rma. que si a pesar de hallarse tales objetos en mal estado de conservación, determinara que volvieran a Fernando Poo, o que pasaran a otra parte me permita solicitar algunos pocos para nuestro Museo, como dos o tres cráneos de monos, algún ídolo y alguna otra curiosidad etnológica......
TRABAJOS BIBLIOGRAFICOS, - Recensiones de libros.
En Madrid el polígrafo P. Juan Postius y Sala publicaba una revista mensual destinada a favorecer los estudios y la cultura del Clero, tal como ya lo declaraba su título de “Ilustración del Clero”. En sus páginas había un apartado titulado BIBLIOGRAFÍA destinado a la presentación de los libros que se iban publicando; de ellos se daba una breve recensión de sus propiedades bibliográficas y de los asuntos tratados.
A partir del verano de 1913 encontramos en números sucesivos varias recensiones firmadas por el P. Federico Vila.
Ya en 29 de Octubre de 1913 tuvo que escribir una carta al P. Postius sobre este asunto: una mala inteligencia, había ocasionado que no enviara a tiempo una recensión comprometida. El P. Federico explica la razón y motivo que le disculpan y promete enmendar rápidamente el fallo. Además nos da una noticia curiosa. El P. Federico había comenzado a firmar artículos de prensa bajo seudónimo. Escogió el de VIBART, condensación de los dos apellidos: VIla BARTrolí. Llamó la atención y hasta debió excitar la risa al P. Postius; pero el P. Federico era generoso en ceder: “Si no le parece bien el seudónimo VIBART, ponga lo que a su Rvia. le plazca o déjelo en blanco.” Sin embargo no dejó de continuar firmando algunos artículos con el seudónimo VIBART.
Recorriendo los números de la revista ILUSTRACIÓN DEL CLERO hemos hallado las siguiente recensiones, o Notas Bibliográficas:
· Año 1913, pag. 359
*”El cristiano en el tribunal de la Penitencia. “ Guia práctica para confesarse bien” por P. Hockenmaier, O.M. B. - Traducida por Salvador Esteban, C.M. F. - Volumen de 650 pag. - Tipografía católica, Pino 5, Barcelona
El P. Federico escribe dando una breve relación del contenido. Alaba la obra y la recomienda; aduce un testimonio muy favorable dado por el Dr. Sardá y Salvany; y acaba con una felicitación al traductor, P. Salvador Esteban, su compañero de carrera y de cátedra en Cervera: “Rogamos a nuestro colaborador el P. Salvador Esteban que continúe enriqueciendo el tesoro de nuestra literatura nacional con obras de ascética contemporánea de sabor tan castizo, como la que acaba de traducir del alemán.”
· “La Compañía de Jesús y sus alumnos al terminar el primer siglo de su restablecimiento”:, por P. Sebastián Raggi Cantero, S.J.
El P. Vila recensiona este libro a continuación del anterior y acaba alabando “el orden, la claridad y concisión, cualidades exigidas en obras similares, que campean en este trabajo.” Con esta observación el P. Federico nos revela su criterio sobre los estudios históricos, que pronto le veremos aplicar a sus producciones propias.
· Año 1914, Nro. de Agosto, pag. 255
*El mal del siglo, o sea “El Liberalismo”, por el P. Angel de Abárzuza, 259 pags. - Convento de Capuchinos, Tudela (Navarra)
· Año 1915 - pag. 157
*Calendari Folkloric d’Urgell, por Valeri Serra Boldú. Pròlec del Dr. Benlloch, Bisbe de la Seu d’Urgell. Un volum de 400 pags.
· pag.224
*La Madre Serafina. Fundadora de las Capuchinas en España, por el Dr. Sebastián Puig - Luis Gili, editor - Barcelona
· pag. 335
*La vida y su evolución filogenética “ Conferencias biológicas”, por el P. Jaime Pujiula S.J. - Tipografía Católica, Pino 5, Barcelona.
· Año 1916
pag, xxx....
*La abeja y la colmena” por L.L. Langsroth, Obra revisada y completada por Carlos Dadant, traducida por M. Pons Fábregues - Volumen de 644 pags. - G. Gili, editor, Universitat, 45, Barcelona.
· pag. 128
*Religió i Patria” por P: José Santandreu, C.M.F. - Imprenta católica de Jaume Miró, Lleida.
· pag. ....
*La lucha contra la usura, por Antolín López Peláez - E. Subirana, Puertaferrissa,14, Barcelona
*Métode cíclic adaptat a l’ensenyança de la Religió” , por R. M.Pré - Impr. Portavella, Vic
*Calendario militar del Misionero”. Por Fr. Pedro Luis Zaloña. - Bilbao, Imprenta de Jesús Alvarez, Epalza, 6.
pag.237
*Serra i Boldú – Mossen Jacinto Verdaguer. Records dels set anys darrers de sa vida.... – Volum de 246 pags. Impr. R. Saladrigues , Bellpuig (Lérida)
En esta recensión vemos cómo el P. Federico está pasado del terreno de las Ciencias al de la Historia de la cultura.
EL P. VILA INVESTIGADOR EN FILOLOGÍA CATALANA
El P. Federico Vila saliéndose del campo estricto de las asignaturas que tenía encomendadas participó en el movimiento de renovación de la Lengua Catalana.
En 1915 recordaba a un amigo “que cuando Mn. Alcover llevaba la dirección de la Obra del Diccionario”, había trabajado como colaborador enviándole papeletas extraídas de un incunable catalán sobre Cirugía, compuesto por Guido de Cauliach, maestro en Montpeller.” Hay que recordar que ya en 1900 el sacerdote balear y luego canónigo de Palma de Mallorca lanzó el proyecto de formar un diccionario completo, formado a base de recoger todas las palabras del catalán tanto escrito como hablado: A este fin envió una carta de invitación a todos los aficionados a que rellenaran y luego remitieran las fichas que él enviaba y en que debían recoger todas las palabras del lenguaje oral o escrito. El P. Vila ya en sus primeros años de vida en Cervera formó parte del ejército de colaboradores a la obra del Diccionario.
Vino luego una época en que Mn. Alcover se apartó de la obra que pasó a depender de la sección de Filología del Institut d’Estudis Catalans. Es en el año 1915 cuando el P. Vila quiere volver a colaborar y para ello se dirige a sección de Filología. Por cierto su presidente era un antiguo compañero de seminario que habiendo cambiado de aficiones siguió estudios de Filologia, en que obtuvo una beca para especializarse, obteniendo ua formación universitaria sólida.Era el Dr. Pere Barnils i Giol: a este Directivo se ofreció como colaborador, pidiéndole instrucciones sobre las normas que regulan el trabajo. Y también señala la parcela donde desea trabajar: ya que su amigo cervariense Agustín Durán y Sampere recoge las palabra del lenguaje oral, él trabajará en el campo del catalán escrito en libros antiguos.
Pere Barnils recibió con gozo la carta de su amigo de infancia; lo admitió de inmediato como colaborador de la sección de filología del Institut d’Estudis catalans, y le aconsejó que se pusiese de acuerdo con el Sr. Duran y Sampere, Archivero Municipal cervariense para que le proporcionara manuscritos de autores cervarienses de que pudiera sacar papeletas.
En una carta de enero de 1915 el P. Vila comunicaba a Pere Barnils que había sacado un centenar de fichas de un libro (Ceremonial statuit per los honorables Pahers, .... etc...). Pero también le comunicaba, que según la respuesta de Durán y Sampere en el Archivo de Cervera “no había escritos que tuvieran verdadera importancia paleológica ni filológica”
Tal vez existan más hechos relativos a esta actividad del P. Vila; de momento conocemos los suficientes para apreciar una faceta hermosa de su actividad.
Todavía, cuando se hallaba ya de profesor en el Seminario de Solsona a 14 de noviembre de 1918, al partir Mn. Jaume Sarri a realizar estudios en Roma, el P. Vila se ofrece al Institut d’Estudis Catalans para sustituirle en la tarea de colaboración. Naturalmente le fue aceptado el ofrecimiento.
EL P. VILA INVESTIGADOR DE LA HISTORIA DE LA UNIVERSIDAD DE CERVERA.
Una gloria extraordinaria y creemos que hasta única que ennoblece la figura del P. Federico Vila es su labor investigadora y publicista de la Historia de la Universidad de Cervera. Un trabajo intenso y continuado, realizado con ilusión, y que rindió frutos preciosos. Fue parte del tributo de gratitud que los Misioneros Claretianos pagaron a Dios y a la ciudad, por disfrutar la utilidad del viejo, pero querido edificio.
En 1917 para conmemorar el segundo centenario de la fundación de la Universidad (1717 -1917), la revista de Cervera “Nuevo Ambiente” en un número extraordinario publicó un amplio artículo firmado por el P. Vila, en que correspondiendo a la invitación de la “Redacción y Dirección”, presenta todas las noticias que tiene recogidas sobre los avatares porque pasa el edificio universitario desde que la Universidad se traslada a Barcelona, hasta el presente. Son noticias que ha extraído de documentos todavía inéditos, y de testigos vivos.
En cuatro páginas de letra menuda y apretada se recoge la historia en todos sus detalles
Ferran Soldevila en su libro “Barcelona sense Universitat” (Barcelona, año 1938) en pag. 48, nota 1, cita un estudio del P. Vila, cuyo tema y título era: “Les Ciencies Naturals a la ex Universitat de Cervera.” De este artículo habla una carta que en 11 de diciembre de 1918, dirigió a su amigo Agustín Durán: Un amigo de la Institución de Historia Natural de Barcelona le insinuó escribiese un artículo sobre las “Ciencias Naturales en la Universidad de Cervera”. Una vez escrito y enviado, reconoció el Padre que su tema se salía del ámbito de la revista; y su carácter histórico decía mejor en otra revista, donde se publicaron.
No queda claro si se trataba de un solo artículo o de una serie, pues en la carta se emplea al principio el singular y después se usa el plural.
En sus estudios sobre documentación recopiló en muchas fichas interesantes noticias, que fue completando y algunas llegaron a la imprenta. Como prueba de la seriedad con que trataba la historia, nos ha quedado una correspondencia con el P. Juan Postius. Residía éste en Madrid y por razón de sus actividades y las revistas que dirigía, estaba muy bien relacionado con personalidades significativas del clero de toda España.
En 16 de enero de 1917 le escribía: “Me convendría tener noticias del pontificado que ejercieron en Avila los Obispos Narciso de Queralt, Canciller que fue de esta Universidad y de D. Antonio Senmenat, Catedrátio también de esta ilustre Academia. Como V. R. tiene conocidos en las Curias, le agradecería se sirviera decirme si conoce algún Episcopologio de Avila que hable de los susodichos Prelados, o si sabe algún Presbítero conocido de aquella diócesis que pudiera proporcionarme los datos que deseo.”.
Una comprobación de que no le era fácil al P. Vila lograr ayudas y colaboraciones a sus trabajos de investigación, nos la presenta este caso, del que sabemos su desenlace. Cuando el P. Vila estaba ya en su nuevo destino de Solsona le llegó carta del P. Postius fechada en Madrid, 18 de Octubre del 17, en la que comenzaba confesando la pena de hallarse aún en descubierto en relación a un amigo.“No es, P. Vila, falta de afecto ni de voluntad. A todos quisiera servir, pero en la imposibilidad, lo pagan los mejores amigos. Agregue que el deseo de complacerle mejor me hizo retrasar la contestación a su carta.” ... “No le gestioné aún lo de Avila, porque pensaba ir allá”......
De paso apuntemos el valor que tienen estas expresiones, que dan testimonio de su amistad con el P. Vila, para los que conocemos la gran personalidad del P. Juan Postius, eminente, extraordinario en todo.
Seguía el P. Vila en sus tareas de investigador y cuando en septiembre del 17 fue trasladado a Solsona, se llevó consigo muchos materiales con los que estaba construyendo su obra principal. Y así en 6 de Abril de 1818, desde Solsona se dirigía nuevamente al P. Postius, para comentarle cómo había encontrado con admiración “algunas relevantes figuras eclesiásticas de Berga, que es lástima duerman en el más completo olvido. En ninguna Enciclopedia he hallado por ejemplo el nombre de D. Miguel Goncer, Cancelario de la Universidad Cervariense, varón sapientísimo, devotísimo de la Concepción, en cuyo escudo campeaba el edificio de la Universidad con este significativo lema: “Domina, dilexi decorem domus tuae.” De este Bergadán, como del Dr. Blanquet, del Dr. Rovira, que siendo ciego compuso para sus discípulos cervarienses una muy erudita disertación sobre la Concepción de María, tengo bastantes datos reunidos, y que dos comprofesores de este Seminario, naturales de Berga, quisieran que los publicase ....
Estos artículos sobre personajes de la Universidad originarios de la ciudad de Berga se publicaron, formando una serie de siete artículos, que fueron apareciendo en el semanario tradicionalista “La Bandera Regional”, que el P. Vila antes de acabar el año 1918 envió a su amigo Federico Gómez para que los depositara en el Archivo municipal de Cervera.
Deseoso de que las noticias que fue descubriendo y que a sus ojos ennoblecían la Institución Universitaria cervariense, pensó en ofrecerlas a la revista “Ilustración del Clero”, fundada y dirigida por el amigo P. Juan Postius. Así se lo proponía en 14 Noviembre de 1918: ” Desearía saber si V. R. admitiría para “Ilustración” algunos artículos sobre los “Estudios hechos en la antigua Universidad de Cervera”. Se limitarían a estudiar el florecimiento de las Humanidades, Filosofía, Teología y Derecho, y no desdirían del carácter de la revista, pues la Universidad de Cervera fue eminentemente eclesiástica.”
Al parecer el ofrecimiento hecho por el P. Federico no fue aceptado; seguramente le parecería a su director que el tema no entraba en la finalidad que se propuso al crear aquella revista para eclesiásticos,”La Ilustración del Clero.”
La colaboración del P. Vila en la revista cervariense NUEVO AMBIENTE presentando trabajos originales sobre la Historia de la Universidad y de la ciudad
fue abundante y de mérito, pues sus escritos tenian la originalidad y amenidad de hechos recién descubiertos, que aportaban tintes de gloria.
Pero también salian de la pluma del P. Vila relaciones caseras de la metereorología local, de la que solia aparecer la correspondiente al mes. Existía en la Universidad una estación metereológica elemental, de la que cuidaba el P. Vila. En una carta de 1 Octubre de 1915, dirigida la Superior General, y en que trataba temas de las colecciones del Museo, la acababa así: Me es grato comunicarle también cómo la “Sociedad Astronómica Barcelonesa” escribió anteayer ofreciéndonos gratis la intalación de un Pluviómetro en este Colegio. Cuando el Arzobiso de Tarragona, Ilmo. Dr. López Peláez vuelva a hacer una apologia de las ciencias y de sus cultivadores, podrá citar otro Colegio nuestro, además del de Don Benito.....
RESEÑA HISTÓRICA DE LA UNIVERSIDAD DE CERVERA
Resultado de paciente recogida de documentos y datos durante los años de residencia en Cervera fue la composición de una obra completa y acabada sobre la Historia de la Universidad de Cervera. La obra debía estar muy avanzada.(o ya acabada), cuando se trasladó a enseñar en Solsona, pues en carta de 6 de Abril de 1918 comunicaba al P. Postius: “Durante la composición de la “Reseña histórica de la universidad de Cervera”, que por este correo mando a la Comisión”.... Con seguridad podemos pensar que se refiere al libro sobre la Universidad, que ya lo envía a la Comisión interna de los Claretianos, que dictaminaba sobre las obras que debían ir a la imprenta.
Por fin el libro salió al público en 1923, bajo el título: RESEÑA HISTÓRICA, CIENTÍFICA Y LITERARIA DE LA UNIVERSIDAD DE CERVERA, por el R. P. Federico Vila Bartrolí, Misionero Hijo del Inmaculado Corazón de María. - Barcelona, Librería y Tipografía Católica Pontificia, Pino, 5 - Año 1923. Forma un volumen de 326 páginas de 22 por 14 cm., con letra menuda y apretada, con bastantes ilustraciones gráficas.
Nada dice el autor de su persona y de sus actividades durante nueve años en la Universidad. En el prólogo comienza por lamentar "la ignorancia grande y extraña” acerca de los hechos, causas y personas de la Institución.Una ignorancia voluntaria e intencionada; a que también han conribuido algunas Instituciones que han negado el acceso a la documentación histórica, “que yacía cofusa y amontonada en un rincón del Archivo Universitario de Barcelona”. La situación ha mejorado con la publicación en 1913 y 1917 de dos gruesos volúmenes de la Historia de la Real y Pontificia Universidad de Cervera. Pero, todavía al lado de la documentación legal y dministrativa quedan por presentar las doctrinas y letras de la Escuela Cervariense, las pesronas que las cultivaron......
El P. Juan Gorgues, compañero de Comunidad en Solsona nos refiere que tuvo el P. Federico dificultades para poder pagar la impresión de su Reseña. En su apuro encontró un bienhechor en Mn. Juan Reig, hermano del P. Domingo Reig, claretiano, que fue buen formador de Postulantes en Barbastro. Estando Mn. Joan retirado en Solsona y pensando en destinar sus bienes para obras pías, llamó un día al P. Gorgues para confesarse; en su ausencia fortuita fue el P. Federico a asistirle; además de confesarse trató con él del plan que tenía de hacer una fundación con sus bienes. En la conversación salió la impresión de la Reseña y el problema de su coste. En la conversación se entendieron tan bien que Mn. Reig halló la manera de ayudar al Padre, destinando parte del capital de 5.000 ptas. que tenia previsto, que se emplease en costear la edición.
La obra del P. Vila mereció aprobación y aplauso inmediato. El P. Postius publicó una hermosa recensión en Ilustración del Clero. Merece ser recordada, tanto por el prestigio de que gozaba en P. Postius dentro y fuera de la Congregación Claretiana, como por el afecto que le unía al autor. Decía así su Nota Bibliográfica del libro del P. Vila; nota publicada en “Ilustración del Clero.”:
“La Real y Pontificia Universidad de Cervera (Lérida) ha encontrado un historiador imparcial, que sin sumarse a los panegiristas de oficio, ni a los apasionados enemigos de la institución borbónica, demuestra con hechos y documentos, en gran parte desconocidos e inéditos, que desde su fundación (1714 - 1717) hasta su definitiva supresión (1842) figuró airosamente al lado de las más antiguas Universidades de Salamanca y Alcalá de Henares. El docto P. Vila, uno de los profesores más aventajados de la Universidad restaurada por los Misioneros Hijos del Corazón de María (1885 - 1923), colmó las esperanzas de todos, profesores y alumnos, cervarienses y extraños, al editar en volumen relativamente corto, a veces irritantemente sobrio, la historia interna y externa de la Universidad, haciendo desfilar en columna de honor, cada uno con las borlas de sus méritos, a los cancelarios, teólogos, jurisconsultos, médicos y literatos, que tan decisiva influencia ejercieron en las ciencias, letras y artes de Cataluña y aun de toda España. La paciente investigación y la sucinta relación del P. Vila interesa, no solo a la historia en general, sino también a la particular de innumerables pueblos y corporaciones religiosas que dieron a la célebre Academia catedráticos y alumnos de fama universal. La lucubración del P. Vila no se concreta al estudio del Centro docente ni de sus colegios, estudia también las vicisitudes del suntuoso edificio, que aun hoy, después de restaurado por los nuestros, y sin contar el estupendo Teatro mayor, o Capilla de la Inmaculada, podría figurar dignamente en el álbum que se hiciera de las Universidades de España y del extranjero. Cuantos se interesan por la restauración de los estudios o se recrean al recuerdo de pasadas grandezas, sacarán notables provechos y experimentarán emociones dulcísimas leyendo la Reseña de la Universidad de Cervera.”
(Ilustr.del Clero, año 1923, pag.33)
Que la obra del P. Vila sea de gran mérito nos lo prueba el éxito que ha tenido entre los historiadores de prestigio. Como ejemplo valga que el mencionado Ferran Soldevila en su obra “Barcelona sense Universitat” cita más de 20 veces la Reseña como base indiscutible de sus afirmaciones.
Otra prueba consiste que el libro del P. Vila ha pasado a formar parte de la “Biblioteca de Cervera y la Segarra” obra dirigida por Ramón Turull. Este autor en un papel que sirve de envoltorio del libro confiesa que al mejor conocimiento y estima de la Obra Universitaria de Cevera contribuyó poderosamente la obra del P. Federico Vila; cuya primera edición hecha en 1923 está hoy día completamente agotada. Y al publicar ahora la segunda edición “reproducción literal del texto, aunque mejorada la presentación” lo hacen para honrar la memoria de su autor y para ofrecer a los estudiosos una fuente capital y científica que les dé una evaluación segura de la cultura del siglo XVII.
Y a esta segunda edición ha puesto un prólogo el prestigioso historiador P. Batllori, del que hay que resaltar este juicio: “Esta Reseña es todavía el mejor vademécum para introducirnos en la historia de la Universidad de Cervera.”
GUIA HISTÓRICA Y DESCRIPTIVA DE LA UNIVERSIDAD DE CERVERA.
Es un folleto destinado a ser guía de los visitantes de la Universidad. En su portada se da por autor al P. Ricardo Hoffmann, un claretiano alemán que cursó la carrera en Cervera y fue conservador del Museo y guía de los visitantes. Pero en verdad fue obra compuesta por el P. Vila.
“Es un interesante resumen de la “Reseña” del P. Federico Vila, hecho por este mismo Padre, si bien su publicación fue debida a las diligencias del malogrado P. Hoffmann, a la sazón director del museo de aquella Universidad. Forma un pequeño volumen de unas 80 páginas, de hermosa presentación tipográfica y elegantemente ilustrado.”
Quien nos da esta noticia es el P. Secretario Provincial de Cataluña en una crónica semi-oficial que reproduce la revista Anales de la Congregación. (AC, 1930, p. 325)
OTROS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA
Todavía debemos aportar noticias de otros trabajos realizados en el campo de la investigación histórica local, de los que nos queda una noticia un tanto vaga.
