Fin

FIN

Esta historia llegó a su fin
pero aún vive en mi interior
y, aunque debe ser así,
no puedo mitigar este dolor.

En mi cabeza están, todavía,
el hechizo de su mirada,
su sonrisa, su alegría,
su alma inmaculada...

En mi corazón, marchito,
donde ella permanece
siguen esos golpecitos
si en mi mente aparece.

En mi pecho, asfixiado,
sigue esa presión,
ese sentir de enamorado
que me quita la razón.

Se que le he hecho daño
y esa idea me consume;
pasarán días, meses, años...
nada hará que ella se esfume.

Me queda deambular por la vida
como lo hace un vagabundo
sin esa luz que me dirija
entre la mierda de este mundo.

Me queda desaparecer
como un ratón en su guarida
sin dejarla de querer,
sin encotrar una salida....