Gran osadía

GRAN OSADÍA

Tanto tiempo nadé en el lodo
y, sin esperarlo, apareciste
alumbrando mi alma triste;
tu sonrisa lo cura todo.

Las mañanas, ahora, son claras;
Las nubes al sol dejan ver.
Tu mirada inunda mi ser...
Dime, ¿dónde te encontrabas?

Mis pesadillas, ahora, son sueños;
mis temores se tornaron valor.
Desde aquí noto tu calor
y me siento como un niño pequeño.

Quizás te parezca atrevido;
una gran osadía la mía,
pero se que llegara un día
en que veré mi anhelo cumplido.

Te tendré entre mis brazos
y cruzaremos las miradas.
No habrá que decir nada;
simplemente, mirarnos.