En el volumen “El llibre de Cervera”, el Dr. Agustí Durán y Sampere, nos dice este autor que para el estudio de la obra de la iglesia parroquial se sirvió de la documentación contenida en el libro de las Visitas Pastorales, “los cuales atendiendo a nuestra petición, fueron examinados por el P. Federico Vila,” que tantas y tan valiosas pruebas tenía dadas de su dedicación a la historia de Cervera.” (pag. 130)
Al abandonar el P. Vila su residencia de Cervera, al ser enviado a Solsona en 1917, estaba inmergido plenamente en trabajos investigadores sobre Cervera. Se llevó ya compuesto el manuscrito de la Reseña, y muchos apuntes y ensayos, que podía organizar y completar y con los que siguió participando en las publicaciones de sus amigos.
Una carta fechada en 18 de Noviembre de 1918, dirigida al Sr. Agustí Durán nos indica algunos trabajos de colaboración histórica. Comienza acusando el recibo de “las Monografías impresas, que me han dado orientación para el trabajo que nosotros dos pensamos hacer”. Le envía para que Durán pueda comenzar las publicaciones del Archivo Municipal de Cervera el artículo “Profanación del edificio universitario” que ha retocado eliminando lo circunstancial de la primera edición y alargando algunos puntos con nuevos pormenores inéditos. “Continuaré retocando los otros y añadiendo según vea cómo sale publicado el primero.”
Durán le propuso un plan para un libro sobre “Cervera y la Universidad”, que coincide con el que el P. Vila tenía ya formado con anterioridad. No estaba decidido sobre los puntos que debía tratar en la segunda parte: Pero pensaba tratar: 11. Etapas históricas de la Universidad como centro docente, 21. Historia del edificio escolar en sus tres etapas: construcción, utilización escolar, abandono, añadiendo algo sobre su restauración. 31. Descripción del edificio, tratando con detención la Capilla Real o Teatro Mayor. 41. Noticia histórica de los colegios dependientes o agregados a la Universidad. 51. Algunos puntos sobre la imprenta
Agradecerá se le diga el parecer sobre el plan
“Para unir su trabajo con el mío, siempre será conveniente que yo comience -suponiendo descritos por V. otros monumentos de Cervera- diciendo que la Universidad, aunque sea obra relativamente moderna, fue la que mayor nombre dio a la ciudad en los tiempos últimos.”
En concreto no sabemos con certeza y en detalle a qué se refieren estos planes de una obra en común entre el P. Vila y Agustí Durán. Pero nos señalan unas pistas para encontrar novedades interesantes.
EL P. VILA GUIA DE VISITANTES Y RELACIONES PUBLICAS.
Es esta una faceta y actividad que el P. Arranz pone de relieve como muy meritoria. En aquellos años era ininterrumpida la peregrinación de visitantes que a diario desfilaban por el Museo, por los Oratorios y Salas de estudio, por la Capilla Real y otras dependencias. Unas veces eran personalidades de nota, otras paletos o gente ordinaria de los pueblos. El P. Vila era el obligado Cicerone que paciente, y no falto de buen humor, atendía de ordinario las visitas. A todos dejaba satisfechos y bien impresionados.
También, la Universidad claretiana había sido siempre coto cerrado, colmena muy activa pero dedicada a elaborar de puertas adentro la miel de la virtud y letras, sin dar apenas señales de vida al exterior; los Superiores apenas intervenían en la vida ciudadana. Fue el P. Vila quien hubo de llevar en aquellos años las relaciones de que en modo alguno se podía prescindir. Y lo hizo de forma ejemplar. Afable, pundonoroso, prudente, ingenuo y sagaz a un tiempo, y matizado en su proceder de cierto tinte de timidez que en nada le descalificaba, fue siempre como la fachada del Colegio para los de afuera.
Los hombres de ciencia y de prestigio en Cervera, se honraron todos con la amistad del P. Federico.
Acaba el P. Arranz haciendo notar que el P. Vila pudo llevar a cabo tanta actividad, porque gozó de salud robusta.
PROFESOR EN EL SEMINARIO CLARETIANO.
Hasta ahora apenas nada hemos dicho de las actividades del P. Federico dedicadas a la enseñanza de nuestros Estudiantes Claretianos. Conocemos poco de la vida interna de la Comunidad de Cervera. Todo se nos va en generalidades y en suposiciones de mayor o menor verosimilitud.
Creemos que fue Profesor de Historia Natural. Según el Plan de Estudios promulgado en 1913, todas las disciplinas de Historia Natural se estudiaban en el tercer año de la Facultad de Filosofía en dos clases diarias: una por la mañana de 9 a 10 y otra por la tarde, durante media hora, de 3’30 a 4. (AC, 1913, pag. 240).
Sin embargo en años siguientes, el P. Vila pasó a enseñar asignaturas de la Facultad de Teología. Así consta que en el curso 1916 - 1917 enseñó la asignatura de Sagrada Escritura en la Facultad de Teología a los alumnos del curso tercero; estas clases de Sagrada Escritura de una hora de duración eran en dos días a la semana, a saber, los martes y sábados. A la vez que también daba las clases de Historia Natural al curso tercero de la Facultad de Filosofía.
El P. Federico como buen Religioso, integrado plenamente en la Comunidad, tomaba parte en todos los acontecimientos que la afectaban. Pero nos faltan conocimientos para poder consignarlos.
MINISTERIOS SACERDOTALES.
Dice el P. Arranz: Estando en Cervera no descuidó el don del Sacerdocio. Fue asiduo en sentarse en el confesonario en la iglesia de San Antonio, siendo muchos los cervarienses que encontraron en él el perdón y el consejo. La Comunidad de Cervera no tenía iglesia propia abierta al público en locales de la Universidad¸ pero a su lado y separada solo por una calle, existía la antigua iglesia de San Antonio, que sin tener carácter oficial que la ligara a la Parroquia,se convirtió en centro de gran actividad religiosa para un numeroso grupo de feligreses, para quienes la antigua y venerable Parroquial del Santa Maria quedaba muy alejada. Los sacerdortes claretianos de la Universidad, tan bien preparados para el apostolado, fueron llamados al servicio del confesonario; al fomento de la piedad con la fundación de la Archicofradia del Corazón de María. Durante años funcionó un espléndido Catecismo infantil, numerosisimo y bien estructurado en secciones graduadas y bien dirigidas por Estudiantes Teólogos.
Por muchos años el P. Federico fue el director de la Archicofradía del Corazón de María establecida en la iglesia de San Antonio; y es fama que fue en aquel tiempo cuando aquella asociación llegó a su máximo esplendor.
Tenemos la suerte de poder apuntalar vagas afirmaciones, con noticias ocasionales aparecidas en la prensa. El P. Federico escribió al P. Juan Postius desde Cervera y con fecha 16 de Enero de 1917 una carta que comenzaba anunciando el envío de unas Notas para ser publicadas en la revista Madrileña “Iris de Paz” que dirigia el P. Postius. Recordemos que esta revista estaba dedicada a la extensión del Culto al Corazón de María con el arraigo y vitalidad de la Archicofradía. Comenzaba así la carta del P. Vila:
“Aprovecho la ocasión de mandarle algunos “favores”, para el Iris [de Paz], al propio tiempo para felclicitarle muy cordialemente por los progresos de Ilustración”,.....
“Favores “ significaba algunas gracias espirituales que algunos Archicofrades habían obtenido con los rezos de las oraciones propias de la Cofradía; gracias y favores que se publicaban en una sección de la revista, agrupados bajo el titulo de Favores.. Siguiendo los números de la revista hemos hallado que en el número de Iris de 10 de Febrero de 1917, pag 126, en la Seccción de “Favores y Bondades”, hallamos reunidos bajo el título “CERVERA”, seis noticias de favores recibidos, compartidos por ocho personas, algunas de las cuales nos suenan muy conocidas, como Villalta, Civit, Morell, Trullols, vda. Llosses, etc. .....
Como Apunte final de las noticias referentes al ejercicio pastoral, añadamos que
lo recuerdan con gratitud y veneración los conventos en que ejerció el ministerio. La Superiora General de las Hermanas del Hospital, comunicó en una carta:
“Sus visitas se nos hacían muy agradables, pues nos decía cosas muy espirituales y edificantes. Decía que las monjas teníamos que ser el Angel del consuelo al lado de los enfermos. Angeles de caridad... Que nuestra principal obligación era cuidar del alma, ya que, al mismo tiempo que cuidábamos del cuerpo, había que atender a su salvación. Se dice que tenía en Cervera alguna hermana religiosa; tal vez era prima.”
S O L S O N A
1917 – 1920
PROFESOR EN EL SEMINARIO DIOCESANO DE SOLSONA
Leemos en la Crónica de la Casa de Solsona.
“ Año 1917. - Profesor nuevo: -El día 17 de Septiembre, fiesta de la Impresión de las Llagas de San Francisco, Titular de esta nuestra Iglesia, llegó procedente del Colegio de Cervera el R. P. Federico Vila y Bartroli, para encargarse de la cátedra de Ciencias Naturales y de la Lengua Hebrea y Griega, que hasta ahora había desempeñado con poco acierto el P. Segú en el Seminario Conciliar de esta Ciudad.”
De años atrás los Claretianos venían sacando de apuros a la diócesis prestando un Padre que se encargase de enseñanzas que entre aquel clero tenían pocos seguidores. Comenzó en 1906 el P. Pedro Claramunt; En 1912 le sustituyó el P. Miguel Panadés. Al ser éste destinado a Roma para doctorarse en Sda. Escritura, en 1913, comenzó a regir la cátedra el P. Francisco Segú. Si “desempeñó la cátedra con poco acierto”, no fue por falta de cualidades intelectuales, que las poseía brillantes, sino por su carácter y ocupaciones ajenas.
Este destino lo tenía ya determinado el Superior Provincial P. Mariano Fernández Cubero, pues formaba parte de un plan general de estudios, que expresaba así en carta de 4 de Julio: Tenía el proyecto de trasladar el curso de Retórica del Colegio de Barbastro al de Alagón: “de este modo el P. Federico Codina Picassó podrá pasar a ésta [Cervera] y ocupar el puesto del P. Federico Vila, nombrado para sustituir en Solsona al P. Segú”.
Creemos que este cambio de casa y de servicio, fue determinado por las necesidades que tuvieron los Superiores, de atender a compromisos generales,. El P. Vila debió ceder a los planes del Gobierno del Superior, y abandonar con pena los muchos trabajos científicos que tenía entre manos en Cervera.
En Solsona era Obispo el Ilmo. Joaquin Vidal y Barraquer que en 1919 sería promovido a Arzobispo de Tarragona y más tarde Cardenal; entonces le sucedió el Dr. Valentín Comellas Santamaría. El Obispo es siempre el Superior primero del Seminario; con ellos tuvo que relacionarse el P: Federico.
Agradable era la residencia en la casa Claretiana de Solsona. Por su situación en la comarca era lugar de condiciones ambientales muy favorable: Eran continuos los envíos de Estudiantes con salud delicada o perdida que desde Cervera eran enviados a recuperar salud y fuerzas en Solsona; en verano había verdaderas colonias de veraneantes, aunque en número reducido. La composición de la Comunidad era de personas pacíficas y amables; pocas en número. La constituían cuatro o cinco Sacerdotes dedicados a la predicación en las parroquias, y al culto en nuestra Iglesia. Durante el año siempre había huéspedes de otras Casas que buscaban reposo o curación. Un ambiente propicio para darse por entero a la vida académica. El P. Federico vivió siempre en la Comunidad; y para cumplir sus cargos de catedrático del Seminario se trasladaba allá con el tiempo justo de comenzar puntualmente las clases; y luego con igual puntalidad regresaba a Casa. Por forttna el edicifio del Seminario diocesano no estaba lejos del ”Convent dels Caputxins”, y el camino transcurria por lugares solitarios y amenos que convidaban al recogimiento.
Al llegar el P. Federico a Solsona se encontró como Superior el P. José Font Molas, el venerado Padre a quien debía la vocación. Si bien muy pronto tuvo que asistir a su última enfermedad, de que murió el 7 de febrero siguiente. A este P. Font le sucedió en el Superiorato el veterano y querido P. Muns, quien ya había sido superior de la casa a final del siglo anterior, cuando en ella falleció el P. Domingo Fábregas.
En esos años el Superior Provincial P. Mariano Fernández decidió construir al lado de lo que había sido convento de Capuchinos un edificio de nueva planta para albergar alguna sección de nuestros Estudiantes, los que estudiaban Teología Moral en los dos últimos años de carrera.. El 6 de Junio de 1920 se solemnizó la bendición y colocación de la primera piedra. No vemos que el P. Federico tomara parte activa alguna en esos proyectos y en los trabajos de construcción.
NUEVA SITUACIÓN
No parece que el P. Federico tuviera una preparación extraordinaria para saber y enseñar las lenguas griega y hebrea. Sin duda las había cursado en sus años de Filosofía; después algunos años las había estudiado con más profundidad para dar clases de ellas a nuestros Estudiantes, en Cervera, para el estudio de la Sda Escritura; así aprovechando los instrumentos que la Congregación había puesto en sus manos, se encontró con capacidad más que suficiene para ejercer su cargo de catedrático de Griego y Hebreo, al lado de las explicaciones de Historia Natural. Pundonoroso como era en preparar bien sus explicaciones ante los alumnos, en aquel primer año se entregó con ahinco al estudio. Pudo escribir en carta de abril de aquel primer curso que “por ahora el trabajo de las clases es bastante abrumador.” Tanto que tenía que posponer toros trabajos históricos que le ilusionaban; se veía impedido de dedicar tiempo a su obra preferida, La Reseña. Que se había traído de Cervera casi acabada.
El cumplimiento de su tarea de profesor le imponía la salida de Casa para trasladarse al Seminario diocesano; la distancia no era grande y el camino transitaba por lugares casi despoblados. Pero no dejaría de estar sujeto a la esclavitud de un horario exigente y expuesto las veleidades atmosféricas con soles, lluvias y vientos.
NECROLOGÍA DEL P. MANGADO
En 5 de Mayo de 1918 murió en Solsona el P. Andrés Mangado y Andrés, quien dos años antes estando ya desahuciado por los médicos había solicitado de los Superiores residir en Solsona. Se encomendó al P. Vila que trazara una breve semblanza del difunto para ser publicada en nuestra revista interna Anales de la Congregación, como se realizó en el Número de Diciembre de 1918.
El P. Andrés Mangado había sido condiscípulo el P. Vila y juntos en Diciembre de 1907 habían recibido el Presbiterado con motivo de la celebración del Centenario del Nacimiento del Ven. P. Fundador. Con brevedad pero con cariño recuerda el P. Federico los trabajos y virtudes del P. Mangado en su ministerio misionero, especialmente su dirección del catecismo de niños en Alagón. A la vez se muestra el P. Vila hábil en el manejo de la pluma. La Nota necrológica es un testimonio de su amor fraterno a un compañero de vocación y estudios, en quien puede reconocer y alabar la figura de un digno Hijo del Corazón de María.
CURSO DE 1918 a 1919.
Pasadas las vacaciones de verano, durante las cuales en caso de haberse quedado en Solsona, pudo convivir con el prestigioso P. José Puigdessens,, que se retiró a aquella Comunidad para descanso y para dedicarse a un trabajo intelectual, que desde hace tiempo lleva entre manos encargado por los Superiores, se dispuso a comenzar el nuevo curso. Pero este trabajo tuvo un comienzo inesperado: en aquel otoño la gripe se apoderó del país. “En Solsona hubo también muchos atacados aunque también, gracias a Dios, poquísimas defunciones. Los individuos de la Comunidad nos vimos libres de la misma, excepto el P. Emilio Bover, quien se vio invadido mientras con gran fruto predicaba un Novenario en Tárrrega; no tardó en restablecerse. Por tan singular beneficio, subió la Comunidad a dar las gracias a la Virgen Sma. de Castellvell el día 14 de Enero.(Cron. Casa Solsona)
A esta epidemia gripal se refería el P. Federico en carta de 14 de Noviembre al P. Postius: “Por la epidemia no ha podido abrirse todavía el Seminario, y para colmo de desdichas hace pocos días hundióse el techo del comedor a la hora en que hubieran estado cenando los seminaristas.”
Esto nos recuerda que la construcción de edificios exige la atención a las reglas del arte, experiencia y técnica. El Seminario de San Ramón, en Solsona se construyó en un año y se bendijo en 1897. Pero cinco años después de su inauguración ya aparecieron tan a la vista los defectos de construcción, que la amenaza de ruina se juzgó inminente: Un arquitecto llamado a inspeccionar el estado del edificio dictaminó: “No respondo de la estabilidad del edificio ni por dos horas.” A toda prisa se desalojó, y los seminaristas se encontraron con unas imprevistas vacaciones. Hubo reparaciones, refuerzos, etc... pero el edificio siguió dando sustos como este de 1918.
El retraso en comenzar el curso trajo como consecuencia la intensidad del trabajo posterior:“Como quiera que a causa de la gripe ha estado el Seminario cerrado casi todo el año y hase abierto últimamente con grandes bríos con la mira de recuperar el tiempo perdido, no me será posible cumplir de momento con los artículos para la “Ilustración”.. Sin embargo miraré de poner la mano más adelante en ello.”
Así lo escribía el P. Vila en carta de 27 de Mayo de 1919. Creemos que no tuvo oportunidad de poner la mano, o mejor la pluma, a escribir los mencionados artículos; se quedaron en proyecto.
CURSO DE 1919 a 1920.
En el verano de 1920 hubo cambio de Gobierno Local , aunque el cambio no afectó al Superior, pues el P. Ramón Muns pasó de ser Superior interino a Superior fijo; el P. Federico continúa en la Comunidad sin más cargo que el Profesor del Seminario.
Durante el curso el P. Vila halló ocasión para publicar un artículo sobre la “Riqueza prehistórica de la comarca de Solsona”. Lo encontramos publicado en el Boletín Diocesano, año 1920, nro. 15, pag. 237,ss. Una nota a pie de página nos advierte que el tal artículo ha sido ya publicado en el “Butlletí de la Institució Catalana d’Història Natural”, de Maig-Juny 1919. Después de recordar anteriores aportaciones al conocimiento de la prehistoria en Catalunya, se dedica a dar a conocer los trabajos realizados en el Solsonès por Mn. Joan Serra Vilaró, que han llevado a crear la sección de Prehistoria en el Museo diocesano. El P. Federico se muestra buen conocedor de la materia, porque describe con facilidad y precisión científica los hallazgos en los yacimientos de la región.
UN NUEVO EDIFICIO PARA SEMINARIO CLARETIANO.
Durante el curso pasado el P. Federico debió ser testigo de los preparativos de un hecho que iba a transformar el ser y el destino de nuestra Casa misión de Solsona.
Nos dice la Crónica de la Casa que ya en la Visita que el P. Provincial con su secretario el P. Orra realizó en Julio de 1919, manifestó su voluntad de que se construyese en ésta de Solsona un Colegio para albergar a los Estudiantes Moralistas de nuestra Congregación, e interesó al Superior para que coadyuvado por los demás de la Comunidad, viesen el modo de hacer los primeros preparativos a la realización del proyectado edificio.... Nada menos que siete meses se pasaron en esta intrincada tarea, o sea desde el mes de Julio de 1919 hasta principios de Febrero de 1920
En la minuciosa historia de las gestiones para obtener el terreno, allegar materiales de construcción, trazar proyectos y diseños, que va relatando la Crónica local, no vemos aparecer el nombre del P. Vila; de modo que para valorar su intervención en la gran obra del nuevo Colegio solo podemos atender a que con su buena actuación en el desempeño de su cátedra diocesana creó unas relaciones de aprecio y de amistad que inclinaron a nuesrto favor las voluntades de las autoridades diocesanas. Naturalmente el P. Vila participaba de la ilusión y trabajos de toda Comunidad claretiana para que el proyecto cuajase en una espléndida realidad: ...”al recibirse la fausta noticia de la adquisición del solar, la alegría se reflejaba en todos, Padres y Hermanos de la Comunidad; rezamos algunas preces al Inmaculado Corazón de nuestra Madre y todos juntos fuimos a la huerta, y quien más, quien menos empezamos, siquiera quitando unas piedras al derribo de la pared de la huerta”...
Sin embargo hay que reconcer que el genio y la afición llevaban al P. Federico en otra dirección, hacia el terreno de las construcciones intelectuales.
ARXIU PAIRAL DE LA CONGREGACIÓN
En el verano de 1920 el P. Federico Vila acometió una obra que le dio gran fama, la ordenación y la catalogación de los documentos conservados en la Casa Misión de Vic. El antiguo convento de Mercedarios de Vic fue cedido para Casa Matriz donde San Antonio M. Claret colocase la Comunidad de Misioneros apostólicos diocesanos y pusiese la primera casa de Ejercicios en retiro; durante los 10 primeros años,fue la única Casa; y en los años siguientes fue sin duda la principal. En ella se conservaban muchos documentos relativos al Fundador, a los Confundadores, a los PP. primitivos. Al paso de los años se cayó en la cuenta de que su valor histórico exigía medios de conservación y sobretodo facilidades para utilizarlos. No sabemos de quién partió la idea de organizar el Archivo, aplicando a Vic las recomendaciones que en forma general se fueron haciendo sobre la conservación de Archivos y Bibliotecas. Al parecer la iniciativa respecto al Arxiu Pairal (=Archivo Solariego) partió de los Encargados de la Causa de Beatificación de S. A. M. Claret, los PP. Felipe Maroto y Jacinto Blanch. Tal vez fue ya un paso para ponerse a tono con las fiestas de la Beatificación, tan deseadas y que ya comenzaban a asomar para años próximos. También debieron intervenir los Superiores para encargar la tarea al P. Vila.
Esta nueva tarea dio una nueva orientación a los trabajos de investigación: en adelante se orientarán con preferencia a temas históricos de la Congregación Claretiana.
La creación del Archivo Solariego o Arxiu Pairal se consideró una obra de mérito extraordinario: dos pasajes de nuestros Anales de la Congregación (año 1923) lo presentan bajo estos colores. En la Crónica de la Casa de Vic escrita por el P. Manuel Jové se dice:
“Acabo de nombrar nuestro Archivo, que es un recinto hermoso y hasta lujoso, según convenía; y casi igual al local contiguo convertido en Museo de reliquias sagradas, todas bien autenticadas de nuestro Santo Patriarca; obras entrambas ideadas y llevadas a término por el Rdo. P. Jacinto Blanch en lo material, y aún en lo formal respecto al Museo. Mas lo referente a la perfecta organización del Archivo es una obra admirable que la Congregación presente y las generaciones venideras agradecerán siempre muy de veras al particular talento y a la abnegación inagotable del Rdo. P. Federico Vila.” (AC, 1923, p. 509).
El secretario Provincial, P. Miguel Orra, escribe la Crónica de la Provincia de Cataluña durante 1922 y en ella dedica cuatro páginas para hacer la presentación del “Archivo de nuestra Casa Madre” (AC. 1923, p. 156):
“La organización y arreglo definitivo de nuestro Archivo Solariego en la Casa-Matriz del Instituto, emprendido en 1920, como obra de necesidad inaplazable, y, gracias a Dios, terminado felizmente en el verano próximo pasado, merece indudablemente, por la importancia y excepcional interés que tiene para todos, se le reseñe con alguna detención. Ninguno habrá, desde luego, de cuantos tienen idea de lo que es y representa para la Congregación el Archivo Vicense, que no celebre con júbilo la noticia de que el inapreciable caudal de documentos históricos, referentes a nuestro Venerable Patriarca o a los orígenes y primer desarrollo de nuestra familia religiosa, allí tan afanosamente recogido año tras año por la diligencia incansable del benemérito P. Clotet y acrecentado posteriormente por otros, que en más o menos grado participaron de su celo, no es ya, como años atrás, un conglomerado informe, amontonado sin orden en una reducida habitación, donde apenas era posible consultarlo con provecho. Hoy, por el contrario, dispuesto en un local debidamente acondicionado y formando un todo orgánico cuidadosa y sistemáticamente clasificado, con arreglo a los métodos a que ahora suelen atenerse en los archivos y bibliotecas bien organizados, está brindándose a ser utilizado con toda comodidad por cuantos quieran o necesiten beneficiarse de sus tesoros, habiendo además quedado a salvo, en cuanto cabe, de pérdidas y extravíos irreparables.”
Para su decente instalación material se destinó una holgada habitación paralela y contigua al Museo Claret, se construyeron armarios capaces, de armazón y anaqueles metálicos, limitados en sus cuatro lados por planchas de uralita, material a prueba de incendios. Los documentos se depositaron en 65 cajas-volumen, o que tienen forma de libro, con el dorso forrado en pergamino. Las ordenadas filas de estas cajas, ordenadamente colocadas en las estanterías de los diversos armarios, producen en el ánimo del visitante una impresión de seriedad y severa riqueza, que cuadra muy bien a la ofrenda de gratitud y entrañable devoción que los hijos bien nacidos del V. P. Claret debían a su eximio Patriarca.
Y el diligente Secretario y cronista provincial se detiene en presentar el material documental del Archivo, ordenado y distribuido... :
“Para la sistematización o clasificación orgánica de las diferentes partes se ha seguido el método, corriente en el día, del “Institut International de Bibliographie de Bruxelles”, fundado en el principio generador de la división decimal”....... Tres Secciones, o Categorías: Venerable Claret - Cuna del Instituto - Archivo Casa Vic. Cada Categoría se divide en series...
Los números del Inventario General se aproximan a 3.000. Para la catalogación de los documentos echose mano de cédulas punteadas y perforadas, cada una de las cuales contiene un resumen o extracto del escrito de referencia numérica. Los diversos rimeros de ellas, correspondientes a las distintas secciones, van ajustados o encuadernados en cedularios de resorte mecánico. De alguna de las secciones, atendida su importancia histórica hubo de hacerse un segundo índice por tarjetas impresas. .......
El lector de la Biografía del P. Federico debe fijarse y calcular la cantidad de trabajo, fatiga y tiempo empleado para ordenar, distribuir y formar ficheros; y admirar la capacidad de trabajo realizado durante las necesarias vacaciones de verano por el P. Federico. Y no consta que tuviera ayudantes o compañeros. Y hay que recordar que el P. Vila fue capaz de hacer una obra innovadora y de calidad, gracias a que antes había hecho el aprendizaje, ordenando y catalogando nuestro Museo de la Universidad de Cervera. En ese tiempo contrajo amistad con Archiveros de categoría, como el Dr. Agustí Duran y Sampere, entonces archivero municipal de Cervera y más delante de la Generalidad
UNA AMENAZA DE DESTRUCCIÓN
Ya que hemos tratado de la obra del Arxiu Pairal, vamos a avanzar unos hechos a él referentes, que sucedieron en 1924 - 1925 y que causaron una congoja de muerte. El Capitulo General de 1922 estableció normas sobre la estructura y actuación de los Gobiernos General, Provinciales y locales, introduciendo las Prefecturas, que eran como departamentos de asuntos que se confiaban a un Consultor. El Gobierno General de la Congregación fue paulatinamente llevando a la práctica la nueva organización. En Consejo de 24 de abril de 1924 se acordó llevar a un Archivo General, creado en Madrid, toda la documentación existente en otros archivos, como Vic, Cervera,etc. y que tratase asuntos tocantes al Gobierno General. En 7 de Noviembre se comisionó al P. Juan Postius, Consultor General segundo, para que llevase a cabo la selección de la documentación correspondiente y su traslado.
La noticia al llegar a conocimiento de los miembros del Gobierno Provincial de Cataluña, encabezado entonces por el M.R.P. Mariano Fernández, causó alarma y tristeza; se vio como el despojo de un tesoro que hacía tan solo tres años se había valorizado con la construcción del Arxiu Pairal. Uno de los afectados debía ser en primera línea el P. Federico Vila: Toda su ilusión en la organización y catalogación, todas las jornadas veraniegas de tres años gastadas en una labor fatigosa,... se venían abajo tan pronto. Una ruina. Inmediatamente se levantaron voces de lamentación y acciones destinadas a alejar el peligro.
Alguna autoridad llamó al P. Federico, como personalmente afectado, a que haciéndose eco y representante del malestar reprimido, lo expusiera al Rmo. P. Superior General, Rmo. P. Nicolás García Cuesta, intercediendo para que no se realizara una operación que se juzgaba sería la destrucción de una obra tan apreciada. Estas ideas las exponía en carta de 28 de Diciembre de 1924, con estilo reverente y sincero:
“Llamado en estas vacaciones a este Colegio de Cervera para unos trabajos, me han enterado los Superiores con gran sentimiento suyo y no pequeña sorpresa mía del proyectado traslado de escritos del Archivo de la Casa-Matriz a esa Casa, asiento del Gobierno General. Gran revuelo está causando esta novedad en los Padres y Profesores de este Colegio como de toda la Provincia. Y si bien sé que escaso, o mejor, de ningún peso ha de ser mi escrito en el ánimo de S. Rma., sin embargo por obedecer a los requerimientos y apremios de unos y otros, con la reverente sumisión de un súbdito e hijo obediente, atrévome a exponer a V. Rma que no se eche al olvido el gasto cuantioso de material, de trabajo y aun de cariño invertido durante tres veranos seguidos para disponer y ordenar aquellos escritos, componer y escribir cédulas e inventario y para catalogar y asegurar la conservación de aquellos, todo lo cual quedaría malogrado en gran parte con el referido traslado, siendo esto tanto más de sentir, cuanto dichos escritos no van a ganar condiciones o facilidades para ser estudiados y consultados, ni tampoco asegurarán mejor su conservación, como reconocerá quienquiera haya necesitado consultar el Archivo generalicio”.....
Todavía se atreve a tocar dos puntos delicados, referentes a los sentimientos: “el Archivo de Vich es venerado y estimado desde el doble aspecto de Relicario del Venerable Fundador y Depositario de las primicias de nuestro amado Instituto.” “El amargo dolor que ha de causar en muchos de sus hijos la aludida innovación, ya que no podemos dejar de sentir cómo se nos van arrebatando poco a poco algunas de las más veneradas reliquias, que con amor entrañable poseíamos.”
A esta carta respondió el Superior General procurando justificar el proyecto y declarando las razones y también las limitaciones que se imponían. Conocemos la respuesta que a esta misiva del P. General, escribió el P. Federico en 3 de enero de 1925. Comenzaba dando gracias por la carta con que el P. General “acertó a calmar tan satisfactoriamente mi ánimo, un tanto alarmado por el juicio incompleto y en parte equivocado que habíame formado del traslado de los documentos de Archivo de Vich. No dudo que alivio y consuelo iguales producirán en el ánimo de los Rdos. Padres de Cervera, a quienes por este mismo correo remito los párrafos tranquilizadores de la carta de su Rma.”
“He de reconocer por muy justo y razonable el criterio expuesto por V. Rma. Y tengo la persuasión de que todos fácilmente se avendrán a que sea trasladado a su Archivo propio la documentación exclusiva del Gobierno General, existente hoy día en Vich
Sin embargo, correspondiendo a la amable invitación de V. Rma. a que expongamos sin rebozo las razones excepcionales a favor de este Archivo, supuesto el beneplácito del Gobierno Provincial, a quien envío directamente la presente antes de que llegue a manos de V. Rma. me atrevería respetuosamente a suplicar que además de la documentación del Ven. P. Fundador, fuera respetada también la referente a los Confundadores, mayormente los manuscritos del S. de D., Padre Clotet, íntimamente relacionados con la vida y organización primitiva de la Casa-Matriz.”
Conviene observar que en las gestiones de que habla en la carta el P. Vila, ha actuado de modo oficioso como intermediario entre la autoridad el P. Superior General residente en Madrid y la del Gobierno Provincial, que viene aludido por la frase “los Rdos. Padres de Cervera”; y más tarde citado directamente. Unos días más tarde escribía al M.R.P. Postius, Consultor General y le decía que escribió la carta al P. General “obedeciendo órdenes superiores”. Además le manifestaba cómo en verdad la alarma cundía en la Provincia y aún se atribuía la autoría de aquella decisión al P. Postius,“de quien se decían y escribían cosas que poco favor hacían al amor que es de presumir conserva V.R. a la Provincia, de donde es originario.”
En esta carta al P.Postius proponía el P. Vila un procedimiento que atenuara la acción destructiva que el pretendido traslado podía suponer: “El criterio propuesto por el Rmo. Padre sobre la selección, bien que doloroso, es aceptable; pero es de esperar y recalcar en que sean fieles en sacar copia de lo que extrajeren, o si no ¿qué será dentro de poco de la catalogación sistemática de aquel Archivo?” (Carta de 19 Enero 1925)
No sabemos cómo se realizó la selección de documentos para llevarlos al Archivo de la Curia General en Madrid, ni si se atendió la petición de que se hiciera y dejara copia exacta de los mismos. Los incendiarios del 36 nos ahorraron el trabajo de averiguarlo; hoy nos hemos de contentar con poseer los restos que no acabaron en ceniza del incendio.
Afirma el P. Antonio Arranz que el P. Vila, durante su último año de enseñanza en el Seminario diocesano de Solsona (1920 – 1921) fue catedrático de Teología MoraL; fue el Rector y después obispo diocesano, Dr.Valentín Comellas quien lo elevó a esta cátedra.
PROFESOR DE TEOLOGIA MORAL
Solsona 1920 - 1921
Alagón 1921 - 1922
Solsona 1922 - 1925
Un viraje acaece en el verano de 1920 en el curso académico del P. Federico Vila: Deja el ámbito de la Historia Natural, de la Sda, Escritura y lenguas sagradas y entra en los amplios dominios de la Teología Moral, una asignatura que hasta este momento ha cultivado como materia propia del Misionero Claretiano, pero sin llegar a la especialización. Y sin embargo desde el primer año de cátedra se le verá como Catedrático bien preparado, que domina la ciencia y la trasmite a los alumnos. Era una materia de gran importancia en la formación de un sacerdote, que debía poseerla con perfección para poder guiar las conciencias de los fieles con la predicación misionera y con la práctica del Sacramento de la Penitencia.
Nos asegura el P. Juan Gorgues que durante el último curso que el P. Vila fue catedrático en el Seminario de Solsona, es decir durante 1920 -1921, tuvo la cátedra de Teología Moral
No sabemos las verdaderas razones que movieron a los Superiores a imponer al P. Vila este cambio de rumbo; no sería extraño que fuera debido a una necesidad exigente que se presentó en aquel momento. Pero dice el mencionado Padre que el Obispo Dr. Valentin Comellas fue quien le promovió a dar el paso de asignaturas de Ciencias físicas y naturales o de lenguas a la enseñanza de la Moral, de tal modo que empleando un simil de la caza a que había sido muy aficionado aun siendo canónigo decía que él había levantado la pieza, pero a continuación otro se la llevó. Aludía a que el Provincial de los Claretianos al ver el éxito del P. Vila en la cátedra de Moral, lo quiso para el Seminario claretiano, de Alagón.
En Alagón, donde se cursaba la Teologia Moral en los dos últimos cursos de la carrera, ninguno de los dos profesores era especialista en la asignatura que explicaba: El P. José Fogued que explicaba Derecho canónico, ningún título especial podía presentar; el P. Santiago Fernández Palacios, profesor de Moral tampoco era especialista y aquel año se vio forzado a dejar la cátedra.. En esta contingencia los Superiores piensan en el P. Vila, que tampoco era un especialista, pero en su primer año de explicar Moral en el Seminario de Solsona se acreditó ganándose la aprobación y aprecio.. De ser acertada esta intuición, habría que alabar mucho la virtud religiosa del P. Federico, por su disponibilidad y su adaptación al servicio de la Congregación. Y todavía este paso de Ciencias, de Historia, de libros y lenguas al estudio de la Teología en la sección de Moral, conformará su espíritu y su actuación haciéndola más profundamente religiosa que en adelante llevará hasta la víspera de su martirio. Por lo demás en las consideraciones propias del Instituto Claretiano, la cátedra de Teologia Moral era uno de los grados supriores de toda enseñanza.
EN ALAGÓN, (1921 - 1922)
En el día 28 de Setiembre de 1921 apunta la Crónica de la casa de Alagón: “Viene de Solsona destinado para profesor de la cátedra de Moral en R. P. Federico Vila.”
No le era desconocido el Colegio de Alagón: en él había ingresado en la Congregación y pasado dos años estudiando Humanidades; y concluyó la carrera cursando en Alagón el segundo curso de Moral. Ahora encontró por Superior de la Comunidad el P. Mariano Ferrando; y como Ecónomo el P. Pedro Bertrans. Entre la docena de Sacerdotes había un grupo de Misioneros predicadores que recorría las poblaciones del Arzobispado predicando Misiones; y otro grupo dedicado al cuidado y a la enseñanza de las dos secciones de escolares: por un lado los Postulantes que iniciaban los estudios y eran 74, y por otro los Moralistas que cursaban en los dos últimos años de carrera. De éstos era Prefecto el P. José Fogued, el que más adelante sería el fundador y el héroe de la misión claretiana en la China (Misión de Tun-Ki) y que ahora daba las clases de Derecho Canónico. Un numeroso grupo de Hermanos atendía las necesidades materiales de la numerosa Comunidad.
Eran 35 los Estudiantes que cursaban la Moral. Distribuidos en dos cursos
Según el plan de 1913 el Profesor de Moral tenía clase todos los días de ocho y media a diez; Al parecer los dos cursos se reunían formando una sola clase.
Entre los alumnos que tuvo el P.Federico en el curso 1921 a 1922, hubo seis Estudiantes de nacionalidad alemana, aunque formados en España; y entre los españoles hubo otros cuyos nombres nos son muy conocidos a los Claretianos, como los Pablo Aguadé, Antonio Arranz, Simón Llobet, Miguel Saborit, y el mártir en la persecución mejicana de 1926 el hoy Beato Andrés Solá Molist, etc. Todos los mencionados pertenecían al curso superior y último de carrera.. Si repasamos las calificaciones que les dio el P. Federico a final de curso vemos que obró con seriedad repartiendo por partes iguales calificaciónes buenas o no tan buenas.
LA REABILITACIÓN DE LA FIGURA DEL
P. MANUEL VILARÓ SERRAT.
El P. Claret comenzó la Congregación de Misioneros hijos del Ido. Corazón de María reuniendo cinco sacerdotes en el Seminario de Vic en julio de 1849. De esos compañeros de fundación - Confundadores- con el tiempo se había excluido uno que se creyó había desertado del compromiso de fidelidad a la Obra. Era el P. Manuel Vilaró Serrat, nacido en Vic en 1816, siguió a Claret a Cuba como Secretario y falleció en Vic en 27 Septiembre de 1852 . Pero no a todos los estudiosos de la Congregación les pareció justa esta postergación de uno de los Confundadores. Al parecer el primero en rebelarse contra este error fue el P. Ramón Ribera quien escribió un librito para dar a conocer a sus novicios la historia del Fundador y de la Congregación Cordimariana. En “La Obra Apostólica del Ven. P. Antonio M. Claret” (Barcelona 1920) escribió en pag. 106:
“Justo es reivindicar aquí para el P. Manuel Vilaró la gloria de ser contado ahora y siempre entre los Confundadores de la Congregación, con derecho a los mismos honores que la Congregación tributa a los cinco restantes.”
Y a continuación esboza los argumentos en que se basa su reivindicación.
Por aquellos días el P. Federico Vila en sus trabajos en el Arxiu Pairal, se dedicó a componer una Biografía exhaustiva del P. Manuel Vilaró, que luego envió al Secretario General, y Director de la revista Anales, P. Arriandiaga, ofreciéndola para ser publicada. Debió responder aquel P. Secretario, notificándole que el P. Ramón Ribera había elevado al Gobierno General una exposición pidiendo dar carácter oficial a la rehabilitación de la figura del P.Vilaró; con lo cual el tema adquiría un significado que exigía una gestión prudente. El P. Vila reconocía la posición del Gobierno General, y así insistía que la Biografía “no tiene otra pretensión que la de simple estudio histórico, de carácter enteramente particular, y a lo más aspira a tributar en el presente jubileo un homenaje al secretario de nuestro Venerable Padre.” Se conformaba con el criterio que el Gobierno General pudiera tener en orden a la publicación de aquel estudio biográfico. Más aún, pide que en caso de publicarse, se le envíe antes el escrito para añadir nuevos datos que ha encontrado revolviendo las cartas del P. Fundador. Y en caso de no publicarse “pide que se le devuelva todo el manuscrito para irlo acotando y enriqueciéndolo con nuevos datos, para tiempos más oportunos”.(Carta a P. Arriandiaga, 23 Enero 1921).
La Biografía del P. Vilaró escrita por el P. Federico, por fin fue apareciendo en la revista oficial Anales de la Congregación, a pequeñas dosis, en los números que van de 16 de julio a 20 de diciembre de 1921. El escrito está contenido en 28 páiginas. Al final de él consta junto a la firma del autor, la data en que se terminó: Solsona, Diciembre de 1920.
GESTIONANDO LA REHABILITACIÓN OFICIAL.
El estudio de las fuentes históricas que fue manejando el P. Vila en Arxiu Pairal le convirtió en un promotor de la causa de rehabilitación del P.Vilaró
En 6 de Febrero de 1922 se reunió en La Selva del Camp el Capítulo Provincial, que debía ser preparatorio del inmediato Capítulo General. Por este motivo se eligieron los PP. Delegados para representar en él a la Provincia y para presentar algunas representaciones que la Provincia hacía suyas. A esta reunión de La Selva presentó el P. Federico una “Exposición al Capítulo Provincial, solicitando su voto corporativo para la rehabilitación oficial del R. P. Manuel Vilaró.” El objeto de este voto es que atendiendo a insistencias reiteradas de varios Padres beneméritos, el capítulo Provincial representante de la Provincia depositaria de los restos de todos los Confundadores formule “un voto corporativo para el próximo Capítulo General, suplicando sea oficialmente reconocido el R. P. Manuel Vilaró y Serrat por miembro insigne de la Congregación y rehabilitado su nombre entre los Confundadores, con derecho a la misma estima y honores a éstos debidos”.
Y a continuación va exponiendo detenidamente las razones que justifican el voto, que consisten en el conocimiento de su Biografía, de las relaciones con el P.Fundador; y en el testimonio explícito que a favor de él da el mismo P. Fundador. También dedica parte del trabajo a solucionar las dificultades que se pudieran presentar en contra; dedicando especial atención a interpretar y corregir las opiniones que el Rmo. José Xifré había vertido en su “Crónica de la Congregación.” El largo y razonado escrito ocupa diez páginas escritas con pulcra caligrafía, conteniendo una exposición clara y convincente. Trae la fecha Alagón, 22 Enero, 1922.
Efectivamente el Capítulo General de 1922 en la sesión 25 trató la cuestión de la rehabilitación del P. Vilaró y la resolvió favorablemente, aunque no creo que dejara completamente satisfecho al P. Federico. Decía así el Acta de la Sesión 25:
“No habiendo instrumentos bastantes para resolver en forma crítica si el Rdo. P. Manuel Vilaró perteneció o no a la Congregación hasta su muerte, con todo, el haber sido Confundador, el haber acompañado al Ven. Padre durante muchos años en sus misiones, antes y después de fundada la Congregación, el haber vivido hasta su muerte unido con los nuestros con los lazos de la más estrecho amistad, ...... mueven al Capítulo a rehabilitar su memoria dándole la veneración que por tantos títulos merece y considerándole unido en espíritu a los demás miembros del Instituto.”(AC, 1922, p. 912)
Pero el P. Vilaró pudo apuntarse un triunfo: logró su objetivo de “rehabilitación”. Basta comparar estampas en que figuran reunidos el P. Fundador y los Confundadores. Las anteriores a 1922 son cuatro las figuras que le rodean; a partir de 1922 siempre aparece el P. Fundador en lugar central rodeándole las figuras de los CINCO Confundadores.
EN SOLSONA (1922 - 1923)
Apunta la Crónica de la Casa de Alagón: 11 de Julio de 1922: “Parten los Moralistas con su Prefecto el P. Fogued y el Profesor P. Federico Vila a inaugurar Solsona”. Así se cerraba en Alagón la sede de los dos cursos de Teología Moral, con que concluía la carrera sacerdotal
La Crónica de Solsona por su parte describe la llegada: “Fausto, y por mucho tiempo suspirado acontecimiento. Lo fue ciertamente el que tuvo lugar el 14 de Julio del presente año con la llegada del primer curso de Moral, compuesto de 17 Sres. Estudiantes con su Rdo. P. Prefecto y el R. P. Profesor Federico Vila. En efecto, acondicionada lo mejor que se pudo la parte del Colegio ya cubierta, dispuso el Rdo. P. Provincial, que en dicho día 14 se instalasen en él los 17 Sres. Moralistas, venidos de Alagón. En su virtud después de haber descansado un par de días en Cervera, el citado 14 salieron en tren hasta Manresa, en donde les esperaba el auto, llegando a ésta de Solsona a las 2’30 de la tarde. Toda la Comunidad salió a recibirlos delante de la Iglesia, y cambiados los saludos y pruebas fraternales de Bienvenida, entraron en la misma, se rezaron tres Ave-Marías al Corazón Inmaculado de María, se cantó la Salve, se dieron gracias al Señor con el Himno Ambrosiano por el feliz viaje, y luego pasamos todos al refectorio, en donde servimos a los recién llegados la comida de que tenían bastante necesidad.
El martes, 21 de Agosto llegaron a ésta, procedentes de Cervera cinco Sres. Moralistas del primer curso.”
El libro Crónica de la Casa de Solsona manifiesta con claridad el cambio de cronista. Con la noticia de la inauguración del oratorio hecha el día 12 de Septiembre, comienza una redacción distribuida en párrafos encabezados con títulos, escritos con caligrafía perfecta. Es la prueba que el P.Federico Vila ha sido nombrado encargado de redactar la Crónica de la Casa. En este oficio continúa hasta final de Abril de 1925, que lo cierra con una noticia, que para mí trae emociones de la juventud: Se ha concedido un día de campo que la mayor parte de la Comunidad pasó disfrutando en la llamada “Font Ferrera”, próxima al Hostal del Cap del Pla de Riart, camino de San Llorenç de Morunys. Uno de los que entonces era Estudiante, Antonio Arranz fue nuestro Prefecto en 1936 y un día nos llevó a pasar el dia de asueto a aquel muy lejano, pero maravilloso, paraje de la Font Ferrera.
El curso académico se inició solemnemente en 2 de Octubre. Fueron 36 los alumnos Moralistas. Continuaron con sus cargos de Catedráticos los PP. José Fogued y Federico Vila.
El 24 de Diciembre llegó a Solsona la lista con los nuevos Gobiernos Locales nombrados para el trienio 1923 - 1926. Trajeron un nombramiento importante. Sabido es que al Superior se le asignan dos Padres, con el título de Consultores, para que le asistan y acompañen en la dirección de la Comunidad. De estos Consultores el primero es también el Vicario o suplente del Superior en sus ausencias. El P. Federico Vila recibió una sorpresa con el nombramiento de Consultor Primero de la Comunidad Claretiana de Solsona. Así entraba por primera vez en los cargos de responsabilidad en la dirección comunitaria. El nuevo Superior fue el P Juan Melé Canal, venerable anciano.
Clases y estudios fueron desarrollándose de forma bastante normal, aunque en medio de trabajos de construcción del edificio no acabado y del acondicionamiento de locales y servicios necesarios. Llegó el final de curso tan normal y calladito que no dejó huella en la Crónica de la fecha de su llegada; solo conocemos que en Mayo hubo ordenación de 13 Presbíteros, que al acabar el curso partieron hacia Aranda y otros destinos. En los exámenes el P. Vila se mostró generoso en las calificaciones, que debieron ser bien merecidas por sus alumnos: dio siete notas máximas (=Meritíssimus mayor)
HONRANDO LA MEMORIA DEL P. FRANCISCO CRUSATS. (1923)
Con la celebración en La Selva del Camp del cincuentenario del Martirio del P. Francisco Crusats y Franch se reavivó la devoción. Una familia de Barcelona que pasaba los veranos en Seva obtuvo por su invocación la curación de su hijo y en agradecimiento tomó la iniciativa de poner una lápida en la fachada de la Casa en que nació, el Mas Coll, situado en los límites de los pueblos de Malla, Seva y Tona, a cuya parroquia pertenece hoy en día. Aceptada la idea por los Superiores, el P. Vila tuvo el encargo de componer el texto grabado en la lápida.
El día escogido para la fiesta fue el 21 de Mayo de 1923 por la tarde. Se trasladaron al Mas Coll todos los miembros de la Comunidad y Colegio Postulantado de Vic, varios consanguíneos del Mártir, P.Cusats y muchos vecinos de la comarca hasta formar una concurrencia de unas 500 personas.
A las cuatro de la tarde inició el acto el P. Superior de Vic, P. Cirilo Montaner con una breve alocución. A continuación él mismo tiró de las cintas para que cayera el velo y apareciera la lápida en la pared. Cantaron los Postulantes un himno apropiado y a continuación tomó la palabra el P. Federico Vila “con la competencia que le es característica y con los entusiasmos a que le daba derecho el considerarse como hijo de Tona por habérsele deslizado allí dulcemente los más hermosos años de su niñez.” Parafraseó unos versos de Verdaguer que dicen que la Plana de Vic es un vergel siempre florido. El orador en este vergel halló las flores de ciencia y santidad y en el P. Crusats vio simbolizada la pasionaria, la flor del martirio. Hizo resaltar que la lápida en honor del Mártir tenía tres significados. Terminó con una exhortación vehemente dirigida a los presentes inculcándoles invocar con confianza la intercesión del P. Crustas. “El orador es aplaudido con entusiasmo”.
En la inscripción grabada en la lápida se deslizó un error histórico: Atribuyeron el día del Nacimiento al mes de Febrero, dejándose llevar del error que cometió el P. Aguilar al escribir la Biografía del P. Crusats, que era la única fuente documental que poseían. Fue en esta ocasión cuando el párroco de Seva halló la partida de bautismo, que señalaba la fecha 5 de Enero de 1831..
CURSO DE 1923 a 1924.
Fue un curso tan normal que el Cronista de Solsona no nos da ninguna noticia de su marcha escolar. Solo nos cuenta que la fiesta de Santo Tomás de Aquino se celebró solemnemente en el Seminario diocesano y allí acudieron nuestros Estudiantes; en el oficio solemne de la mañana tuvo el panegírico el P. Vila. Al día siguiente hubo el solemne funeral dedicado a los Bienhechores y alumnos difuntos del Seminario, y volvió a predicar la oración fúnebre el P. Vila. Sería un recuerdo de los años en que había sido profesor en aquel centro diocesano
La predicación del P. Vila llamó la atención de los nuestros y del clero diocesano:en grado extraordinario. El P. presentó la figura y la obra del Santo Doctor con profundidad y belleza: su discurso fue copiado en forma artística por los seminaristas, como una pieza de archivo. Y aún llamó más la atencion la oración fúnebre por los bienhechores, superiores y alumnos, ya difuntos. Haciendo uso de su genio investigador, fue resiguiendo los últimos años, y colocando en sus sitio de honor cada una de las personas que habían dejado huella en la historia. No fue un discurso de altos conceptos brillantes pero nebulosos; logró crear una cercanía de recuerdo cariñoso y agradecido de personas que habían convivido en el centro.
La fama de estas dos piezas de oratoria académica llevó a algúnos a decir que el P. Federico fue escogido para orador en los dias de las fiestas de la Virgen del Claustro, Patrona de la ciudad, a quien ésta festejaba con las solemnidades de la “Fiesta Mayor”. Dudamos que fuera así.
En la crónica de la casa que escribe el P. Vila como Cronista hay dos noticias del año 1923 que se podrían tomar como un indicio del desequilibrio emocional que sufrió toda su vida el P. Vila, como fue un temor cerval a los fenómenos atmosféricos. Y así en 31 de Agosto da cuenta de una terrible tempestad en que saltó una chispa eléctrica en la parte nueva del Colegio, “causando pánico y malogrando algunas bombillas del alumbrado”. En 19 de Noviembre, a las 4 de la mañana percibiose una fuerte sacudida sísmica que despertó a los más, ya por el ruido de ráfaga que acompañó, ya por la furiosa trepidación de puertas y cristales que produjo y que justamente alarmó por unos 20 o más segundos. No hubo que lamentarse desgracia alguna material ni personal, gracias a Dios.
Al acabar el curso en los días 28 y 29 de junio hubo fiestas solemnes para festejar varias efemérides: Las Bodas de diamante de la fundación de la Congregación, la inauguración de todo el edificio, y las Bodas de oro de profesión del querido Superior P. Juan Melé, anciano lleno de virtudes y méritos, que había sido Superior Provincial. Bendijo el edificio y presidió los actos el Sr. Obispo. Los estudiantes acreditaron su formación literaria y artística con una velada.
El P. Federico fue encargado de enviar a la revista Anales una crónica de la marcha de Comunidad y Colegio en el período trienal anterior; describió todos los actos de la fiesta y todavía envió un programa y relación que salió publicada en el Boletín diocesano. Nuestros Anales publicaron ambos escritos. (AC, 1924, p.102; 181)
TERCERA EDICIÓN DE ELEMENTOS DE HISTORIA NATURAL.
El texto escolar para el estudio de las Ciencias de la Naturaleza, escrito por el P. Ignacio Bota en 1903 y reelaborado por el P. Federico Vila nuevamente publicado en 1913, encontró tan buena acogida en Colegios, y sobre todo en Seminarios, que pronto se agotaron sus ejemplares. Para hacer una tercera edición, los Superiores acudieron al P. Vila, a pesar de que ahora se dedicaba a estudiar y enseñar alta Teología Moral. Pero conservaba vivos los antiguos conocimientos y mantenía los deseos de perfeccionar la obra. Dispuesto ya a acometer la obra de reeditar, escribía al P. Juan Postius, que ahora era Prefecto General de Estudios, una carta en 7 de Noviembre de 1923:
“Si se mantiene el criterio de reimprimir la Historia Natural, desearía contar con autorización y bases, para que la impresión se hiciese en Barcelona. ¿La razón? Sencillísima. La principal y más radical modificación para modernizarla, consiste en la inversión del orden de clasificación. Si personalmente puedo entenderme con el impresor, será escaso mi trabajó y fácil; de otra suerte, de haberse de imprimir ahí, habría de transcribir todo el texto de nuevo, labor ímproba e incompatible con otras obligaciones que me aquejan. De otorgarse la autorización y de señalárseme las bases, podría en las vacaciones de Navidad, buscar y contratar impresor.”
De momento el P.Vila se dedicó a revisar la Historia Natural y volvió a insistir en su plan de que se editase en Barcelona. En carta de 26 Enero 1924 escribía al P. Postius:
“De permitir que la impresión se haga en Barcelona, no me sería de gran trabajo el remozarla y dirigir al impresor. Para ello necesitaría una declaración o respuesta oficial, que me autorizase contratar con un impresor y respondiera la Editorial u otra persona, del coste de la edición. Como puede suponer no he dado paso alguno en este sentido, pero de haberlo de dar, tampoco conviene perder tiempo. Calculo que el coste de la impresión no bajaría de unas cinco o seis mil pesetas reduciendo la tirada a mil ejemplares.... Como otras veces he manifestado no tengo el menor interés en la reimpresión y de no contestarme a la presente, entenderé se ha desistido del proyecto, sin que se haya de molestar en dar explicaciones.
La carta mereció respuesta positiva. Y el P. Vila correspondió transcribiendo una carta del impresor Casals, que incluía un presupuesto detallado de los costes de la impresión. Con el presupuesto a la vista el Gobierno General podía aceptar las propuestas del P. Federico; quien a la vez que insistía en la carencia de intereses egoístas, proponía los trámites para seguir adelante... “Resuelvan con entera y completísima libertad; pero, en caso afirmativo, sírvase comunicármelo luego, pues se habrían de practicar otras diligencias, como mandar los clisés de los grabados al impresor, etc. - En lo demás estoy en un todo conforme con lo acordado en Consejo [Generalicio]. La clasificación de la Mineralogía y la Higiene se modernizarían completamente. Los grupos de Zoografía y Fitografía los acomodaría a los más recientes gustos, dentro del plan actual...... (Carta de 7 - II -1924)
Todas esas gestiones que gracias a la correspondencia hemos podido historiar, son una prueba manifiesta de la virtud del P. Vila. Acaba de ocupar el tiempo libre en editar la Reseña Histórica, y sin interrupción ni descanso emplea sus energías en preparar la reedición de la Historia Natural. Y en sus trabajos pone las virtudes de plena obediencia y dependencia de sus Superiores y un total desprendimiento de satisfacciones egoístas, por más justificadas que pudieran parecer a otros.
A primeros de Noviembre de 1924 salió al público la tercera edición de los Elementos de Historia Natural, por los P. Ignacio Bota y Federico Vila, “preciosa obra que han adoptado como texto muchos Seminarios y colegios católicos. Forma un volumen de 450 páginas, adornado con 400 grabados que ilustran y sensibilizan la enseñanza del ramo. Tanto la parte científica como la gráfica, nada dejan que desear”. (AC, 1924, p. 548)
En nuestro Colegio Filosofado de Solsona en que durante los años1933-36 cursábamos, el libro de los PP. Bota y Vila fue nuestro libro de texto. Nos satisfacía, pero a la vez aspirábamos a Manuales de mayor amplitud.
CURSO DE 1924 a 1925
Fue el último curso de enseñanza que dio el P. Federico Vila a nuestros Estudiantes, los Moralistas de Solsona.
Comenzó el curso y se desarrolló con la regularidad acostumbrada, comenzando en Octubre. Catorce fueron los alumnos de segundo curso y 18 los que comenzaron facultad. El cronista de la Casa de Solsona no encuentra apenas ningún suceso escolar importante hasta llegar al día 24 de Marzo de 1925:
“Se hicieron públicos en la Comunidad los nombramientos de los sujetos que debían formar el Gobierno de nuestra Provincia durante el sexenio de 1925 a 1931, a partir del 12 de este mes en que el Gobierno General firmó los nombramientos.”
PERSONALIDAD HUMANA Y RELIGIOSA DEL P. FEDERICO.
Aunque a lo largo de la biografia del P.Vila, hemos procurado recoger y dar realce, a todos aquellos hechos que manifestaban sus cualidades humanas y religiosas, al llegar ahora al punto en que los Superiores lo elevan un cargo directivo de importancia, parece necesario dedicar especial atención a la personalidad humana, religosa y claretiana.
Tal mirada es posible gracias a los recuerdos que puso por escrito el P. Juan Gorgues Santandreu (Juneda 1875 – Valls 1958). Este Padre, que había residido en Solsona ejerciendo el cargo de Ministro de la Casa hasta el verano de 1917, después de pasar tres años como Superior de la Casa de Berga, regresó a Solsona en 10 de junio de 1919, y en adelante convivió en la Comunidad con el P. Federico Vila, hasta el verano de 1925. Y todavía la convivencia se alargó cuando ambos, PP. Gorgues y. Vila, por haber sido nombrados miembros del Gobierno Provincial fueron trasladados a la Casa de Barcelona. Es decir la covivencia fue larga y constante. Y podemos añadir fue íntima, especialmente en los años de Solsona en que formaban parte de una comunidad reducida y con pocos contactos con el exterior. Por todos esos motivos los Recuerdos del P. Gorges son fuente fiable de conocimiento.
El P. Federico, a sus 30 años, gozaba de buena salud, que le permitía seguir todas las prescripciones que regulaban la vida doméstica de la Casa religiosa y dedicarse con intensidad y constancia al trabajo mental de propia formación y de magisterio. Con cierta frecuencia por las mañanas sufría vómitos biliosos,a que no prestaba importancia, procurando que pasaran inadvertidos, para no molestar a los demás. Fuera de esto disfrutaba de excelente salud, que sabía aprovechar muy bien para el cumplimiento de sus deberes, y en provecho de la Comunidad. Era silencioso en alto grado, a fin de no perder un momento de tiempo.. Nunca hablaba de su pueblo y familia,ni siquiera de su hermano, Modesto, y sus hermanas Religiosas. Al terminar las clases en el Seminario de Solsona, nunca se entretenía en conversar con otros, ni de dentro ni de fuera, sino por pura necesidad. Con paso ligero se encaminaba a la casa-Misión, como faltado de tiempo y necesitado de acudir con puntualidad a algún acto piadoso.
Amante de la vida común no gastaba ningún lujo, ni era amigo de superfluidades. Miraba por la economía y con sus trabajos la favoecía. Nunca se le notó ningún abuso en esta materia.
Aprovechaba el tiempo como pocos; su actividad, en cuanto al estudio, era verdaderamene pasmosa, y su atención tesonera. De él afirmaba el famoso P. José Puigedessens acreditado Maestro psicólogo: “El P. Federico Vila, de mucha imaginación y pasiones fuertes ha hallado un remedio muy bueno contra sí mismo, y este remedio es su grande amor al trabajo intelectual y su prodigiosa actividad.”
El P. Federico Vila fue destinado a Solsona para que fuera profesor de Historia Natural y Lenguas antiguas. Lo fue “con muy buena aceptación así del Prelado, como de los Catedráticos y discípulos.” “El Dr. Majá, Mayordomo y Catedrático que fue por pocos años en el mismo Centro, siempre que con otros Catedráticos se encontraban con el P. Vila de paseo con nosotros, tenía siempre con éste tales y tan afectuosos saludos y frases que demostraban muy a las claras el buen compañerismo y aprecio en que era tenido el P. Federico.”
Fueron los Superiores del Seminario quienes descubieron que el P. Vila estaba bien preparado para regentar la cátedra del Teologa Moral, y con admiración de los extraños le encomendaron esta asignaura. Su buen éxito movió al P. Provincial de los Claretianos a que lo ombrara catedrático de Moral de nuestro Colegio interno en Alagón.
El P. Federico no dejó nunca la actividad en el ejercicios de su sacerdocio Misionero; a pesar de sus muchos trabajos asistía a los actos y ejercicios piadosos con gran puntualidad. Ejercía el sagrado ministerio aún en los peblos más pequeños. Nunca hablaba ni del confesonario, ni de sus penitentes, ni de sus predicaciones.
A pesar de su mucho trabajo para prepararse para las clases, era en nuestra Iglesia muchas veces llamado para oír Confesiones de toda clase de penitentes. Siempre se le vió acudir con toda presteza a este sagrado ministerio, sin quejarse jamás, aún cuando las llamadas fueran frecuentes y los penitentes molestos.
Aunque no le acompañaba mucho la voz, aceptaba los sermones y los pedicaba con celo y espíritu. Era muy enemigo de períodos retumbanes. Le atraía la predicación sencilla; aunque quería que fuera preparada con estudio, claridad, oración. Le entusiasmaba una página sencillisima de un sermón de San Vicente Ferrer que no se cansaba de repetir en las recreaciones.
En la vida familiar religiosa era un compañero excelente, humilde, jovial, caritativo, amigo de hacer favores, y amenísimo en las conversaciones.
Tratándose del P. Vila no puede silenciarse “su buen humor.” Dígase así el esfuerzo en mantener un estado anímico de equilibrio, actividad y optimismo. Y también su trabajo para que en las relaciones Comunitarias reinara ese buen humor virtuoso. Si hallaba u oía algo gracioso, había que sacarlo a relucir en los recreos, no una sino muchas veces, y aun por varias semanas.
· Vino de predicar de un pueblo de montaña: en la conversación que sostuvo con el párroco, exclamó el Padre: ¿Se ha enterado Vd. de lo que trae el diario de hoy? ¡Es algo serio! ...... Por toda respuesta le contestó el párroco: “Miri, Padre, nosaltres en qüestions polítiques no hi entenem res, ni mai arreglarem res;.... ¿Sap V. el que faig, i el que havem de fer tots? Es procurar una bona i santa resignació!,... i de tant en tant fer un bon traguet”. Esto lo repetía varias veces el buen párroco, y cada vez lo terminaba levantando el porrón, i .... ¡ríase la gente!...
Tales dichos o parecidos los recogía el P. Federico, los llevaba a los recreos y durante semanas se repetían; aunque levantando simbólicamente el codo desprovisto del porrón......
** Otra anécdota repitió en los recreos el P. Federico; pero esta vez era una confesión de su carácter volcado en el trabajo y una lección para los oyentes. En la partida de Sant Bernat, del término de Solsona, está la casa “Cal Teixidor” en que vivía José Clotet, padre de un buen Hermano Claretiano, Rosendo Clotet muerto en Cervera en 1925. Por este motivo los Misioneros visitaron aquella casa en repetidas ocasiones. José Clotet era muy trabajador, de la casta de aquellos que de las piedras sacaban panes, y con un trabajo asiduo logró convertir en tierra laborable un montículo, antes totalmente pedregoso y roqueño. El buen payés quiso dejar constancia de su labor y del cambio de aquel sitio antes poco menos que inculto. y al efecto en una piedra grande y lisa del margen dejó grabados y perfectamente legibles estos dos pareados:
Costa de rocs convertida
En terra que dona vida:
Obra d’en Josep Clotet
Treballada en temps de fret.
Al P. Vila le hicieron tanta gracia estos dos pareados que no se cansaba de leerlos y reerlos delante del mismo autor; sacó copia de ellos, y luego en casa durante las recreaciones, ¡cuántas veces no resonó aquella “Costa de rocs convertida”.... Pero es que para el P. Vila contenía una lección incitante aquel último verso: “Treballada en temps de fret.” Tiempo de invierno, de retiro, de largas horas de vela, en que machaconamente iba recorriendo los caminos pedregosos de las ciencias naturales o de lenguas primitivas, con perseverancia hasta convertirlos en doctrina amena y provechosa. Cuántos “tiempos de frio” no había atavesado el P. Vila para acumular la ciencia que tantos admiraban. Y ese era el camino que señalaba a sus discípulos.
*** Para completar esta faceta del buen humor vaya un tercer “sucedido” en que se vio involucrado el nombre del P. Vila. Debió ser en 1926 en la fiesta del Corazón de Maria, celebrada en la Capilla Real de Cervera con toda magnificencia de Misa con asistentes y con panegírico de altos vuelos a cargo del P. Vila. Posteriormente se preguntó al buen P. Juan Alsina, famoso por sus salidas chispeantes e inesperadas, qué opinion le había merecido la fiesta y en particular el panegírico del P. Vila. Y con alusión a un himno litúrgico muy conocido, pronunció su juicio: El panegírico ha sido magnifico “teste David cum Sibilla”. El verso latino recordaba el canto de la Secuencia de Difuntos “Dies irae, dies illa”... Pero aquí se hacía venir a cuento porque la Misa con Ministros había tenido dos sacerdotes recién ordenados, que eran los PP. David García Bacca y P. Conrado Sivila Alsina
Sin embargo esta faceta de carácter equilibrado, bromista, sembrador de conversaciones optimistas y relajantes, tuvo en el P. Federico un contrapunto de naturaleza adversa. Fue un miedo instintivo, irracional y dominante a las tempestades y otros sucesos naturales semejantes. Una flaqueza que sin que pudiera evitarlo le ocasionaba no pocos actos de humillación que debía sobrellevar. Durante las tempestades el estallido de rayos, relámpagos y truenos le sacaba fuera de sí: le causaba un terror incontenible. Sus compañeros de Comunidad dábanse cuenta de lo mucho que padecía. Si se hallaban juntos en el comedor, dirigía azorado la mirada a una y otra parte, como quien pregunta: ¿Qué no oís? No os dais cuenta del grave peligro que nos amenaza?.... En horas de silencio, acudía presuroso a la Biblioteca en busca de compañía, cogía un libro y se sentaba mansamente al lado de algun compañero, dando un fuerte suspiro y dejando escapar un fuerte aspaviento, cuando estallaba un trueno o el rayo iluminaba el firmamento tenebroso. El miedo solo cesaba cuando la tempestad terminaba. Daba compasión el verle y se le había de acompañar y distraer.
Y aquí nuestro P. Juan Gorgues adelanta una observación sobre el martirio del P. Federico: “Esto hace pensar lo mucho y muchísimo que padecería en la cárcel, una vez que cayó en manos de los rojos. Atendida su viva imaginación y extraordinaria sensibilidad, ¡qué martirio tan cruento debió sufrir en aquellos días, acentuándose más y más, conforme se acercaba la hora del martirio verdadero, que puso fin a su muy preciada existencia.”
MIEMBRO DEL GOBIERNO PROVINCIAL
1925 - 1931
El nombramiento para formar parte del Gobierno Provincial en 1925, afectó hondamente la vida y personalidad de nuestro P. Federico Vila y Bartrolí. Bajo la presidencia del M.R.P. Antonio Soteras, el P. Vila entraba en los servicios y las responsabilidades de participar en el gobierno de las Casas de la Provincia claretiana de Cataluña, como Consultor Cuarto. Desde el 12 de Marzo de 1925 recaen sobre él los deberes de colaborar en el Gobierno de las Casas de la Provincia. Su residencia y sus ocupaciones cambian radicalmente.
Además el P. Vila es nombrado de nuevo Cronista de la Provincia. También Examinador Provincial. Y se le encarga la Prefecura de Estudios.
No pudiendo interrumpir el curso de las clases a los Estudiantes Moralistas, continuó residiendo en Solsona; pero saliendo ocasionalmente para reunirse con los demás miembros del Gobierno
Aprovechó los días vacacionales en Semana Santa para trasladarse a Cervera, asistiendo a largas conferencias en que, además de organizarse las tareas del Gobierno se abordaron algunos importantes asuntos, por ejemplo una nueva localización de los Colegios internos. Acabada la reunión en Cervera, ya el dia 15 de abril se presentaba en Solsona el P. Soteras en visita de inspección: Dice la crónica: “El objeto principal de esta visita era el enterarse del estado y capacidad del Colegio levantado por nuestro Instituto, a fin de proveer a su destino y acomodo”. Y dio unas disposiciones que daban a entender sus pretensiones: “Dispuso se construyesen celdas en la parte oeste del ala norte, las cuales pudieran servir, ya para los enfermos, ya para aposentos de los Padres Profesores que hubieran de venir a enseñar las ciencias. Señaló además los locales que pudieran servir para clases.” Tales disposiciones de locales obedecían a un plan de poner en Solsona una sección de Estudiantes, que requerían mayor número de profesores, que se enseñasen “ciencias”; que lo hicieran simultáneamente en varias clases.
ADIOS A SOLSONA.
Le llegó al P. Vila la hora de abandonar el nido de Solsona. Un nuevo cronista de la Casa apunta para final de Mayo: “Salió para Cervera, al parecer definitivamente el R. P. Federico Vila, elegido en Marzo Consultor provincial cuarto. Las páginas de esta Crónica dan fe de su pericia en asuntos de Crónicas, Archivos, etc. “ El Archivo local queda en orden perfecto gracias a su trabajo y habilidad.”
El P. Vila pasó a residir en Cervera, pero muy pronto, aquel mismo verano se mudó a Barcelona-Gracia.
NUEVA DISTRIBUCIÓN DE LOS COLEGIO-SEMINARIOS DE LA PROVINCIA.
El R.P. Antonio Soteras en el anterior sexenio, en que el Gobierno Provincial había estado presidido por el M.R.P. Mariano Fernández, ya formaba parte del gobierno con el cargo de Consultor Primero; con lo que adquirió conocimientos y experiencias que le habilitaron para tomar disposiciones “revolucionarias” ya desde la entrada en su cargo de Provincial. Quería una nueva distribución de secciones y su ubicación en colegios diferentes. Conservaba para Postulantados, de ingreso, y solo en los dos primeros años, los dos Colegios de Barbastro y Alagón; en Cervera se reunirían formando un “Postulantado Mayor” los cursos 3º y 4º de Humanidades; los Novicios pasarían a respirar el perfume sagrado de la Casa Madre, guardiana del sepulcro del Ve. P. Fundador; en Solsona habitarían los Filósofos en sus tres cursos; y finalmente en Cervera se reunirían las dos Facultades de Dogmática y Moral, reuniéndose en una sola sección los cinco cursos últimos de la carrera. Ya se preveía que el nuevo Plan de Estudios , (todavía en preparación) dispondría que se estudiaran simultáneamente las asignaturas de la dos secciones de Teología: Dogma y Moral.
Tan rápidamente se llevó el estudio de este proyexto que ya en Mayo fue presentado al Gobierno General, y el día 27 el Secretario General, P. Arriandiaga, ya trasmitía el resultado del estudio y discusión del proyecto que ellos habían hecho.
El P. Federico Vila, tal vez por su cargo de Prefecto de Estudios, fue el encargado de responder a los reparos que el Gobierno Central ponía a la ejecución del proyecto. Lo hizo en una larga y concienzuda exposición firmada en Barcelona a 2 de Junio de 1925.
El Gobierno de Cataluña “se ha ratificado en sus acuerdos anteriores; bien que no deja de reconocer la fuerza de varias de las observaciones que nos transmite V. R., las más de las cuales ya fueron discutidas y maduramente pesadas.” Se tomaba como punto de partida la indicación expresa del Gobierno General de que solo podíamos contar con los Colegios de Cervera y Solsona para la distribución de los estudios mayores de la Provincia” .....
A continuación en ocho páginas va exponiendo y defendiendo los planes del Gobierno Provincial, sospesando ventajas y dificultades. Pero siempre manteniendo los puntos del proyecto Provincial. “Finalmente, si es cierto que la combinación propuesta ofrece algunos inconvenientes, sin embargo el Gobierno Provincial entiende que son mucho mayores las ventajas, y que merece muy especial atención el notable mejoramiento que espera obtener en la salud de los Estudiantes, cosa tan fundamental para todo lo demás; y también en su formación social y misionera.”
Y acababa esperando una pronta y definitiva contestación aprobatoria a fin de poder proceder a la brevedad posible a poner en ejecución los acuerdos aludidos....
Y en efecto se consiguió la aprobación y en aquel mismo verano se puso en ejecución.
E N B A R C E L O N A.
En Junio de 1925 el P. Vila entra a formar parte de la Comunidad Claretiana de Barcelona - Gracia..
Era la Comunidad de Barcelona-Gracia la más importante de la Provincia: Colegios como los de Cervera y Solsona la aventajaban en número de individuos; pero no en calidad de personal y ministerios. Eran unos 25 los sacerdotes de la Casa, que se dedicaban a la predicación por las parroquias, a un culto espléndido en el grandioso Santuario del Corazón de María y a la educación en el colegio de Primera Enseñanza. Era superior el P. Eduardo Fabregat y Castells.
DIRECTOR DEL COLEGIO.
La Casa de Barcelona fue la segunda que se fundó en la Congregación; pero sus escuelas de primera enseñanza fueron las primeras que dirigieron los Claretianos ya en aquellos años turbulentos que siguieron a la revolución Septembrina de 1868.
Los primeros tiempos de la actuación del P. Vila en la dirección del Colegio merecieron la aprobación y alabanza del M.R.P. Provincial. Debió ser en el verano de 1926 cuando en una comunicación al Gobierno General, escribía: [Fue nombrado] “el R. P. F. Vila, Director del Colegio de dicha Comunidad, con resultado, gracias a Dios, muy satisfactorio hasta el presente”.
Con la llegada del P. Vila a la dirección se comenzó una obra de suma importancia: la construcción de un edificio de nueva planta para albergar las escuelas. Superados los trámites de permisos y proyectos, a fines de 1926 se comenzó a edificar en el amplio solar que existía entre la iglesia y la calle Sicilia, dando frente a la calle del P. Claret. Según los datos proporcionados por el P. Vila como Director, el edificio consta de tres pisos, con fachadas a las calles P. Claret y Sicilia: la longitud es de 37 metros en el ala paralela a Claret, de 12 en el ala de C. Sicilia y de 14 en el chaflán que forman ambas calles: en esta fachada del chaflan está la puerta principal: toda la fachada está trabajada muy artísticamente...
En el interior queda un gran patio abierto que servirá para recreos y actividades gimnásticas...
Además de las oficinas indispensables para la dirección y administración y demás servicios, hay ocho espaciosas aulas y otras dependencias. La planta baja y el primer piso se destinan para clases y oficinas; el piso superior será acaso para habitaciones de los Padres y para mayor desahogo de la Comunidad. En el ala que da a Cale Sicilia queda aún por construir el gran salón de actos con varias aulas y habitaciones. (AC, 1926, p.817).
El Colegio se inauguró con gran solemnidad en 24 de Octubre de 1926, en la celebración del aniversario de la muerte del Ven. P. Claret, con asistencia de autoridades y gente del barrio.
A nosotros nos interesaría conocer en detalle cuál fue la intervención del P. Vila tanto en los proyectos como en las obras de construcción del nuevo Colegio; sin duda debió ser muy importante, por lo menos en dejar hacer y soportar. Aunque creemos que debió ser de segundo orden, contribuyendo a las iniciativas del dinámico y emprendedor Provincial P. Antonio Soteras y de otros.
La enseñanza en el Colegio estaba distribuida en tres cursos graduados, cada uno de ellos con dos secciones. Además se daban clases especiales de cultura y adorno. Había también una Academia nocturna para jóvenes de edad post-escolar. El número de alumnos en el momento de la inauguración del nuevo edificio era de 430.
Entre las Asociaciones con sede en el templo del Corazón de María sobresalía la Juventud del Corazón de María, con cuatro secciones, formada en su gran mayoría por ex-alumnos del Colegio. Una de las secciones era la de “Excursiones”, que organizaba actuaciones fuera del Colegio, unas salidas que revestían carácter deportivo y a la vez artístico, para lo cual se elegían preferentemente los lugares donde los alumnos pudieran conocer y admirar los tesoros arqueológicos y arquitectónicos de la región, que en eruditas conferencias pone a su alcance el Rdo. P. Federico Vila (AC, 1926, p.886).
Bajo la dirección del P. Vila el Colegio del Corazón de María cumplió día a día con su misión educativa, progresando siempre en linea ascendente. En 1928 asistían al Colegio 550 alumnos, de los cuales 18 eran de segunda enseñanza. El aumento de alumnado alentó a completar la realización del primitivo proyecto del Colegio, alargando el ala de la Calle Sicilia en doce metros, conservando el estilo y condiciones de la parte primera. Así aumentó en cuatro el número de aulas, y en el piso superior se montó un salón de actos provisional, que además de escenario tiene buenos aparatos de cine y de proyecciones. (AC, 1932, p. 56).
Un caso curioso de la vida colegial encontramos en una exposición dirigida al Gobierno General por el P. Federico Vila en ocasión de hallarse en Madrid en 2 de Octubre de 1928. Exponía cómo para la Casa de Barcelona y con autorización del Consejo Provincial se había adquirido un auto, aprovechando un lance favorable y urgente; pero habiéndose recibido una comunicación desfavorable a la expresada compra de parte del Gobierno General, al que se recurrió por deferencia, resulta que en la actualidad la casa de Gracia tiene un capital improductivo y aún en peligro de malograrse. Por lo cual se solicita autorización para el uso del referido auto, siquiera por vía de ensayo, o bien hasta que se encuentre comprador. Con esta autorización no quedarán desautorizados ambos Gobiernos ante sus respectivos súbditos.
No lo dice la exposición, pero creemos que en este caso se trata de la introducción del servicio de recogida de alumnos en sus domicilios y transporte en automóvil al Colegio. Una mejora que por aquellos días se alcanzó.
DIRECTOR DE LA EDITORIAL Y TIPOGRAFÍA .
El M.R.P. Soteras, con el fin de obtener del Gobierno General permiso para trasladar la sede de la Curia Provincial a Barcelona, escribía: “El P. Vila tiene la dirección del Colegio y de los trabajos literarios por la publicación de las hojas y opúsculos en catalán del Ven. P. Fundador; a la vez que cuida de la hoja dominical “La Festa Santificada”, que comienza a salir, .... y que tan buena acogida ha recibido de los sres. Párrocos, con otros trabajos que con dificultad pueden hacerse desde Cervera,.... “ (carta de 11 marzo 1926 AG.CMF, EA, 7, 13, 9)
Y también: El R. P. Vila es además director de “La Festa Santificada”, hoja de propaganda religiosa, que desde principio de año se publica todos los días festivos, y que según la favorable acogida que viene obtniendo en las parroquias y otros sitios, de continuar trabajada con el esmero que hasta aquí. Segurmente que al cumplir su primer aniversario habrá duplicado con creces su tirada actual, que ya se acerca a los 8.000 ejemplares.” (Instancia 15 abril 1926, AG.CMF, EA, 7, 13,17)
Para sostener el creciente volumen de propaganda religiosa por la prensa, en 1926 se fundó en Barcelona una “Editorial”, que en un principio era una delegación de la Editorial del Corazón de Maria radicada en Madrid. Con ella nació el proyecto de adquirir una tipografía, que imprimiera hojas, folletos y libros propios de los Claretianos.
En defecto de otros testimonios más directos de que su realización se encomendó ya desde un principio al P. Vila, léase la carta que desde Cervera a 29 de Julio de 1925 escribió al P. Superior de Tarragona:
“ Pláceme enviar a V. R. con la presente, en nombre y por encargo del M. Rdo. P. Provincial., y su Consejo una colección de 18 hojas volantes... Confiando lograrlas mejorar en ediciones posteriores, no podemos dejar de recomendarlas .... porque con la cooperación de todos nuestros hermanos podremos poco a poco llegar a formar un Centro donde puedan acudir a proveerse del material de propaganda”...
Muy pronto se pensó en la adquisición de una imprenta propia dedicada prioritariamente a editar el material del centro de propaganda y librería. El P. Provincial nombró una comisión formada por los PP. Vila, Ramón Fluviá y Marcos Ajuría, para “agenciar el asunto de la “Tipografía Católica” de esta Ciudad.” El mismo P. Vila redactó el informe de las gestiones realizadas. El propietario de la Tipografía, Sr. Ramón Casals ha manifestado su voluntad de liquidar sus talleres y desea que vayan a parar a manos de nuestro Instituto. Envía una copia del Inventario de enseres y material con los precios respectivos. Está conforme en que pongamos un técnico que los valore para establecer el justo precio. Por nuestra parte contamos con medios económicos suficientes.... (27 Diciembre 1925).
Conviene aquí recodar que el impresor Casals era un conocido y amigo del P. Federico, que había sido el escogido para imprimir La Reseña de la Universidad de Cervera y a continuación la reimpresión, o 3ª edición, de los Elementos de Historia Natural.
A pesar de dictamen tan favorable se dilató el momento de la adquisición hasta el 16 de Julio de 1927: A16 de Julio: “fue bendecida con todas las formalidades del Ritual e inaugurada en nuestra Casa de Barcelona (Gracia) la “Tipografía Claret”. En medio año escaso de funcionamiento ha desarrollado el intenso trabajo que supone la impresión de los siguientes escritos..... (sigue una lista de 13 publicaciones). (AC, 1927, p. 263)
Es notable que uno de los primeros libros que salieron impresos en la Tipografía Claret fue “El Espíritu de Ven. P. A. M. Claret” por el P. José Puigdessens, como doble homenaje al Fundador y a su sabio autor. El P. Vila había escrito al P. Postius: “Si no tienen ahí otra razón que la económica para tener paralizada la obra del P. Puigdesens sobre nuestro P. Fundador, le agradecería me mandase dichos originales y vería si encuentro manera de darlos a la publicidad”. Se dio tal prisa en pasar los orginales a las máquinas de la Tipografía, que a mitad del trabajo de impresión se dio cuenta que le faltaba el permiso oficial por escrito que debía dar el Superior General; como también fijar las normas para distribuir aquella obra que se imprimía con fondos de la Causa de Beatificación; el P. Vila presumía que luego de cumplir con los compromisos con las autoridades y personas devotas del Venerable, le quedarían de tres a cuatro mil ejemplares para la venta. (Carta al P. General, 28 Dic. 1927).
La labor desarrollada por el P. Vila en la dirección de la Tipografía Claret, su intervención en la programación de trabajos, sus relaciones con los oficiales y empleados, los problemas y tropiezos, merecerían ser mejor conocidos.
LA FESTA SANTIFICADA.
A primeros de Enero de 1926 comenzó a publicarse la Hoja Dominical en catalán que llevaba el título de LA FESTA SANTIFICADA. Formada por cuatro páginas, tamaño 8º mayor, con contenido totalmente religioso, con puntos de fe y de costumbres, dados siempre a pequeñas dosis, en párrafos cortos. Escrita con gran sencillez y claridad, con lenguaje muy apropiado al pueblo, ameno e instructivo. Y además con un precio muy reducido, de modo que la Hoja se podía dar regalada a los que contribuían a las colectas ordinarias, sin que éstas experimentaran merma alguna. Tuvo gran aceptación, creciendo de día en día su tirada, que llegó a los 70.000 ejemplares, cuando la revolución y persecución del 36 la suprimió. En 1928 se le juntó la edición castellana con el título de LA FIESTA SANTIFICADA, que pudo evitar en naufragio del 36 y se siguió editando hasta los años 80.
El mérito de esta exitosa revista semanal siempre se ha atribuido al P. Luis Ribera Lletjós. Y es cierta esta atribución, si se admite que tuvo colaboradores que compartieron sus trabajos. Era el P. Ribera un eximio pedagogo, gran comunicador y celoso apóstol en sus predicaciones catequísticas. Se buscó o le dieron y él aceptó colaboraciones, tanto en la redacción como en la publicación. Y su colaborador de primera linea fue nuestro P. Federico Vila.
Fue el DIRECTOR de La Festa Santificada. Lo afirmaba así su Superior Provincial, P. Soteras dirigiéndose al Superior General: “El P. Vila es también director de La Festa Santificada, hoja de propaganda religiosa, que desde comienzo del año se publica todos los días festivos, y que según la acogida favorable que va teniendo en las parroquias y otros lugares, si continúa siendo trabajada como ha sido hasta ahora, seguramente que al cumplirse su primer aniversario, habrá duplicado con creces su tirada actual, que ya se acerca a los ocho mil ejemplares”. (AG.CMF, EA/07/13/18)
Más aun estamos en situación de poder afirmar que el P. Vila fue pieza importante en los preparativos para la fundación de LA FESTA SANTIFICADA. Ya en Julio de 1925 escribió una carta al P. Superior de Tarragona sobre asuntos de la propaganda religiosa, y anunciaba la decisión de publicar LA FESTA: “Quedó acordada en Consejo la publicación de una hoja periódica en catalán de carácter piadoso, semejante pero de mayor extensión que las llamadas “Hojas Parroquiales”, la cual podría ser repartida por de pronto ya en nuestras iglesias, y a cuantos lo soliciten sus directores, todos los domingos y días festivos y servir para anunciar las solemnidades y cultos que en las misma se celebren”. (Carta de 29 julio 1925)
En 1 de noviembre del mismo año 1925 escribía al Superior de Solsona, P. Artigues y Comunidad: “Gran gusto tengo hoy en poder enviarle algunos prospectos de la hoja periódica que con el nombre de La Festa Santificada nos proponemos publicar los Misioneros de la Provincia de Cataluña; su aparición fue ya anunciada tiempo atrás por acuerdo del Gobierno Provincial.” Y acababa: No dudo pues que V. la tomará por su cuenta, la propagará por todas partes donde predique; nos enviará noticia de sus trabajos y de todo cuanto pueda ser de utilidad o edificación pública, a fin de poderlo contar entre los propagandistas más activos de la Fiesta Santificada.” Esta misma carta fue enviada al Superior de Tarragona.
Al cabo de año y medio que iban apareciendo los números de LA FESTA, tuvo el P. Vila la satisfacción de poder escribir a su compaisano el P. Jacinto Blanch y Casas, notificándole que había recibido las “migajas” que había recogido y enviado; de las cuales había hecho ya una prueba sabrosa y que serían aprovechadas y servidas a los buenos lectores de nuestra hoja. Si encuentra más, recójalas que nosotros las esparciremos como buena semilla y no dude que darán frutos más sabrosos al paladar que las aguas medicinales de Tona. (Carta de 7 - VII - 1927)
CONSULTOR PROVINCIAL CUARTO.
Este cargo ponía al P. Vila en situación de colaborar al Gobierno de la Provincia. Esta colaboración la prestaba ante todo tomando parte en los Consejos, o sea las reuniones de todos los miembros del Gobierno Provincial. A ellas debía acudir con los asuntos estudiados previamente, tomando parte en el intercambio de pareceres, con su aportación a las votaciones con que aceptaba o reprobaba las resoluciones y por fin con los encargos que se le harían para que fueran llevados a la práctica los acuerdos tomados. Son asuntos propios de las Actas de los Consejos Provinciales, a las cuales no tenemos acceso.
Tenemos a la vista dos informes de los que anualmente debía elevar a la Curia General, dando cuenta de la marcha del Gobierno Provincial. Las noticias que da y las valoraciones que emite, son pocas y siempre equilibradas. Recalca que existe la armonía necesaria entre los miembros del Consejo, a pesar de las diferencias de criterios en puntos particulares, lo cual no ha trascendido al público ni fuera del Consejo. No deja de apuntar alguna deficiencia, como que si es cierto que los asuntos económicos suelen tratarse y discutirse, en cambio “en cuanto a los trámites, no siempre se ha guardado lo prescrito, ya que han llegado al Consejo algunas Instancias para obras, que estaban ya realizadas” (Informes de 1927).
Un punto particular de gran trastienda, e indicativo de su opción personal hallamos en el Informe:“Recuerdo haber oído a un sujeto que no se mostraba satisfecho del Gobierno Provincial, fundándose en que casi todos sus miembros son catalanes. Si parece atendible la queja, no tengan reparo [los del Gobierno General] en sustituir al infrascrito por otro sujeto oriundo de otra Región de España.” Un nuevo testimonio de la falta de de egoismo con el que el P. Vila ejercía los cargos de gobierno.
Dice el P. Berengueras que el P. Vila “hubo de asumir prácticamente los deberes de Secretario Provincial, que debido a su enfermedad, no podía desempeñar el recordado P. Miguel P. Orra. Que el P. Vila preparó una Historia documentada de la Provincia Claretiana de Cataluña; estudió en extensa monografía los colegios de la Congregación, y singularmente los de la Provincia; escribió un Resumen de nuestra historia para texto en los Colegios de la Congregación.”
Que el P. Vila fuera suplente del P. Orra en la Secretaría, necesitaría ser confirmado; respecto a los escritos mencionados, nos preguntamos si al dejarlos manuscritos, se han conservado.
Pero es cierto que el P. Vila era el “Cronista oficial de la Provicia”, un cargo que en circunstancias normales correspondía al Secretario Provincial, pero ahora por las circunstancias de poca salud del Secretario, P. Orra, recayó sobre el P. Vila. Le escribía el P. Orra desde Cervera a 11 Marzo 1925: “Uno de estos días recibirá V. R., Dios mediante un ejemplar de la Memoria Provincial presentada al Capítulo sobre la actuación del Gobierno en el sexenio pasado, que expresamente ha sido reservada para V. R. como Cronista de la Provincia.”
Consta también que al ser nombrado nuevo Gobierno Provincial en 1931, el P. Vila fue nombrado oficialmente Cronista de la Provincia.
PREFECTO PROVINCIAL DE ESTUDIOS.
El Capítulo General de 1922 dio directrices para regular el funcionamiento de las Curias y Gobiernos General y Provinciales. Creó las “Prefecturas” como secciones de asuntos que se confiaban a la gestión especial de un Consultor. Al P. Federico Vila le asignaron la Prefectura de Estudios, o sea se le confiaban todos los asuntos pertenecientes a la formación y ejercicio en todos lo ramos de Ciencia y Cultura, en toda su amplitud, tanto de los Estudiantes que estaban en la carrera eclesiástica como la de los Padres, que debían seguir estudiando y que cada año debían ser examinados y calificados en Teología, en Moral y en Ascética.
El P. Federico había sido y seguía siendo hombre de estudios y catedrático: por lo mismo estaba bien preparado para asumir la Prefectura de Estudios.
Como gran parte de su actuación dependió de la resolución que dio el Capítulo General de 1922 de elaborar un nuevo Plan de Estudios en la carrera sacerdotal, para cuyo fin se formó una Comisión central para su estudio y formulación; nos vamos a detener para recordar algunos hechos de tiempos pasados en la vida del P. Vila, que vinieron determinados por proyectos que fueron preparando el Plan General.
1.- En el último año de hallarse de profesor en Cervera se recibió en aquel Claustro una consulta del P. Manuel Luna, presidente de la Comisión de Estudios, para que se pronunciasen sobre el propósito de reforma de los Estudios de Sda. Escritura. El asunto era de la incumbencia del P. Vila que explicaba la asignatura de Sda. Escritura a los cursos 11 y 31 y manifestó su criterio alabando el propósito Ade ordenar mejor y ampliar los estudios escriturísticos en nuestro Instituto. Sin embargo opina que la manera de ordenarse y de distribuirse las clases ofrece dificultades; ”pues la Arqueología y Geografía bíblicas parece sería mejor se continuasen estudiando en clases seguidas y no separadas. (Carta de 1 agosto 1916)
2.- El M.R.P. Juan Postius, Prefecto General de Estudios y presidente de la comisión preparatoria del Nuevo Plan General de Estudios en 7 de Noviembre de 1923 recibió una carta del P. Vila, en que como profesor de Teología Moral, expresaba su criterio personal:
“Indicó V. R. le pusiéramos por escrito nuestra opinión sobre el plan o reforma de estudios. Sobre el proyecto de simultanear el estudio de la Dogmática y la Moral, insisto que han de pesarse mucho los inconvenientes que se oponen a la realización práctica: 1º. Por no venir bien preparados para ello desde Filosofía y aun de más atrás los alumnos. – 2º. Si no se dedica un año entero y obligatorio a todos a la Casuística. – 3º. Si no se tiene preparado un buen Texto para el curso.
Dejando otras consideraciones, advierto a V. R. que es plan muy hermoso en teoría y bueno para los que están óptimamente fundados en Humanidades y aun en cultura general y eclesiástica, resulta poco acomodado a la formación nuestra actual. En el Seminario de esta Ciudad, se ha tenido que volver al sistema antiguo, tras algunos años de prueba inútil. Los planes de enseñanza buenos para Alemania, no creo se hayan de seguir al pie de la letra en España, y es cosa notoria que en todo el proyecto, la inspiración se reduce a copia servil de lo de Alemania. A dos de nuestros Padres que han visitado las provincias de Alemania recientemente, alemanes por más señas, he oído cómo han confesado ingenuamente que nuestra formación eclesiástica nada tiene que envidiar a la de allá, si no es la preparación primaria o del Liceo. Finalmente son varios (el P. Agustí entre ellos) los que abundan en este mismo sentido.
No es que sea enemigo sistemático del proyecto; pero no creo se pueda aceptar en la práctica totalmente y a ciegas por las razones a la ligera apuntadas.
Esta carta del P. Vila resulta interesante porque su criterio, a pesar de estar bien razonado, no fue aceptado, sino que el nuevo Plan de Estudios introdujo la novedad de que se estudiasen simultáneamente, en todos los cursos teológicos, las asignaturas de Dogmática y Moral.
3.- Llegó la hora definitiva. En Julio de 1928 el Secretario General, P. Manuel de Arriandiaga escribía con carácter oficial al ARdo. P. Prefecto de Estudios de Cataluña, que suponía que habrían recibido un “avance” del nuevo Plan de Estudios, el cual los Claustros de Profesores de Humanidades, Filosofía y Teología debían estudiar y hacer las advertencias que creyeran necesarias, enviando sus observaciones a la Comisión Central que se reuniría en Madrid.. Y acababa con un encargo personal: AAdemás V. R. como Prefecto de Estudios provincial, queda nombrado vocal de dicha Comisión, y deberá venir a esta casa del 15 al 20 de agosto.@
Se retrasó un mes la fecha de reunión de la Comisión: los plazos programados para los trabajos preparativos resultaron cortos. Así sabemos por la Crónica de Alagón que el P. Vila llegó a aquella Casa de paso para Madrid el día 14 de Septiembre, saliendo al día siguiente; y también que el día 25 de Octubre procedente de Madrid llegó el P. Vila, pernoctó y al día siguiente continuó viaje hacia su residencia habitual de Barcelona. (Su permanencia en Madrid duró un mes!
Los Anales de la Congregación dieron la noticia:
“El 24 de Octubre terminaron sus deliberaciones los Rdos. Padres, a quienes el Rmo. P. General había cometido el encargo de estudiar y retocar, según conviniera y fuera necesario para nosotros, el Plan General de Estudios de la Congregación, presentado al Capítulo General de 1922 y aprobado en sus líneas generales. Todos los Vocales se felicitaron de la concordia y generosa modestia que reinó en las cuarenta y dos sesiones de dos horas cada una, que se dedicaron a tarea tan importante en esta casa del Gobierno General. Presidió dichas sesiones el M. R. P. Juan Postius, como Prefecto General de Estudios, y asistieron como Vocales expresamente convocados, los Rdos. PP. Juan de Dios Arévalo, Federico Vila y Gregorio Martínez de Antoñana, por las Provincias de España; y el R. P. Siervo Goyeneche por la viceprovincia de Italia. Desde Anales agradecemos a todos la colaboración y trabajo.” (AC, 1928, p.676)
Mucho trabajo supuso al P. Federico su contribución a la redacción del Plan de estudios; pero a continuación al hacerse la implantación en los Colegios aumentaron sus responsabilidades, gestiones y disgustos. Puesto de intermediario entre la Dirección General y las autoridades locales y los Claustros de profesores, se encontró complicado con todos los problemas de interpretación y aplicación de normas y solución de los problemas que surgían. Como ejemplo vemos que al comienzo del curso 1929 B 30 se había comunicado a los Profesores que debían componer y presentar Aprogramas y tesarios@ de sus respectivas materias, para lo cual recibirían antes de Navidades ejemplares del Nuevo Plan de Estudios; pero los ejemplares impresos de aquel Plan, estando ya a fines de Febrero, todavía no habían llegado a manos de los profesores. Debía imprimirse en Roma con el título de Ordo Studiorum Generalis (= O. S. G. = OSG). Pero avisaron que hasta fines de Marzo no estaría impreso... El P. Vila tuvo que acudir en defensa de los Profesores y excusarlos, pues no eran los culpables del retraso. ¿Cómo van los Profesores a poder cumplir dentro de este mes con el plazo que se les daba para poder presentar los aludidos trabajos?” Y esta informalidad en no cumplir los planes en sus fechas determinadas recaía en descrédito de los que los habían fijado o los habían anunciado. Por esto le escribía al P. Postius, como primer responsable del Plan: “Espero, que cuan pronto como se lo permitan los apremios más urgentes, tomará por su cuenta ese asunto y nos dejará en buen lugar a los Prefectos Provinciales, ya que hemos quedado tamañitos”....
Fueron muchas las intervenciones que hizo el P. Vila, trasmitiendo consignas, interpretando normas, corrigiendo desvíos, solucionando conflictos y recibiendo quejas y juicios contradictorios. Personas de tanto prestigio académico y religioso como el P. Juan Agustí Panella, le escribía en 20 de Julio de 1929 desde Cervera: que se había leido Aen dos larguísimas reuniones de Prefectos y Profesores el articulado del Plan de estudios@ Aquella Asencilla y atenta lectura ofrece entre otras observaciones las siguientes, que si le placen se puede aprovechar de ellas.@ Y expone a continuación nueve puntos discutibles, o mejor rechazables, tales como el que le parece impropio de un código fundamental, que trate de cosas tan menudas y sin importancia; o que sean tan irracionales como fijar el mismo número de horas de clase para los alumnos superiores como para los principiantes, etc.... Y acababa: AEn el ambiente del claustro de Cervera se advierte no solo frialdad, sino una especie de hostilidad al Proyecto mencionado. Sin duda es efecto de múltiples causas”........ De estas causas el P. Agustí menciona cinco.
El encargo del P. Vila de dirigir desde la Prefectura Provincial de Estudios la confección y la implantación de OSG, fue en verdad pesado y penoso; ... y largo.
MUERTE DE SOR CONCEPCIÓN. 1928
El 20 de Febrero de 1928 falleció en Barcelona Sor Concepción Vila Bartrolí. Su hermana también Religiosa Sor Encarnación comunicó a Modesto el proceso de la enfermedad y su muerte acaecida en Barcelona a 10 de marzo de 1928.
Pertenecía al Instituto de Dominicas de la Anunciata y últimamente residía en la casa de Sant Esteve de Bas: allí comenzó a sentirse mal. Su superiora le hizo visitar durante un año por un médico de Barcelona, tenido por una eminencia. No encontrando mejora se juzgó que necesitaba un clima más cálido por lo cual fue trasladada a Santa Coloma de Gramanet, donde pasó un año, visitada por el mismo médico, sin hallar mejora. Nuevo traslado a Sant Pol ensayando un clima de mar: otro año de enfermedad.
Poco después de Navidad fue visitada por especialistas de Gerona que diagnosticaron la necesidad de operarla para introducirla por el cuello un tubo para respirar. En una clínica de Barcelona antes de ser operada la visitó el P. Federico, que la calmó y confortó. La operación no dio resultado. El P. Federico le aplicó las indulgencias y la bendición apostólica. AEstuvimos con ella el P. Federico a un lado de cama y yo en el otro. A las doce de la noche murió. Fue enterrada en el cementerio viejo en un nicho del Instituto: asistieron el P.Federico y el P. Superior de Gracia, y otras religiosas.
EN TARRAGONA
(1929 B 1936
NUEVO DESTINO
En Barbastro la Congregación claretiana había aceptado la dirección del Seminario diocesano. Se estableció allí una pequeña Comunidad; su superior era el P. Juan Oteo Uruñuela, que a la vez era el Rector del Seminario; un hombre de buenas cualidades y de prestigio. Pero su carácter terco le llevó a enfrentarse en una cuestión de amistades peligrosas con los Superiores de la Congregación, con el Obispo, y hasta con el clero. Hubo necesidad absoluta de apartarlo del cargo de Rector y de Superior. Pero surgió el problema de encontrarle un sucesor que con su prestigio rehiciera el buen nombre de la Comunidad, y los Superiores creyeron necesario nombrar Rector al P. Antonio Blanch Ferrer, catedrático de Moral en el Seminario Universidad Pontificia de Tarragona. Y no fue tarea fácil sacar al P. Blanch de su cátedra de Tarragona; había que lograr la aquiescencia del Arzobispo Cardenal Vidal y Barraquer que lo apreciaba en mucho. Se logró pagando la factura el bueno y obediente P. Vila.
Escribía el M.R.P. Soteras al Rmo. P. General desde Solsona en 3 de Agosto de 1929:
“Nos será muy difícil prescindir del R. P. Blanch Antonio, pues no hallamos otro que reúna el conjunto de cualidades que acredita para el doble cargo de Rector y Profesor de Teología Dogmática. Aquí he tenido una larga conversación con el Señor Cardenal, y le he expuesto las circunstancias del caso y cómo nos hallamos en la casi imposibilidad de prescindir del P.Blanch. Me ha rogado hiciéramos un esfuerzo para dejarle un año más, pero si esto no es posible se aviene que pasemos adelante dándole un buen profesor de Moral y un individuo ejemplar. Me ha dicho que le sería grato el R. P. Vila Federico. Quizás sea esta la solución que tengamos que recurrir siéndole fácil al P. Vila trasladarse a Barcelona para los Consejos plenos”. (AG.CMF, EA, 07/16/30).
Recuérdese que el P. Vila había sido profesor en el Seminario diocesano de Solsona de 1917 a 1921 siendo Vidal y Barraquer el obispo; despues trasladado ya a la sede de Tarragona solía subir a veranear en Solsona en compañía del Obispo Dr. Comellas; ambos Obispos habían captado la buena fama del P. Vila catedrático de Teologia Moral en el seminario diocesano y luego en el Colegio Claretiano desde 1922 a 1925. Es satisfactorio ver que el P. Vila es considerado por unos y otrosAbuen Profesor de Moral y individuo ejemplar.@
El P. Vila hubo de renunciar a sus cargos en Barcelona: parece que ya no actuaba como Encargado de la Tipografía y la Editorial. Sabemos que dejó de ser Director del Colegio. La revistaAFraternitas@, órgano de la Juventud del Corazón de Maria formada por ex-alumnos del Colegio daba así cuenta de los cambios sucedidos en verano de 1929 para principio de curso: “Razones poderosas movieron a los Superiores al traslado del Rdo. P. Federico Vila, Director de este Colegio. Con sentimiento general abandonó a fines de Septiembre este Colegio por el que durante más de 4 años tantos sacrificios se había impuesto, para ocupar su nuevo cargo de Superior de Tarragona y regentar a la vez la cátedra de Teología en aquella Universidad Pontificia.” (Fraternitas, Des. 1930, p. 110). Precisamente en 30 de Junio de aquel año el Obispo Claretiano P. Ramón Font había bendecido solemnemente el cuerpo de edificio levantado en la prolongación del ala de la Calle SiciliaAcon lo cual quedaba ya completo en todo la parte destinada a clases y con capacidad para 800 alumnos@ (AC, 1930, p.328).
No dejó de formar parte del Gobierno Provincial y de ser Prefecto de Estudios; mas ahora se encontraba con las dificultades de reunión y acceso a su despacho. Debería trasladarse una vez al mes a Barcelona para los AConsejos@ plenos, o al ser convocado por asuntos de urgencia.
La Comunidad claretiana de Tarragona constaba de muy pocos miembros: Uno era el venerable anciano P. Juan Melé, que en 1928 había traspasado su cargo de Superior al P. Antonio Blanch; y éste al pasar a Barbastro lo dejó en manos del P. Vila. El P. José Puigdesens regentaba una clase de Dogma en el Seminario; tenía el cargo de Ecónomo el P. José Miró; otro Padre ayudante y por fin dos Hnos. Coadjutores. Estaba instalada en casa propia en la Calle San Lorenzo nro. 22. No tenía capilla pública, de modo que aparte las cátedras no tenían apenas ministerios fuera de Retiros y ejercicios a Religiosos.
El P. Federico Vila asumió la cátedra de Teología Moral en el Seminario. Lamento tener my poca información sobre sucesos particulares del ejercicio de esta cátedra y su ministerio sacerdotal, que durará ocho largos años, hasta su muerte en 1936
FIN DE SUS CARGOS PROVINCIALES.
En Septiembre de 1930 se celebró en La Selva del Camp el Capítulo Provincial ordinario que tenía lugar cada seis años. El P.Vila tuvo que ocuparse en su preparación, escribiendo Memorias de su actuación en el Gobierno Provincial, y también como Superior de Tarragona; después asistió al Capítulo, como miembro de pleno derecho. En las Actas Capitulares apenas aparece la presencia del P. Vila; pero se adivina su actuación en algunos asuntos tratados, como, por ejemplo, en la Sesión 70: “Se suplica al M. R. P. Provincial que fomente la carrera de Archivos entre los Padres dedicados a la Facultad de Filosofía y Letras, aunque la ordenación de Archivos corresponda a los Secretarios Provinciales, con o sin la ayuda de Padres especializados que designe el M.R.P. Provincial en casos particulares.” Sobre este asunto se insiste en la Sesión 100: “Para el más exacto cumplimiento de lo ordenado por nuestro C.I.A. (=Código de Derecho adicional), acerca de los Archivos de nuestras Casas, publicará el Gobierno Provincia una Instrucción de carácter práctico sobre el modo de ordenarlos .... Para cumplimiento de esta disposición será medida eficaz que haya un Padre que tenga el encargo de revisa periódicamente los Archivos de las Casas, como se indica anteriormente en la Sesión 7ª.”
Nadie en la Provincia como el P. Federico, estaba tan autorizado para proponer y mover al Capítulo a tomar tales disposiciones.
Cuando en la asamblea se leyó la Memoria presentada por la Casa de Tarragona, que debió redactar el P: Vila, el Secretario del Capítulo apuntó: “Aureolada de crédito y gran prestigio preséntase esta Casa, gracias a los PP. Profesores de la Universidad Pontificia que en ella moran. Ellos particularmente son considerados en óptimo concepto en la mayor parte de la Provincia eclesiástica Tarraconense; pero apena el ánimo que no se haya aprovechado tan envidiable posición para abrir en la Capital una Casa más en armonía con las circunstancias” Y a continuación se propone la realización del plan formado en el Capítulo anterior, en el sentido de que sin dejar las cátedras en la Universidad, se trasladase la Comunidad a otro sitio más céntrico y se le proporcionara una iglesia donde ejercer el ministerio (Sesión 13)
Todavía más: para celebrar el Centenario del nacimiento del mártir P. Franisco Crusats se ha nombrado una comisión de fiestas, integrada por los Superiores de Vich, La Selva y Tarragona.
El Capítulo Provincial marcaba el término del sexenio para el que había sido nombrado el Gobierno Provincial. Con su celebración comenzaban las gestiones preparatorias para nombrar nuevo Gobierno, con consultas confidenciales sobre los posibles candidatos. Hemos visto algún papel borrador del Archivo General, en que se han apuntado resúmenes de tales consultas para cargos del nuevo Gobierno; apenas nadie se ha fijado en el P. Vila para proponerlo Superior Provincial; tampoco son muchos los que piensan en él para otros cargos. Naturalmente se trata de propuestas informales, exploratorias, secretas, y con frecuencia influenciadas por circunstancias accidentales.
Efectivamente en marzo de 1931 se nombró nuevo Gobierno Provincial, que sería presidido por el M.R.P. Alberto Goñi Zudaire. No formaba parte de él nuestro P. Vila; pero se le asignó que fuera miembro de la Comisión de vigilancia, y a la vez Censor de escritos. También le renovó el cargo de Cronista de la Provincia.
SUPERIOR DE TARRAGONA.
El P. Vila era Superior de la Casa de Tarragona desde el momento en que fue nombrado para sustituir al P. Antonio Blanch. Después hacia el 8 o 9 de Agosto fue nombrado nuevo gobierno local para el trienio 1931 a 1934. El P. Vila es nombrado nuevamente superior, teniendo por Consultores al P. Francisco Segú y el P.Jaime Mir Vime, con el P. Aniceto Arnautó como Ministro o Ecónomo..
Es importante la entrada en el Gobierno Local del P. Jaime Mir, pues se ha dado porque el P. José Puigdesens dejó la cátedra en el Seminario a final del curso, pasó una temporada en Vic y Sallent y por fin a principios de Octubre recaló en el Colegio Filosofado de Solsona. Vino a ocupar su sitio y cátedra el P, Jaime Mir. Les acompañaban los Hnos. Antonio Vilamassana y Ramón Perramón.
BUSCANDO LUGAR PARA UN NUEVO ASIENTO DE LA COMUNIDAD.
El P. Federico Vila aceptaba la opinión expresada en el Capítulo Provincial en que se lamentaba la mala posición de nuestra Casa de Tarragona que originariamente fue mirada como una residencia al servicio exclusivo de los catedráticos en el Seminario. Por eso trabajó para hallar solución al problema. Lo conocemos por carta confidencial que escribe al M.R.P. Secretario General, Ramón Ribera, residente en Madrid, y antiguo amigo. Con fecha de 17 Febrero de 1931 le escribía:
“Conocida es la pésima situación de esta Casa y la vida oscura de la misma, asunto que ha preocupado a los dos últimos Capítulos Provinciales. La única solución decorosa es buscar situarnos en la parte baja de esta Ciudad, donde hay densidad de población obrera sin la correspondiente asistencia espiritual. Iniciado por el Marqués de Müller buscamos terrenos en la calle Real, por la que pasa el autobús de circunvalación de la ciudad. Hace unos tres meses tanteé la voluntad del Sr. Cardenal, quien ve la necesidad de atender aquel barrio y le pareció bien. Hemos consultado el caso con el dueño del aludido terreno, quien, como buen católico, ha afirmado que solo lo vendería para fines religiosos, ya que, próximo al puerto, le renta una buena cantidad segura. He indagado también el coste de dicho terreno, que puede oscilar de unas 30.000 a 40.000 ptas. Y el dueño no exagera el precio, atendido los fines dichos. Antes de proceder a ulteriores diligencias, desearíamos saber (así me lo aconseja el M. R. P. Povincial) si lo ha de ver bien el Gobierno General.... Creemos que fuera gran ventaja para el porvenir de esta Casa. Los trámites se han llevado hasta ahora con reserva, aun para los miembros de la Comunidad.”
La calle Real pasaba por delante del puerto, una calle larga y recta pero en pleno barrio de pescadores y marineros.
El proyecto no pasó adelante. Y se explica recordando que en 14 de Abril de aquel 1931 se proclamó la República. El cambio político imponía una parada para ver qué dirección tomaba la política; el 14 de Mayo siguiente las hogueras que devoraban templos y casas religiosas en diversas ciudades del Centro y Sur iluminaron un provenir tenebroso y amenazador.
Otro camino emprendió. El 16 de Abril de aquel 1931 la Comunidad consiguió que el Prelado pusiera a su disposición una iglesia pública; se aceptó a titulo de interinidad, mientras se fuera agenciando y disponiendo el traslado de la Residencia a otro punto más céntrico o ventajoso. Tales planes de traslado tampoco se realizaron por culpa de la inestabilidad política. La iglesia que se nos ofrecía dedicada a San Miguel reunía buenas condiciones: tres naves, suficientemente capaz, con coro y tribunas. Tenía el inconveniente de estar situada en el barrio antiguo de la ciudad, barrio pobre y cruzado de callejones estrechos y retorcidos y habitados por gentes que no sienten entusiasmos por la higiene ni por la religión; está en las proximidades de la Catedral; y tiene además el inconveniente de estar separada de la morada de la Comunidad. La separa una distancia de unos siete minutos. (AC, 1933, P. 176). Pese a los inconvenientes se aceptó el servicio religioso, con la direccón de sus cofradías, ente las que tenía importancia la de las Hijas de María. Con la dirección de los Misioneros el culto fue creciendo, y nacieron otras obras de apostolado.
Dice el P. Arranz que en Tarragona el P. Vila explayó su espíritu celoso: a cuenta suya corrió de ordinario toda la predicación en la iglesia de San Miguel, así como también la tarea de las confesiones. Con forma sencilla y sólida repartía el pan de la divina palabra. Instaló la Obra de los Colaboradores claretianos. Nació pujante y tuvo vida próspera gracias a su intervención; logró rodearse de un buen grupo de jóvenes y caballeros decididos.
La Comunidad de Tarragona continuó con el servicio de ser confesores de Comunidades de Religiosas y consejeros de seglares escogidos que comenzaron a frecuentar nuestra Iglesia de San Miguel.
LA RETRIBUCIÓN ECONOMICA DE LAS CATEDRAS.
Existía un problema que se iba arrastrando de tiempo atrás. Era poca, o mala, la retribución económica de las Cátedras que nuestros dos Padres regentaban en el Seminario Universidad. Pues eran dos especialistas en sus materias, gozaban de gran predicamento, eran deseados en otras partes, .... pero económicamente tenían una aportación muy baja a las necesidades del Instituto. Era un negocio que nada tenia de personal, sino que pertenecía a la administración de los Superiores.
El asunto había desbordado el ámbito de la Comunidad y el de la Provincia, y había llegado a manos del Gobierno de la Congregación. En 2 de Abril de 1931 el P. Federico debía responder a la inquisitoria transmitida por el Secretario General. Después de dar explicaciones sobre un nombramiento de años anteriores del P. Puigdessens para Juez Prosinodal, y del cargo que el P. Vila tenía de un numeroso Convento de Monjas, pasa al asunto económico:
“Llamado poco ha por el Administrador del Seminario para recibir la asignación de los dos catedráticos, correspondiente al segundo trimestre, antes de firmar la nómina, repasé y sumé mentalmente la cantidad que me iba a entregar, escrita sobre cada uno de los dos sobrecitos. Advertí en seguida que continuaba la misma merma de la asignación, iniciada en el curso pasado y pregunté en tono de admiración al Sr. Administrador: Que por ventura no han advertido a V. algo acerca de nuestra asignación el Sr. Cardenal o el Sr. Vicario General? Respondiome negativamente. Entonces -repuse- será preferible diferir la firma y el recibo para cuando haya hablado nuevamente con los susodichos Superiores, quienes me habían advertido sobre no haber dado orden alguna para que nos fuera mermada la asignación. Replicó él que tenía recibidas órdenes concretas desde hace dos años, tocante a la asignación de los catedráticos por número de cátedras y que él tenía que atenerse a tales órdenes recibidas. Habrá V. obrado bien - le dije- pero me creo también yo en el deber de suspender la firma que me pide hasta que hayamos conferenciado nuevamente con el Sr. Cardenal o con su Vicario.”
El P. Vila hubo de escribir al Secretario General, exponiéndole el resultado de las reclamaciones hechas, que consiguieron que la disminución de honorarios se redujera de 700 a solo 212, 20 pts, pero con la agravante que la mejora se concedió solo a título de Agratificación@, que impediría que en otra ocasión se pudiera reclamar Aen rigor de justicia@.
Pero para nosotros lo más importante es el final de la carta: “En verdad se me hace dificultoso reclamar ya más, pues no tengo cara ni carácter para ello. Lo escribo en razón solamente de información, ya que antes había recibido instrucciones de ese Gobierno “. (Carta de Julio 1931).
Por fin el Gobierno General intervino con decisión: “Aquí (aquellos días estaba en Barcelona) me han enterado así de la dimisión de nuestras cátedras, mandada presentar al Sr. Cardenal por ese Gobierno General como de la carta que ha dirigido a Su Emma. el M. Rdo. P. Provincial. No dudo de que aceptará plenamente la dimisión, dado el afán por allegar recursos para colocar a sus Sacerdotes y los PP. Jesuitas, dos de los cuales ha recogido en el Seminario. Ni el P. Mir, ni su servidor, vamos a sentir poco ni mucho el cese en la cátedra. (Carta al P. Ribera, 2 Agosto 1932)
Al parecer el asunto pudo arreglarse y los Catedráticos Claretianos continuaron hasta que la persecución del 36, acabó con cátedras y Seminario.
UNA VISITA A SANT CRISTÓFOL DE LA CASTANYA
Un regreso a la infancia vivida en la abruptas vertientes del Montseny entre campos y bosques lo realizó el P. Federico en 1932, con ocasión de celebrar la semana santa en las parroquias de La Castanya y de La Mora. Conocemos el hecho por una carta que a continuación escribió a su hermana Sor Encarnación, Dominica de la Anunciata, residente en aquel entonces en Esparraguera: una excursión apostólica como sacerdote y una excursión emotiva como persona.
Desde el Brull en caballería subió a Collformic y bajó hacia la Rectoría de La Castanya: llegó luegoAal lugar de nuestra cuna, para mí completamente desconocido”; se emocionó al visitar la iglesia y el adjunto cementerio donde se arrodilló junto al sepulcro, cerrado con la losa marcada con las palabras: AVas de can Boscàs y de los suyos. Año 1630”. Estando en la casa rectoral repasó los libros sacramentales en que releyó las partidas de los familiares y tuvo la sorpresa de leer nombres de hermanos que no recordaba por haber muerto en la infancia. Celebró la misa en sufragio de padres, familiares, parientes.... Siguió las casas del Boscás, Cortada, Vilar y Solá, visitando los parientes. Predicó en la parroquia y luego subió a la parroquia de La Mora donde pasó dos días y volvió a predicar.
“Todo me fue de gran satisfacción y en verdad que me alegro de haber conocido y visitado todas estas cosas y otras parecidas”..... Pero una consideración realista flota sobre la sentimental:ABendito sea Dios que nos sacó de aquellas barrancadas y bosques, donde todos los jóvenes y niños no ven otras cosas que rebaños y pilas de carbón!”....
A la vuelta recorrió el Pla de la Calma, pasó junto al Tagamanent recordando a Mercé, la única hermana casada, que entonces ya descansaba en su cementerio. Se detuvo en la masía Els Cruells y bajó a tomar el tren en Aiguafreda.
Quiso hacer participar a su hermana de las emociones recibidas enviándole en la carta algunas violetas que había recogido junto al sepulcro de sus mayores.
ESTUDIOS CLARETIANOS
Por aquellos días se preveía que la Causa de Beatificación del Venerable P. Fundador estaba llegando a un fin próximo y feliz. A 9 de Enero el Rmo. P. Superior General, Nicolás García dirigía una Circular anunciándolo a toda la Congregación, exhortando a que todos se preparasen “con tiempo para un suceso tan trascendental en su vida.” Los sucesos no podían sorprenderlos desprevenidos; es menester que todos, las Provincias, Comunidades e individuos se preparen y trabajen discretamente y pongan en juego todas sus posibilidades ante la proximidad del fausto acontecimiento. Aunque en su carta el P. General no aludió directamente a nuevos estudios sobre la persona y obra del Venerable, el P. Federico Vila entendió que él debía contribuir aportando sus conocimientos históricos sobre el P. Claret.
En diciembre de 1932 dio a luz el opúsculo Bosquejo de Bibliografía Claretiana, impreso en la Imprenta de Torres i Virgili, Tarragona. En esta obrita recoge y presenta ordenadas y clasificadas todas las obras escritas y publicadas por el P. Claret, con todas las ediciones conocidas, señalando en cada obra el título, edición, año , lugar, editor, impresor, tamaño, páginas y lugar donde se encuentra un ejemplar que se pueda consultar.
Es un trabajo básico, pero pionero, que debía servir para excitar colaboraciones que permitiesen completar y perfeccionar la Bibliografía Claretiana. Era una obra a mitad de camino: por esto la titulaABosquejo@. Tenía una gran perfección si se comparaba con ensayos anteriores de los PP. Clotet, Aguilar, Jacinto Blanch; pero hoy día queda superada por la Bibliografía Crítica Claretiana, que es casi definitiva. Al hacer su presentación la revista oficial Anales de la Congregación daba cuenta del llamamiento del P. Vila a perfeccionar la obra: AEl P. Vila ha enviado ejemplares a los colegios de la Península y a otras muchas casas; desearía el autor, que si alguno tiene noticia de algún otro libro u hoja del Ven. Padre, o bien de otras ediciones de libros y hojas ya conocidas, distintas de las anotadas en este Bosquejo, se sirva darle noticia para completar, en lo posible, con el concurso de todos, la Bibliografía del Ven. Padre.” (AC, 1932, p. 692)
Gracias a las colaboraciones despertadas, hoy día poseemos un “Ensayo de Bibliografia Critica claretiana”, que es una obra casi perfecta.
UNA EDICIÓN CRITICA DE OBRAS CLARETIANAS.
Intervino el P. Federico Vila en formar el proyecto de hacer una edición crítica de todas las obras, publicadas o inéditas del P. Claret.
El P. Ramón Ribera, entonces Secretario General, insinuó al P. Vila dos proyectos de edición de obras del P. Claret que eran “ciertamente para mis aficiones harto tentadores”. En su respuesta el P. Vila recordaba los trabajos presentados al último Capítulo Provincial y las soluciones que se le dieron. El proyecto de hacer una edición crítica se remitió al Gobierno General, quien ya se había anteriormente reservado este asunto. Para hacer un edición popular, el Capítulo Provincial determinó que se hiciera como colección, “adoptando un formato uniforme y popular. Sin embargo por una causa o por otra nada se ha hecho en este sentido.@ (Carta de 18 Agosto 1933)
BIOGRAFIA CLARETIANA
Con ocasión de las fiestas de la Beatificación del P. Claret (Febrero de 1934) el P. Federico Vila publicó dos opúsculos: MINIATURA BIOGRÁFICA DEL P. CLARET, (98 pgs.) y CUADROS BIOGRAFICOS, traducción castellana del libro anterior. En carta confidencial a su hermano Modesto en Chile, le decía que le habían encomendado poner texto a una colección de grabados. Pero tenia en poco el valor de tales obritas. “Bien poca cosa vale en catalán Miniatura Biográfica; en castellano se titula Cuadros Biográficos, y todavía resulta peor”.
Sobre el asunto de biografías claretianas tratan fragmentariamente algunas cartas del P. Vila, que manifiestan sus criterios de veracidad histórica. Se trataba de publicar una nueva Biografía con motivo de la Beatificación en 1934. La había ya escrito el P. Jacinto Blanch, Vicepostulador de la Causa de Beatificación y la tenía ya dispuesta en 1929. Pero al parecer encontró dictámenes poco favorables, hasta contrarios en varios de los Censores. El mismo P. Vila insinúa que él prefería la vida escrita en 1895 por el P. Mariano Aguilar, que podría ampliarse con algunos de los nuevos datos aportados por la del P. Blanch. Por las prisas en Roma se hizo una traducción italiana para repartirla en las fiestas de beatificación. Pero en España no obtuvo aprobación para ser impresa.
Pienso que alguna intervención tuvo en esta oposición el P. Vila; y si, como me parece, fue él, hay que estarle agradecidos. Existe una carta de 1936 en que el P. Vila reproduce parte de una carta que le envió el P. Jacinto Blanch defendiendo su obra de las acusaciones recibidas, lo cual significa que el P. Vila estaba entre los opositores. Pretende defender el P. Blanch algunos hechos que él ha introducido en su Biografía y sus métodos de descripción histórica. A mi parecer son ciertamente criticables: no tiene el P. Jacinto criterio histórico para elegir sus fuentes, ni para interpretarlas correctamente. Con gran facilidad inventa situaciones dejándose llevar de sus impresiones y recuerdos personales. Le falta seriedad crítica, respeto a las circunstancias, esclavitud a los aportes de los documentos. Personalmente aplaudimos el criterio y influjo del P. Federico Vila.
LA BEATIFICACIÓN DEL P. CLARET.
La última producción literaria y claretiana del P. Federico Vila es un libro dedicado a dejar un recuerdo de las solemnísimas fiestas con que se celebró la Beatificación del P. Claret, recogiendo en él junto con el relato de las funciones, los mejores artículos que salieron a luz en la prensa, como discursos o relatos históricos. Salió a luz en marzo de 1936; pero en su composición anduvo trabajando desde 1934. Salió impreso en los Talleres Tipográficos Sucesores de Torres i Virgili, Tarragona, con 552 páginas de 15 por 21. Es un ARepertorio de las solemnidades cívico-religiosas, organizadas para celebrar los honores del altar, otorgados por el Pontífice Pío XI al gran Apóstol el día 25 de Febrero de 1934.@
En una primera parte -Histórica-, recoge y reproduce escritos sobre los Antecedentes de la Beatificación; sobre los Preparativos; las solemnidades en el Vaticano y en la ciudad de Roma y en otras ciudades; las celebraciones hechas a lo largo del año, en todas las ciudades del mundo. Viene después una segunda parte en que el autor agavilla toda clase de documentación escrita con motivo de las fiestas.
El libro tiene el mérito de ser historia de celebraciones pasadas, pero además es un repertorio de noticias, valoraciones, alabanzas, que son un honor y también y hasta más un monumento conmemorativo de la persona y obra del Beato Padre.
MUERTE DE SOR ENCARNACIÓN VILA
En 22 de Octubre de 1935 el P. Federico dirigió una carta a su hermano Modesto para darle una nueva en verdad sensible: la muerte de la hermana Encarnación, hermana y además madrina de bautismo. Había abrazado el estado religioso en el Instituto del P. Coll, y últimamente residía en el Colegio de Esparraguera. En Febrero avisaron al P. Federico de su grave mal estado; y el P. Federico acudió a visitarla. Se repuso y en Septiembre subieron ambos hermanos a Montserrat para agradecer la salud recuperada. Recayó a primeros de Octubre y el P. Federico acudió de nuevo a visitarla el 14, aunque regresó esperanzado de que vencería la crisis. Sin embargo falleció día 19. De nuevo acudió a Esparraguera el P. Federico y halló a su hermana de cuerpo presente y asistió al entierro. Lo sintió vivamente: pagó un copioso tributo de lágrimas, tan abundante que se ruborizaba de si mismo: abrigaba la convicción que tardaría en recobrar la serenidad interior - (tanto le había afectado esta muerte!.
CLAVE PARA INTERPRETAR LA VIDA Y TRABAJO DEL P. FEDERICO VILA.
De este período de su vida, sin que podamos determinar la fecha exacta del documento que vamos a reproducir, tenemos una carta escrita por el P. Federico al Rdo.P. Ramón Ribera, entonces Secretario General, pero desde muy atrás amigo y confidente en la veneración y glorificación del P. Fundador. Le escribía el P. Federico:
“Sobre la propuesta veraniega dígole con toda sinceridad. Si se trata no más que de darme un descanso o un linaje de recompensa por alguno de los trabajos tomados a encargo de V. Rcia., créame, Padre mío, que no lo necesito. Le quedaré por su óptima voluntad siempre más agradecido; no dude de ello. Pero, atendido mi carácter, fuera para mi una medida trabajosa, más que un premio. Mi repugnancia, sino mayor, fuera parecida, a lo menos, a la de su hermano Luís... Si se trata en verdad de un trabajo que pudiera ser útil a V. Rcia., repito lo que en otras ocasiones le he expresado: Non recuso laborem... Ni la patria ni menos la cátedra me tienen atado a esta Ciudad. Lo saben los Superiores, a quienes pedí con insistencia ser relevado.”
A mi ver esta confesión manifiesta la clave interpretativa de toda la vida del P. Federico: Su gran virtud humana y religiosa fue la laboriosidad; una laboriosidad puesta al servició de Dios y de los Superiores.
Non recuso laborem, es frase del apóstol San Pablo: No rehuso el trabajo!
Es significativa la alusión al P. Luis, el hermano del P. Ramón, otro ejemplo magnífico de laboriosidad virtuosa, que el P. Federico conoció y admiró en sus años de comunidad en Barcelona. Siempre ocupado en los ministerios de predicación o de la prensa. Cuando estaba en casa el tecleo de la máquina de escribir era la incesante música durante todo el día. Se decía de él que estando en Barcelona durante dos tercios de su vida nunca había tenido tiempo para emplearlo en una visita de recreo o paseo visitando la Exposición Universal de 1929, el Tibidabo, el puerto, Montjuic, etc.... Por esta laboriosidad desmedida, su colaboración con la editorial Regina, después de 1939, produjo tal cantidad de libros, que nos abruma de admiración.
Esa intensa dedicación al trabajo útil, fue también un fruto de su fidelidad abnegada al cumplimiento del deber. En orden a su oficio de profesor Aaprovechaba como pocos el tiempo y su actividad en el estudio era verdaderamente pasmosa. Todo lo tomaba con interés y ponía toda el alma en llenar el papel que la obediencia le
VIA CRUCIS Y CALVARIO
LA COMUNIDAD DE TARRAGONA EN JULIO DE 1936.
En Septiembre de 1934, en los cambios trienales de cargos había sido nombrado Superior el P. Juan Blanch Badía, de edad madura, pero todavía conservaba sus dotes de buen predicador misionero; el P. Federico era Consultor Primero, como el P. Jaime Mir era Consultor Segundo. El P. Ramon Cunill que había sido nombrado Ecónomo, fue más tarde sustituido por el P. Jesús Mª. Companys Alsinet, condiscípulo del P. Federico.
En Julio de 1936, la comunidad se completaba con los Hnos. Antonio Vilamassana, Ramón Garreta y José Magriñá.
Al estallar la revolución y consiguiente persecución religiosa, los PP. Blanch y Mir estaban ausentes en sendas predicaciones, de modo que el P. Federico tenía la responsabilidad de superior; le acompañaban el P.Companys y los tres Hermanos. El dia 21 por la tarde advertidos por la llegada de dos Claretianos escapados de La Selva y testigos de los incendios en Reus, decidieron disolverse y buscar refugio en familias amigas. El P. Federico se acogió a la familia Muntés en la Calle Descalzos, nro. 2, 21. Acuciado por el deseo de conocer la situación, por la noche salió varias veces a rondar por los alrededores de nuestra casa, hasta que por fin fue detenido por sospechoso en los alrededores del Seminario, creyendo que era su Rector. Pasó cuatro horas de ansiedad en la Comisaría, con los consiguientes malos tratos y amenazas; pero al fin le dejaron libre.
El dia 24 hubo un registro en el piso de la familia Muntés, a las once de la mañana. El P. Vila no fue molestado, hasta que al fin al marcharse los milicianos los despidió con el AAdiós@ de siempre. Eso bastó para ser sospechoso y detenido al instante y conducido a la Comisaría. Y en seguida al calabozo y por fin al barco que servía de prisión.
En el barco estaban ya prisioneros el P. Ferran Carrera, residente en la Casa de La Selva del Camp, y el Hno. Vilamassana. Se sabe con certeza que el P. Vila llevaba un diario de su prisión, que iba apuntando el dia a dia, lo que pasaba y sobre todo lo que sentía. Consta que este Diario de prisionero se salvó de la revolución y fue conocido y utilizado por los años 50, sirviendo de base paa formular los Artículos sobre que habrían de ser interrogados los testigos del Proceso de Beatificación; sin embargo hoy ha desaparecido sin dejar huella. Sin embargo para conocer la vida del P. Federico como prisionero de Cristo nos sirve la ARelación de lo acontecido en Selva del Camp y a algunos individuos de su Comunidad@ que en 1938 escribió el P. Ferran Carrera, con exactitud y abundancia de sucesos personales y comunes. Vamos a seguirle para poder adivinar lo que también pasaba y sufría el P. Federico.
LLEGADA AL BARCO PRISIÓN.
Servía de prisión el ACabo Cullera@, un barco de carga, inútil, que se iba de viejo, y que desde la guerra europea estaba anclado en el puerto. Al llegar nos encontramos con más de un centenar de presos en su inmensa mayoría Novicios y Estudiantes de Cambrils. No había todavía ninguno de los nuestros. Hacia las cinco de la tarde (era eso el día 24 de Julio) llegó el P. Federico Vila, hecho un mar de lágrimas; durante aquel día había estado metido en una mazmorra, sin comer ni poder comunicarse. Al verme se serenó, y cada uno empezó a contar su odisea. Al anochecer llegaron de Reus los PP. Adern y Lorenzo Font, junto con otros Padres de la Sda. Familia y los jóvenes del Requeté de aquella ciudad.
Para dormir no tuvimos más blanda cama que la dura madera, ni otra almohada que el plato, y esto por espacio de cerca un mes. Las primeras noches fueron de un dramatismo inolvidable. A media noche se presentaban los milicianos y al despertar nos veíamos las pistolas en la cara; otras veces, efecto de la impresión y de estados neuróticos, muchos soñaban en voz alta y pedían socorro y se veían perseguidos de muerte y en manos de sus asesinos y querían huir. Esto nos ocasionó varios sustos pues los guardias, creyendo que se trataba de algún alboroto o de intento de fuga nos encaraban sus fusiles, dispuestos a disparar al primer movimiento.
Al tercer día nos permitieron subir a cubierta a airearnos un poco y desde allí pudimos presenciar algunas escenas macabras que se desarrollaban en el puerto. Los presos que caían en manos de la F.A.I. difícilmente llegaban al barco: durante el día oíamos con frecuencia disparos de fusil dirigidos contra pobres sacerdotes y religiosos y seglares buenos,que caían mártires del odio de sus asesinos.
A los dos días de estar nosotros en el barco llegaron también el P. Jesús Companys y el H1. Vilamassana.
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A BORDO DEL ARIO SEGRE@.
A los cuatro días el Cabo Cullera resultó insuficiente para tanto preso; además carecía de cabinas y camarotes para los guardias. Nos trasladaron en barcazas al barco ARio Segre@, un barco de carga, todo de hierro, con cuatro bodegas en dos pisos, anclado también en el puerto desde hacía cosa de unos cinco años. Al pasar a él los registraron y les quitaron todas las insignias religiosas como medallas, rosarios, libros, etc. Inmediatamente hicieron pasar a todos ante un tribunal formado por miembros del P.O.U.M. (Partido Obrero de Unificación marxista) que les tomó la filiación. Instituido aquel tribunal permanente en el barco, se consideró amo absoluto de la vida de los presos. No había más autoridad que ellos y sus determinaciones eran inapelables; fue en realidad un tribunal de la muerte. Empezaron las ejecuciones en masa y días hubo que pasaron de setenta los que se llevaron para ejecutarlos.
A principios de Agosto llegaron al barco prisión los Hnos. Aguadé y Rossell. El 25 de Agosto fue sacado para ser fusilado el H1. Vilamassana. A fines de Agosto hubo mucha actividad del tribunal de milicianos pues sabían que iban a ser sustituidos por Magistrados, en un tribunal popular.
LA VIDA EN EL BARCO PRISIÓN
Guardados por guardias civiles bajo la autoridad de un Comandante que nombraban los Comités. Durante los meses de Julio y Agosto se vivía como autómatas, como sonámbulos, aletargados en una especie de inconsciencia producida por la separación diaria de personas amigas, por el régimen de terror que imperaba. Así es que esperaban el día del martirio, seguros todos de que no había de tardar; no teníamos otra ocupación que la de encomendarnos a Dios de la mañana a la noche. Eso sí, durante los primeros meses se respiraba por todo el barco un ambiente de piedad, en sacerdotes, religiosos y seglares que edificaba; por grupos se rezaban todos los días varias partes de rosario, se hacía lectura espiritual.... En la parte material vivíamos en montón, tocándonos unos a otros, como borregos, sea dicho con perdón; pero esta era la realidad. Durante mucho tiempo tuvimos que dormir encima del hierro, pasando mucho frío y muchas incomodidades. En los primeros meses la comida era abundante, pero mal preparada. Estaba todo tan mal acondicionado que en la temporada de las lluvias se nos llenaban todas las bodegas de agua, habiéndonos de levantar a media noche y sacar a veces más de cien cubos de agua que se nos había metido dentro. En día de lluvia no había más remedio que mojarnos hasta los huesos, si queríamos comer o cenar, pues habíamos de hacer cola por más de media hora en medio de la intemperie, recibiendo encima los chubascos..
EL P. FEDERICO VILA.
Interrumpiendo la relación histórica del P. Ferran Carrera, el biógrafo P. Antonio Arranz, nos recuerda aquí,algo que ya hicimos notar en los tiempos de Solsona: una idiosincrasia defectuosa de la psicología del P. Vila. Era tímido, y más que tímido miedoso. Cosa que le procuró no pocas humillaciones a lo largo de su vida. Los relámpagos y los truenos sobre todo, le sacaban de quicio. En las tempestades, era impotente para dominar sus nervios. No aguantaba la celda, e instintivamente buscaba la compañía en la biblioteca o en la habitación de otro. Esta debilidad nerviosa le debió traicionar más de una vez en el barco prisión. Un sacerdote de la diócesis de Lérida que no le conocía por otras cosas, lo creyó una falta de virtud tan grave, que se admiraba que se procediera a su causa de beatificación. Se olvidaba de las demás virtudes con que se sobreponía a tal debilidad.
Para nosotros es una noticia del grado de sufrimiento moral,que formó parte de su martirio.
Continúa el P. Carrera: Con el cambio de comandantes y la cesación del tribunal de la muerte, empezamos a respirar un poco; nos dimos con más ahinco a los ejercicios de piedad, y unos cuantos quisimos aprovechar la ocasión de tener al P.Vila, tan buen moralista, para recibir todos los días una lección de Moral. El buen Padre se prestó gustosísimo y por espacio de una hora todos los días nos tenía entretenidos a varios Sacerdotes comentando puntos y resolviendo dificultades. Estas clases diarias, durante el anochecer, duraron hasta el día de su martirio; fueron clases muy provechosas y muy de agradecer, pues la pena mayor que teníamos era la de no saber qué hacer gran parte del día, pues no nos permitían tener ningún libro de utilidad.
EL MARTIRIO
Continúa la relación del P. Ferrán Carrera. Era el diez de Noviembre; por la noche tuvimos la conferencia de Moral como de costumbre, dirigida por el P. Vila; nos acostamos sin sospechar nada, como tantas noches. El Comandante del barco aquel día era uno de la C.N.T. (=Confederación Nacional de Trabajadores) (se turnaban con el de la U.G.T. (=Unión general de Trabajadores).
A eso de la una y media de la noche, 11 de Noviembre, los individuos de la F.A.I. se apoderaron del barco. No sabemos de cierto; sospechamos por varios indicios que tenemos, que no expongo por no alargarme demasiado (al hacer la Necrología del P.Vila se podrán desarrollar) que fue con la complicidad, sino a impulsos del tribunal popular de Tarragona y con anuencia de nuestro Comandante. Los de la F.A.I. se fueron a la primera bodega que había en la parte de proa; iban con grandes listas en la mano. Los despertaron a todos; empezaron a leer nombres y más nombres, pero nadie contestaba, pues sus individuos dormían en nuestra bodega, contigua a la primera. En vista de que no contestaban, empezaron a dar patadas a los que hallaban al paso y a hacerlos levantar . Y a la voz de Atú eres cura, tú eres cura, tú eres fraile@, los hicieron vestir. En un ruedo pequeñito se hallaban reunidos los Padres y Hermanos Carmelitas de Tarragona, los Hermanos Carmelitas del P. Palau, algunos Hermanos de las Escuelas Cristianas, el canónigo Dr. Bru con varios Sacerdotes y el P. Vila, Total, que aquella noche se llevaron 8 seglares, 8 Hermanos legos y 8 sacerdotes. Ellos preguntaron: -)A dónde vamos? Y les contestaron: -AYa lo sabréis pronto. B )Nos hemos de llevar alguna cosa? - No, nosotros os daremos muy buen chocolate.@ Sin protestar y sin resistencia fueron llevados; y aquella misma noche los fusilaron junto al cementerio de Torredembarra. Todos cayeron muertos, menos un seglar, llamado Ignacio Centelles, que mal herido y a rastras pudo llegar hasta el pueblo, donde pidió una primera cura de sus heridas; pero allí mismo le remataron. Al día siguiente entraron en el barco tres presos de Torredembarra que nos relataron este último extremo.
ADejó el P. Vila tan buenos recuerdos en el barco, por su bondad, por sus conocimientos, por su compañerismo, que sacerdotes y seglares le lloraron. Muchos me manifestaron que del P. Vila era de quien más sentían la pérdida. Oí muchos elogios desinteresados de su actuación como profesor en el Seminario. Para él, todo dinamismo, el barco fue un verdadero martirio anticipado; aquella inacción, la falta de libros, le mataba; era el primero en levantarse; ya antes de las cinco de la mañana se paseaba solo por cubierta, haciendo la meditación y demás oraciones. Fue bueno, muy bueno, amado de todos sin excepción; su memoria no se borrará fácilmente de todos los que el conocimos en el barco.@
El P. Ferran Carrera consiguió la libertad que aprovechó para huir, pasando la frontera del Pirineo y después de atravesar Francia llegó a la España nacional, acogiéndose al Colegio de Alagón donde escribió su narración. Es muy curioso que por aquellos dias escribió al Hn1. Modesto Vila que había pedido noticias de la suerte de su hermano Federico. En su carta de respuesta el P. Carrera narra también la prisión y martirio, pero lo hace calcando la misma relación que hemos ido transcribiendo. De modo que existe un doble testimonio del P. Carrera, en su relación y en la carta, que coinciden perfectamente.
OTROS TESTIGOS
El Hno. Claretiano Joseph Rossell, perteneciente a la Comunidad de La Selva del Camp nos dejó escritas sus memorias de la persecución, en que hallamos cosas referentes al P.Vila. El día 6 de Agosto Rosell fue sacado de la cárcel de Reus en compañía del H1. Pau Aguadé, y conducido a Tarragona y encerrado en la prisión flotante de Rio Segre. Al entrar se encontraron con Padres y Hermanos procedentes de las Comunidades de Tarragona y La Selva: el P. Federico Vila, el P. Companys, Hno. Vilamassana, P Carrera,etc.... A los dos recién llegados los colocaron en la bodega inferior a donde se debía bajar mediante una Aescalera de gato.@
Extrahemos algnas noticias de su escrito:
No me entretendré en explicar todos los detalles de lo acaecido, solo los más importantes. Todos los martes, miércoles, jueves y viernes, durante agosto y parte de septiembre, a la caída de la tarde apenas se oía una palabra en el barco, sólo la impresión de a ver hoy a quien llaman; y ya se oía aquel grito: Fulano de tal, prepararse para salir! Mejor hubiera dicho Apara morir!@ y los pobrecitos se confesaban, se cambiaban de ropa y hacia la canoa en medio de aquellos pistoleros que se los llevaban y en tierra había ya un auto que se los llevaba a ser asesinados. (Hacía tal impresión y tanta tristeza! Nosotros lo mirábamos y pensábamos tal vez mañana me tocará a mi. En un solo día asesinaron más de setenta: hicieron tres expediciones: una de frailes y curas en que entró el H1Vilamassana. .....
Los últimos que asesinaron fue en la noche del 11 de Septiembre. Los primeros que prendieron fueron veinte y cuatro, ocho frailes entre los que estaba nuestro P. Vila; ocho sacerdotes entre ellos el canónigo Bru que era una de las mejores figuras de Tarragona y ocho seglares que llevaron a asesinar en el cementerio de Torredembarra.
Tanto el P. Carrera como el H1. Rosell se entretienen en relatar la rebelión que se provocó aquella noche entre los presos del barco. Acordaron para el caso de volver los asesinos, que no contestarían a las llamadas personales de las listas de los asesinos; diciéndoles que nadie se movería, que si querían asesinarlos lo hiciesen allí mismo. Hubo una reacción muy airada, con grandes amenazas de ametrallarlos, de traer gases venenosos, etc. Pero ante la decidida actitud pasiva de los presos, tuvieron que desistir y se marcharon.
UN DOCUMENTO CON VALOR EXCEPCIONAL sería el DIARIO, en que el P. Vila fue apuntando diariamente sus vivencias espirituales durante el cautiverio.Y nuevamte lamentamos aquí que este inapreciable docuento martirial no esté hoy a nuestra disposición. Suponemos que todavía existe; però està en un lugar inaccesible. De él se han recogido retazos como los siguientes:
Nro. 967. Al entrar en el barco su postración era grande ..... ATristeza, abadono@ escribió en su Diario reflejando las primeras impresiones.@ - Nro. 970. ..... de su pluma sale espontanea la plegaria mariana: elpís hemón, jaire, spes nostra salve. B Nro. 973. .... Fiesta del Corazón de María... y ello le hizo estampar en su diario la frase de (Fiesta triste! ....
)UNA INTERVENCIÓN A FAVOR DEL P. VILA?
Se nos dice que precisamente en aquellos días en que el P. Vila fue fusilado estaba a punto de llegar una intervención de la Generalidad en que se le concedía la libertad. Habría sido una intervención personal del Sr. Agustí Duran y Sampere , quien por sus cargos técnicos de director de Archivos, estaba en situación de influir, y que además de conocer el gran valor humano y científico el P. Vila no podía olvidar los largos años de amistad y colaboración.
El hecho es muy posible y lo afirma el P. Companys. Pero la intervención llegó tarde.
El Hno. Rossell apunta un rumor que corrió entre los presos del barco, que puede tener alguna relación: AComo entre los que fueron asesinados había algunas figuras buenas de Tarragona, se dice que en la ciudad hubo una gran protesta y la Genralidad de Barceloa se enteró y se dice que lo sintió mucho.
Dice el P. Berengueras: Por cierto que a poco de haber sido asesinado el P. Vila, llegaba a los muelles de Tarragona un empleado oficial con la orden de libertad que para el recordado Misionero se había conseguido. Fue una concesión otorgada en vista de méritos.
TESTIMONIO DEL P. JESÚS M. COMPANYS
El P. Jesús M. Companys compañero de Comunidad en la Casa de Tarragona y en la prisión de Río Segre, pudo salvarse y reemprender la Vida Religiosa claretiana. Nos cuenta como en la noche que va del 11 al 12 de Septiembre del 1936, unos forajidos afiliados a las huestes de la F.A.I, asaltaron el barco prisión Rio Segre. Buscaban a los llegados de Batea, en número muy crecido y algunos más, eclesiásticos casi todos. Como no estuvieran en aquel departamento arremetieron indistintamente con otros y se los llevaron. Entre ellos el P. Vila. ALa tarde siguiente se asociaron a nuestro cautiverio tres indivduos, entre ellos el médico de Torredembarra, los cuales decían ser cosa cierta y probada que los compañeros de la noche pasada habían sido asesinados ante el cementerio de aquella población a las tres de la madrugada.@
En Setiembre del 1940 fueron exhumados los restos del Dr. Bru y de Eusebio Sentís... Al año siguiente se exhumaron todos los demás cadáveres del cementerio de Torredembarra, se colocaron en cajas y comenzaron los trabajos de identificación. Se presentó el P. Companys y Ale fue facilísimo identificar a nuestro Padre, pues recordaba perfectamente el color exacto del traje que llevaba y otros datos más, Aque pudimos comprobar con el amigo marmolista José Ventura: aquella bufanda, única e inconfundible, que ceñía todavía su cuello, las iniciales F.V. (Federico Vila) marcadas en la camiseta interior, el aparato ortopédico metálico que usaba, el color de la chaqueta y chaleco, idéntico al que tenían los pantalones que conservaba el Sr. Ventura, prenda que días antes a su muerte había sido entregada a su esposa para el lavado semanal.
El día 11 de julio los restos se transportaron en procesión a Tarragona, con asistencia de la Comunidad y del Seminario hasta la iglesia de San Juan. Al día siguiente se tuvo solemne funeral y a las cuatro de la tarde fue inhumado en el Cementerio de Tarragona, número 93 de la Isla de San Luis.
ASi alguno de mis hermanos se digna visitar el cementerio de Torredembarra, sobre la tapia exterior y en la parte derecha de la puerta que da acceso a él, contemplará unos impactos; uno de ellos acabó con la vida del preclaro Hijo de la Congregación. (Bol. Int.Prov. cat. Año III, p. 96)
Posteriormente , en 21 de junio de 1959 los restos del P. Vila, junto con los del H1. Vilajosana fueron depositados dentro de un digno mausoleo en una capilla de la Iglesia del Sdo. Corazón, o de los Santos Reyes, encomendada a los claretianos.
PROCESO DE BEATIFICACIÓN.
En Agoso de 1951, el Arzobispo Cardenal Benjamin de Arriba y Castro, se apresuró a pner en marcha en la archidiócesis de Tarragona el acuerdo tomado en la Conferencia de Metropolitanos de promover a nivel diocesano la Causa de Beatificación de los Sacerdotes, Religiosos y Seminaristas, que habían sucumbido en la persecución del 36, y de quienes se pudiera demostrar que había sido por motivo religioso de confesión de la fe.. Esta iniciativa del Arzobispo fue motivo que nuestro promotor claretiano suspendiera el Proceso de “nuestros” Mártires, comenzado ya un año antes, esperando cómo se realizaría el Proceso diocesano.
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En 20 de Enero de 1954 se promulgó un Edicto, anunciando que se ha promovido en la Curia Tarraconense el Proceso de Beatificación de los Siervos de Dios, Dr. Manuel Borrás y compañeros mártires. Se publica la lista de estos compañeros, que está compuesta por: 1 Obispo + 62 sacerdotes diocesanos + 7 Carmelitas descalzos + 20 Benedictinos de Montserrat + 1 Capuchino + 7 Claretianos + 39 Hermanos de las EE. CC. + 4 Hermanos Terciarios Carmelitas de la Enseñanza. TOTAL : 151. Se nombra el Tribunal eclesiástico, compuesto de siete Jueces; dos Promotores de la fe y tres Notarios.
Se encarga la búsqueda y presentación al Tribunal de todos los escritos, inéditos o impresos, redactados por los Siervos de Dios; que serán entregados o a lo menos exhibidos para sacar copia exacta de ellos. Todos los fieles que en vida cultivaron la amistad o trato con los Siervos de Dios, darán noticia de ello al Tribunal para que puedan ser citados a declarar......
El tribunal trabajó durante siete años en la realización del proceso, celebrando un total de 576 sesiones. En 29 de mayo de 1959 se pudo hacer el solemne acto de clausura, dejando los documentos a punto para ser enviados al juicio de la Santa Sede.
La declaracióm oficial de que el P. Federico Vila, sus compañeros claretianos y demás hermanos de sacerdocio o Vida religiosa, fueron veraderos màrires de la fe y que merezcan el culto eclesial a los Santos, está ahora en manos de la Congregacion Pontificia correspondiente. Estos días corren aires primaverales anunciando que pronto sonará la hora en que podamos llamarlos Beatos y honrarles como tales.
EL P. FEDERICO VILA MODELO Y EJEMPLAR DEL MISIONERO CLARETIANO
El conocimiento paso a paso de la vida y obras del P. Federico Vila han causado en mi la impresión de encontrarme frente a una realización auténtica del ideal descrito en nuestras Constituciones y en los documentos de la tradición más veneranda. Particularmente: la laboriosidad incansable; el desprendimiento absoluto de iniciativas personales; la práctica fiel de todas las virtudes religiosas. El modelo del claretiano santificado por la laboriosidad, por la abnegación, por la pureza de sentimientos.
Ha sido un placer ver cómo el P. Jesús Quibus en su libro Misioneros Mártires (p. 426) expone una visión coincidente y mejor elaborada. Con gusto la reproduzco aquí:
“El P. Vila había pasado toda su vida, con brevísimos intervalos, en el ejercicio de la cátedra en nuestros Colegios de Cervera y Solsona, así como en el Seminario de Solsona y últimamente en la Universidad pontificia de Tarragona; y en todas partes se labró un verdadero prestigio de profesor diligente, pundonoroso y culto que exigía a sus facultades –las que fuesen- todo el rendimieno de que eran capaces: elogio máximo del hombre, en definitiva, cuyo valor depende menos de sus talentos que del uso que de ellos sepa hacer.... El P. Vila unía a esa actividad de todos reconocida una modestia encantadora, dentro de la cual se ocultaba con todo su valor a las miradas de los otros.... Era hombre de los contados que hablando poco hacen mucho: Sus obras lo acreditan.... Su vida aprovechada quedará seguramente en la memoria de los que le conocieron como un caso más de lo que puede una voluntad uncida tenazmen al trabajo y un buen talento cuando es también ordenado y metódico y encarrila sus energías en una sola dirección sin permitirse divagaciones que disipan y esterilizan la más rica mentalidad.
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Arxiu Pairal – Vic
24 Octubre 2011
Fiesta de S.A.M. Claret